Correa formaliza adhesión a la ALBA, una decisión "reflexiva y madura"

No obstante el mandatario ecuatoriano advirtió que "se requieren nuevas actitudes para desarrollar la estructura" económica que promueve la ALBA.

El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, afirmó que el ingreso de Ecuador a la ALBA ha sido una decisión "reflexiva y madura" de su Gobierno, que identificó una "empatía ideológica" con ese proyecto regional de "solidaridad e integración".

Correa suscribió el documento que formalizó la adhesión de Ecuador como "miembro pleno" en la VI Cumbre Extraordinaria del grupo, en la que también se está concretando el ingreso de las caribeñas islas de San Vicente y las Granadinas y Antigua y Barbuda.

La Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA) "es un proyecto socialista (...) es integración energética, política y territorial" con base en "relaciones fraternas", dijo el mandatario en un discurso, cargado de referencias de la historia independentista de los países andinos.

Correa destacó la resistencia de los "pueblos" suramericanos frente a la explotación imperialista durante más de 500 años, y habló del paso al frente que han dado ahora, cuando se presencian los "estertores" de ese sistema, por su total liberación.

Advirtió que "se requieren nuevas actitudes para desarrollar la estructura" económica que promueve la ALBA, en la que se privilegia "un comercio justo" y la "inclusión de nuevos actores", entre otros factores.

"Debemos combatir las acechanzas de las trasnacionales" que se presentan "disfrazadas de acuerdos bilaterales" y otros mecanismos, dijo Correa.

Habló además de que mecanismo políticos como la ALBA fortalecen la posición común de la región en las relaciones internacionales "para evitar que excesos del capitalismo del norte nos vulneren más todavía".

"No podemos ir más lento que el resto... la revolución es ahora no es mañana, es ahora", concluyó Correa, al pedir celeridad en el cumplimiento de los proyectos de integración política, social y económica que plantea la ALBA.

EFE