Las autoridades sanitarias de Tailandia elevaron hoy a 61 las víctimas mortales en el incendio que destruyó una discoteca en Bangkok en la madrugada del primero de enero, tras las muertes debidas a graves quemaduras de dos personas ingresadas.

Las últimas víctimas, un hombre de 26 años y una mujer de 30, fallecieron anoche en el Hospital de Bangkok, indicó a la prensa un portavoz del centro sanitario.

Por su parte, la policía señaló que aún quedan por identificar trece cadáveres calcinados en la tragedia de la discoteca Santika, devorada en cuestión de horas por llamas aparentemente originados en un espectáculo pirotécnico.

El teniente general Boonruang Pholphanit, de la oficina del comisionado general de la policía, señaló que los expertos emplearán los mismos métodos de identificación de cadáveres usados con las víctimas del tsunami de diciembre de 2004.

Boonruang instó a familiares de personas dadas por desaparecidas para que aporten muestras de ADN a los equipos de investigación.

La discoteca, situada en el barrio de Ekamai y a la que solían ir tailandeses de clase media y también extranjeros afincados en el país, disponía de una entrada principal y dos puertas pequeñas, aunque estas no estaban debidamente señalizadas y eran conocidas únicamente por el personal del establecimiento

La mayoría de los cadáveres fueron encontrados cerca de la puerta principal, de pequeñas dimensiones, y por la que parte de los cerca de un millar de personas que había en la discoteca se abrieron paso para salir. EFE