El presiente del gobierno en funciones Pedro Sánchez (i), el presidente del PP Pablo Casado (2i), el líder de Unidas Podemos Pablo iglesias (c), | Fuente: EFE

Los españoles acuden a las urnas este domingo por cuarta vez en cuatro años, en un ambiente crispado por el bloqueo político crónico y una crisis catalana que ha alimentado a la extrema derecha de Vox.

Seis meses después de las legislativas de abril, que ganó sin mayoría absoluta, el presidente socialista Pedro Sánchez volvió a pedir la confianza de los 37 millones de electores para poner fin a cuatro años de inestabilidad.

Tras votar en Pozuelo, noroeste de Madrid, Sánchez animó "a todos los ciudadanos a votar [para] que a partir del día de mañana podamos tener la estabilidad necesaria para poder formar gobierno y poder poner a España en marcha".

Sin embargo, los sondeos apuntan a que volverá a ganar pero quedándose muy lejos de la mayoría absoluta, necesitando de los apoyos de otros partidos para ser investido y luego sacar adelante las leyes.

En esta jornada electoral, que discurrirá hasta el cierre de los colegios a las 19H00 GMT, el conservador Partido Popular (PP) espera recuperarse del descalabro de abril (66 escaños, su peor resultado), y la gran sorpresa sería la extrema derecha de Vox, que podría erigirse como tercer grupo parlamentario, duplicando los 24 asientos actuales.

En un ambiente de fragmentación y polarización creciente, las encuestas no le dan mayoría ni a las derechas (PP, Ciudadanos y Vox) ni a las izquierdas (PSOE, Podemos y su escisión Más País), y sus líderes no han aclarado cómo piensan resolver el bloqueo.

"He votado a la derecha, porque las cosas más importantes son la unidad de España y (garantizar) las pensiones", indicó a la AFP Rafael García, de 84 años, en el madrileño barrio de Hortaleza, donde las ventanas se adornan con banderas españolas.

(Con información de AFP)


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