Japón fomenta retorno de peruanos sin empleo a su país de origen

El ministerio de Trabajo del país nipón anunció que daría 300.000 yenes (2.300 euros) a cada adulto y 200.000 yenes por cada persona a su cargo.

Japón lanzó el miércoles un programa de ayuda al retorno para los inmigrantes, especialmente brasileños y peruanos, llegados al archipiélago en estos últimos 20 años alegando "raíces japonesas" pero sin trabajo por culpa de la crisis.

El ministerio de Trabajo anunció que daría 300.000 yenes (2.300 euros) a cada adulto y 200.000 yenes por cada persona a su cargo.

La fuerte recesión que golpea el país afecta especialmente las industrias automotrices y electrónicas, que emplean a muchos trabajadores inmigrantes poco calificados y con contratos temporales.

Los inmigrantes brasileños, unos 300.000 en 2006, representan la tercera comunidad extranjera en Japón, y los peruanos, unos 60.000 en 2006, la quinta.

Entre noviembre y enero, cerca de 9.300 inmigrantes se inscribieron en los servicios de desempleo, es decir, once veces más que el año anterior, señaló el ministerio.

Los que soliciten la ayuda de retorno no podrán volver a trabajar en Japón, precisó la misma fuente.

Como consecuencia de la crisis económica, el índice de desempleo en Japón pasó al 4,4% de la población activa en febrero, frente el 4,1% en enero.

La mayoría de economistas prevé que el nivel de paro superará el 5% en este año e incluso superará la cifra récord de 5,5% de 2002 y 2003.

Por esta razón las autoridades decidieron incitar a ciertos inmigrantes sin trabajo a volver a sus países de origen, una política que no está en la misma línea que la voluntad del gobierno que quiere mano de obra extranjera, para compensar el envejecimiento de la población japonesa.

Brasileñas y peruanos fueron alentados por las autoridades niponas en los años 90 a emigrar al archipiélago, en el marco de una apertura del país hacia una inmigración de "origen japonés".

Se trata de los descendientes de inmigrantes japoneses que se instalaron en Brasil y Perú a principios del siglo XX.

AFP