Quema de basura enferma de cáncer a soldados en Afganistán e Irak

Según denunciaron, seis personas han muerto de leucemia y cinco reciben tratamiento por esa forma de cáncer de la sangre y la médula ósea.
Cientos de soldados y de empleados civiles estadounidenses han enfermado de cáncer o problemas respiratorios graves por la quema de toneladas de basura en las bases militares en Irak y Afganistán, informa hoy el diario The Washington Post.

El periódico indicó que 241 personas de 42 estados han iniciado en el estado de Maryland una demanda legal contra la firma Kellog Brown and Root, de Houston (Texas), que ha tenido los contratos de operación de más de dos docenas de zanjas de quema de residuos en ambos países.

"Las zanjas se usaron para deshacerse de botellas plásticas, contenedores de comida de espuma plástica, trozos de metal, pinturas, disolventes, desechos médicos y hasta animales muertos", dice el Post, que añade que la basura se tiraba en las zanjas, se regaba con combustible y se quemaba.

El personal militar y los empleados civiles afectados indican que inhalaron una bruma tóxica procedente de las zanjas y eso les ha causado enfermedades graves, según el artículo.

Según los demandantes, seis personas han muerto de leucemia y cinco reciben tratamiento por esa forma de cáncer de la sangre y la médula ósea.

"Más de una docena de personas deben usar por las noches máquinas que les ayudan a respirar o que controlan su respiración", continúa el artículo.

En marzo pasado, las Fuerzas Armadas de EE.UU. prohibieron la quema de plásticos, neumáticos, aerosoles y otros materiales en espacios abiertos al aire libre.

En abril, el Departamento de Asuntos de Veteranos identificó las zanjas de quema de residuos como una amenaza ambiental, y la semana pasada la Asociación Estadounidense del Pulmón, en una referencia a los riesgos para la salud de los soldados, pidió a los militares que encontraran, de inmediato, otras formas de deshacerse de la basura.

Según el Post, la firma KBR sostiene que son los militares quienes deciden cuándo y dónde se usan las zanjas de incineración al aire libre y qué se arroja en ellas.

Un estudio hecho por los militares en 2008 en la zanja de incineración de basuras en la Base Aérea Balad, unos 68 kilómetros al norte de Bagdad, concluyó que la quema de basuras no tenía efectos a largo plazo.

Jill Pettibone, vicepresidenta de KBR, indicó que la empresa había preguntado al Ejército si debía seguir proporcionando el servicio de las zanjas de quema y solicitó permiso para tener sus representantes en los sitios de incineración "para asegurarnos de que todas las personas tuviesen la protección adecuada".

El Ejército "nos respondió que todo estaba bien", aseguró Pettibone.

EFE