Los amigos de la joven rumana aseguraron que era alegre y que le gustaba cantar. | Fuente: Facebook

“¿Pero qué haces? ¡Deja el cuchillo! Esperamos un hijo, yo te amo”, le gritaba Ana María Lacramioara Di Piazza a quien era su amante, mientras este sacaba un cuchillo para asesinarla. En Italia, Antonio Borgia, un empresario de 51 años, la asesinó luego de que ella le revelara de que esperaba un hijo suyo.

El crimen, ocurrido en Partinico, en Silicia, ha sido confesado por Borgia, un hombre casado que mantenía una relación con la joven desde hace un año. La Policía lo arrestó a pocas horas del asesinato, con el que llegan a 100 los feminicidios cometidos en el 2019 en el país europeo.

Su captura se dio gracias a dos testigos: uno de ellos reveló haber visto a una joven correr hacia una camioneta blanca, mientras un hombre la perseguía con los pantalones abajo. Además, según contaron dos amigas de la joven al diario Corriente, esta le habría pedido 3000 euros a Borgia porque se encontraba en el paro, necesitaba pagar sus consultas médicas (era un embarazo de riesgo) y el parto.

Ana María le había confesado a sus amigas que se encontraba esperando un hijo, pero no había revelado la identidad del padre, quien le había prometido que le daría el dinero el día que acabó con su vida.

El empresario la llevó en su camioneta blanca fuera del pueblo, cerca de unas obras de su empresa constructora, bajo la excusa de querer mantener relaciones sexuales. Tras empezar a discutir, Borgia sacó un cuchillo y la atacó en el vientre. Cuando la joven trató de huir, el hombre la subió nuevamente al auto, mientras le aseguraba que la llevaría al hospital.

No obstante, en el trayecto la atacó nuevamente y la golpeó con un bastón, hasta que terminó con su vida. De acuerdo con ABC, el empresario escondió su cuerpo en el campo, lavó la sangre de su auto y acudió a su trabajo como si nada hubiera ocurrido. Luego del almuerzo, el asesino se dirigió a la peluquería, pero los carabineros ya habían sido alertados sobre el crimen y lo detuvieron.

Ana María Lacramioara era rumana, y había sido adoptaba por una familia oriunda de Giardinello, un pueblo de 2 200 habitantes ubicado en la provincia de Palermo. Tras haber trabajado como personal de limpieza durante varios meses, se encontraba en paro.

EL DATO

En el 2018, Italia registró un total de 142 mujeres asesinadas bajo la modalidad de feminicidio, lo que implicó un aumento de 6,3% con respecto al 2017. En los 10 primeros meses de este 2019, se han registrado 99 asesinatos de mujeres, que aumentan a 100 con el caso de esta joven. 

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