Concierto de Raphael fue la gran noche que los limeños esperaban

El divo de Linares ofreció un emotivo concierto con una selección de 40 canciones, en un show de casi tres horas de duración.

¿Qué pasará, qué misterio habrá, puede ser mi gran noche?, dice la letra de uno de los temas más conocidos de Raphael, y la respuesta es más que satisfactoria: una gran noche llena de emociones, con temas nuevos que prometen y, por supuesto, los grandes clásicos de toda la vida.

Muy temprano, 8:30 de la noche, el divo español apareció frente a los miles de fanáticos que se dieron cita en la explanada del Jockey Club del Perú. La conexión fue inmediata. Y es que el carisma de Raphael, su gran sonrisa y las ganas de cantar parecían brotar de su cuerpo.

Fue el momento para la primera canción de la noche: "A veces me pregunto". La ovación fue total, y es que su figura parecía acaparar todo el escenario: sólo él, un piano y su voz, tres elementos que le dieron cercanía e intimidad a la jornada.

Con mucho oficio Raphael se hizo uno con el piano en el segundo tema del concierto: "Mi gran noche", terminó por levantar de sus asientos a los asistentes, un público que no dejó que el frío otoñal congelara sus corazones.

El español recordó y agradeció la fructífera y antigua relación musical que mantuvo con el compositor Manuel Alejandro, su "compositor fetiche" como lo llama. Muestra de ello son: "Yo soy aquel" y "Digan lo que digan".

"Tú, cupido", "Casi, casi" y "Todas las chicas me gustan" también tuvieron espacio en la presentación ya que son parte de los inicios de la carrera musical de Raphael.

Otros temas igual de importantes: "Los hombres lloran también", "Ella ya me olvidó" de Leonardo Favio, Inmensidad y Ahora.

Pero bajo la manga del cantante habían canciones nuevas, las del último cd "El reencuentro" grabado junto a Manuel Alejandro. Muy recomendables: "Cuatro estrellas" y "Eso que llaman amor".

Las joyas de la corona, en palabras de Raphael: "Hablemos de amor", "Estuve enamorado", "Cuando tú no estas" y "Desde aquel día". En las notas altas, el español perdía fuerza en la voz, por lo que alejaba el micrófono para suavizar el vacío.

El reconocimiento de su público se dejaba sentir en frases de aliento como "Bravo" o "Raphael, Raphael". De vuelta al 2012: el piano inició la canción "Un sueño". Cantante y fanáticos cantaron y llevaron el ritmo en "Maravilloso corazón", un momento inolvidable.

Muchos más momentos de romanticismo con "Somos" y "Adoro", también de desamor con "Payaso". El tango tuvo su lugar con: "Nostalgias" y "Volver", para esta última canción, entrañable fue poder presenciar el canto de Raphael en vivo junto a una vieja grabación de Carlos Gardel.

Luego llegó el turno del Perú, subió al escenario el destacado guitarrista criollo Julián Jiménez "Mano de oro", y junto al divo español interpretaron: "Chabuca limeña"; y una espectacular versión de "Cuando llora mi guitarra".

Otra vez los temas nuevos "Confidencias" y la reinvindicativa "El mundo será de ellas", aplausos y una pequeña pausa, luego otro gran momento: "Estar enamorado", cantado a dúo con la multitud, "Para volver a volver", "Un día más" y la desgarradora "En carne viva".

Raphael volvió a desaparecer pero regresó muy animado con "Escándalo", "Ámame", "Que sabe nadie", y cerró su memorable show con "Balada triste de trompeta".

 En total cuarenta canciones y casi tres horas de emociones. Quizá sólo un reclamo: extrañamos "Como yo te amo". Muchas Gracias divo!, dijiste que volverás el próximo año a Lima y provincias. Que así sea.

Galo Castillo