Incondicionales de Paul McCartney acampan antes de su concierto en Río

El cantante británico, que arrancó gira sudamericana 2011 en el Perú, vuelve a esa ciudad brasileña después de 21 años.

Los seguidores del cantante Paul McCartney cuentan las horas para asistir el domingo al primero de los dos conciertos que el exBeatle ofrecerá en el estadio Joao Havelange de Río de Janeiro, donde sus incondicionales ya están acampados con el deseo de disfrutar del espectáculo desde la primera fila.

"Llegué hace dos días y de momento me lo estoy pasando muy bien", dijo a Efe Rejane Galvao, que comparte su pequeña caseta de campaña con una amiga.

El cariño del público carioca por el exBeatle se demostró el pasado 14 de abril después de que sus seguidores agotaran en una hora las 45.000 entradas disponibles para el concierto que ofrecerá en el estadio Joao Havelange, popularmente conocido como "Engenhao".

Ese furor por el artista británico, que regresará a Río de Janeiro después de 21 años, llevó a la organización a anunciar un segundo concierto, previsto para el lunes próximo y para el que aún quedan localidades a la venta.

"Compré mi entrada por internet desde el primer momento y ahora soy la octava de la fila para la actuación del domingo", agregó Galvao.

En esa hilera de carpas, donde la basura empieza a acumularse, los incondicionales de McCartney se entretienen con la lectura de revistas, animadas charlas y entonando emblemáticas canciones del artista británico.

Entre tanto, los vendedores ambulantes comienzan a montar sus puestos para atender a los cientos de seguidores que hasta el lunes próximo acamparán a las puertas del estadio.

En el interior del "Engenhao", en cambio, cerca de 500 técnicos trabajan sin descanso para instalar un enorme escenario de 80 toneladas que incluye tres pantallas gigantes para seguir de cerca la actuación de McCartney.

"Conseguí entradas para el concierto del lunes y vendré con mi madre, que tiene 62 años", contó a Efe Simone Oliveira, recién llegada a la fila.

Oliveira explicó que reside en las inmediaciones del estadio y aprovecha la cercanía de su casa para guardar el turno de los que acampan a las puertas del recinto.

"Sirvo como apoyo porque la gente me llama para que les traiga cosas y también para guardarles el turno en la fila mientras almuerzan o van al baño, que es su principal necesidad", añadió.

El año pasado, como parte de su gira mundial, McCartney dio un concierto en Porto Alegre y dos en Sao Paulo.

EFE