El violento desalojo de 47 familias del asentamiento humano Demetrio Acosta Chávez, en la ciudad de Lambayeque, dejó como saldo 10 personas heridas, entre adultos y niños, que recibieron perdigones y resultaron afectados con los gases lacrimógenos.

La PNP evacuó de manera urgente a una niña especial que fue afectada gravemente por los efectos de las bombas lacrimógenas y fue necesario formar un extenso cordón policial, para repeler a los pobladores que arrojaron ladrillos, piedras, gasolina, quemaron llantas y colocaron arbustos, para resistirse al lanzamiento.

En total, ochenta efectivos policíales participaron de este desalojo de 200 personas que ocupaban estos lugares desde hace 14 años.

“Es una injustica porque estos terrenos le pertenecen al municipio y no a terceras personas como quieren decir ahora, la policía ha tirado muchos gases y nuestros menores hijos han sido los más perjudicados”, indicó una pobladora entre lágrimas.

El violento enfrentamiento con los agentes del orden, dejó algunos cascos y escudos de la policía rotos y centenares de casquillos de perdigones regados por todo el suelo.

Después de casi 45 minutos, los agentes de la Unidad de Servicios Epseciales (USE) lograron controlar la situación y reforzaron la seguridad, para evitar el regreso de las familias.

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