Desconocidos falsearon muerte de cajamarquino pero datos serán corregidos

La Reniec explicó a RPP que en mayo del 2007, un supuesto primo del perjudicado presentó un certificado de defunción firmado por un médico. Procedimiento que se sigue cuando alguien fallece.
Foto: RPP
Raúl Díaz Paredes de 72 años, quien figuraba en el Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (Reniec) como una persona fallecida desde el año 2007, "volverá a la vida".

Benito Portocarrero, subgerente de prensa de Reniec, indicó en RPP que un equipo móvil de dicha entidad acudirá a la vivienda del señor Díaz Paredes para tomarle sus huellas dactilares, y demostrada su identidad se le habilitará "inmediatamente" su DNI de forma gratuita.

Pero antes, el representante de la Reniec desentrañó el "raro" caso del septuagenario. Explicó que la inscripción de la defunción de Díaz Paredes fue hecha el 21 de mayo del 2007 en la Municipalidad de Pariñas en Talara (Piura), hecha por un presunto primo del perjudicado, quien dijo llamarse Segundo Pablo Zárate Chávez.

"(Â…) Inscribió la defunción del señor como si hubiera fallecido en el hospital de EsSalud de Talara, y el certificado estaba firmado por un médico", anotó.

Portocarrero señaló que el Reniec dio por fallecido a Díaz Paredes porque el municipio de Pariñas presentó el certificado médico firmado por un galeno colegiado, que es el procedimiento a seguir para declarar a una persona que ha fallecido.

"Nosotros no hemos inscrito su defunción, sino que informados por un acta que cumple todas las reglas, se hizo (el cambio de datos)", puntualizó.

Por su parte, Raúl Díaz Paredes negó tener un primo llamado Segundo Pablo Zárate Chávez. "No es mi primo y no tengo familia en Piura, solo tengo familia en Cajamarca y Lima", aclaró en RPP.

El representante del Reniec le manifestó que tiene todo el derecho de hacer denuncia policial a los que hicieron el acto doloso, de querer hacerlo pasar por muerto, puesto que detrás de ello posiblemente, terceras personas coludidas con un médico, habrían tenido la motivación de cobrar dinero del agraviado o de hacer trámites ilegales.