Rompió su silencio. Después de casi nueve meses el exalcalde de Chiclayo, Roberto Torres Gonzáles, rompió su silencio y declaró en la audiencia de juicio oral que se sigue en su contra por los presuntos delitos de peculado de uso, patrocinio ilegal y delito electoral.

Precisamente el exburgomaestre decidió declarar sobre el proceso de delito electoral, donde la fiscalía cuestiona la colocación de un símbolo “K-2” en su camioneta personal, cuando su hermano, José Torres, postulaba al congreso por las filas del partido Fujimorista.

“Yo salía de una reunión que no recuerdo, he subido a mi camioneta y los funcionarios me dijeron que los llevara por allí a la biblioteca, yo no me percate de esas pintas porque me rodeaban como 20 o 30 periodistas, tres o cuatro cuadras más allá hemos bajado y llamamos a un muchachito que lava carros para que borre esto. Parece que alguien malévolo mal intencionado, o quiso hacer daño o no sé, pero esto ha sido ligeramente puesto, para hacerme quedar mal o hacer noticia conmigo”, declaró la exautoridad edil.

La fiscalía remarcó que en una primera declaración hecha el pasado 03 de octubre del 2011, el exalcalde dio declaraciones distintas, pero con las preguntas de su defensa legal, se pudo esclarecer que en esa fecha la unidad de placa OC-1101, era conducida por él y si conocía que su hermano tenía aspiraciones al congreso.

Al final de su declaración, Roberto Torres, con tono resquebrajado lamentó este proceso ya que recordó que según él nunca pudo ayudar a su hermano fallecido.

“Lamento mucho este proceso, cuando hubiera querido ayudar a mi hermano, el falleció, pero nunca lo ayude” alcanzó a decir entre lágrimas.

Al lado de su joven novia, Katisuhka del Castillo, la ex autoridad se mantuvo tranquilo durante todo la diligencia judicial.

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