Kelly Cancino Novoa era enfermera y al momento de su desaparición tenía 4 meses de embarazo.
RPP / Archivo

Desde el 4 de noviembre de 2011, Kelly Cancino Novoa, en ese entonces de 22 años y embarazada de 4 meses, no aparece. Había acordado pasar la tarde con su madre Doris Novoa; sin embargo, pactada la hora, jamás llegó. Han pasado nueve años y su madre no ha dejado pasar un día sin buscarla ni orar por su hija y por la criatura que llevaba en su vientre.

Aunque los primeros indicios sindicaban a la expareja de Kelly como el autor de su desaparición, la justicia lo declaró inocente al no hallar pruebas suficientes que respaldara esa acusación. Sin embargo; Doris no descansa. Insiste en que las autoridades continúen su búsqueda

Kelly, natural de Pacasmayo, alquilaba una habitación en la urbanización San Andrés de Trujillo. La madre asegura que el exnamorado de Kelly, Diego Alonso Arana Castañeda, tuvo que ver con su desaparición debido a que tras la desaparición de su hija, el hombre mostraba moretones y rasguños. El joven reconoció que había sostenido una acalaroda discusión con la gestante, pero que ella se fue y tomó un taxi.

Dos de tres magistrados que en ese entonces tomaron el caso, están investigados por presuntos actos de corrupción y Doris Novoa solo espera encontrar los restos de su hija, porque presume que fue asesinada, y que la justicia aclare lo que realmente ocurrió con ella y sancione al responsable.