Padres del menor indicaron que sí pueden protegerlo | Fuente: RPP Noticias | Fotógrafo: Deisy Cubas

La familia Julca Gil está conformada por un padre de 74 años, una madre de 48 y un niño de 8.  Los tres viven en una precaria vivienda de adobe en cuyo interior solo tiene dos ambientes: un espacio donde están juntos la sala, comedor y dormitorios y otro donde está el corral lleno de chatarra y el baño que es en realidad un pozo ciego, pues la casa no cuenta con desagüe, aunque sí tiene energía eléctrica.

Ellos viven en el pueblo joven Sagrado Corazón de Jesús, ubicado cerca a la Vía de Evitamiento, en el distrito de La Victoria, donde comparten – además de sus escasos recursos económicos, la preocupación de que podrían perder a su hijo pues existe una denuncia contra ellos por presunto maltrato al menor.

Hoy, RPP Noticias pudo conocer su historia, tras la intervención de la Defensoría del Pueblo que, junto al fiscal Hamilton Díaz Becerra, de la Fiscalía Mixta de La Victoria, llegaron al lugar para constatar las condiciones de trato hacia el menor, toda vez que existe una investigación en curso.

Según los denunciantes, el niño habría sido amarrado en más de una oportunidad para que no salga de casa, mientras los padres fueron a trabajar o en el peor de los casos a beber alcohol.

Vivienda de adobe | Fuente: RPP Noticias | Fotógrafo: Deisy Cubas

La historia

Según aceptó el propio padre, en tres ocasiones se vio “obligado” a amararlo, porque el niño “no hace caso y se escapa de la casa”. Una vez se fue hasta Monsefú (ubicado a unos 20 minutos) y como no tenía para el pasaje tuve que irme caminando para recogerlo”, corroboró la madre.

El papá se dedica a cuidar construcciones o vehículos algunas veces y otros recoge chatarra para venderla por kilos, tras seleccionarla. “Algunas veces logro juntar 8 soles o cinco al día y otros nada”, contó el padre al comisionado de la Defensoría del Pueblo de Lambayeque, Gianfranco Piscoya, quien presidió la intervención.

El gas no es una opción, así que queda cocinar con leña | Fuente: RPP Noticias | Fotógrafo: Deisy Cubas

El caso fue atendido por la Policía y la fiscalía Mixta de La Victoria en octubre y en ese entonces se había constatado actos de violencia; sin embargo, hoy hemos verificado y al parecer esos actos no se han repetido. Y si bien se trata de una familia de escasos recursos, se verificó que se brinda asistencia al menor”, señaló Gianfranco Piscoya.

Asimismo, señaló que la Fiscalía ya ordenó una pericia psicológica al menor y a los padres, lo que daría luces sobre su salud mental. También, se verificará la asistencia del niño al colegio, pues en la intervención que se realizó hoy, viernes 23, el menor se encontraba en casa y no asistió a clases.

Se supo que en la primera intervención de la Policía, Serenazgo de La Victoria y la Fiscalía; el niño fue puesto a disposición de un albergue, que no pudo tenerlo por muchos días por falta de espacio, por ello retornó con sus padres y se espera que ellos puedan brindarle la protección que el niño necesita.

Espacio para seleccionar la catarra | Fuente: RPP Noticias | Fotógrafo: Deisy Cubas
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