Ex gerente general de Serpost desmiente a Facundo Chinguel

En diálogo con RPP Noticias, Gabriel Rojas Aspilcueta aseguró que máquina de rayos X estaba operativa en febrero del 2008 y, además, dijo que la denuncia en su contra fue por venganza.

El ex gerente general de Serpost Gabriel Rojas desmintió al aprista Miguel Facundo Chinguel, ex director de esta institución, quien ayer lo acusó de no haber puesto en funcionamiento una máquina de rayos X para detectar la droga en los envíos.

En diálogo con RPP Noticias, Rojas Aspilcueta explicó que la máquina estaba inoperativa desde el año 2002 y, cuando asumió la Gerencia General de Serpost, a fines del 2007, le solicitaron reactivar el dispositivo.

"Haciendo caso de este pedido del directorio, me preocupé de poner en operatividad y funcionamiento esta máquina de rayos X. Tan solamente en tres meses entró en funcionamiento", refirió.

"Significa que en febrero de 2008 esta máquina estuvo operativa y funcionando, a pesar de las limitaciones que tenía, porque su vida útil había sido rebasada por el avance tecnológico, no se tenía el personal preparado, etcétera", añadió.

Según Rojas, Facundo Chinguel nunca reconoció esta implementación "a pesar de que existen informes del jefe de seguridad que dan cuenta de que la máquina está funcionando".

En otro momento, Rojas Aspilcueta señaló que en abril de 2008 se entera de los pases de droga a través de Serpost, tras lo cual decide realizar cambios en la dotación de policías, personal de Sunat y de la misma Serpost. "Se desarticuló organización de bandas de trabajadores que sufrieron carcelería", recordó.

"Denuncia descabellada"
El ex gerente general de Serpost aseguró que la denuncia que le interpuso Facundo Chinguel, por omisión de función, fue desestimada por la Fiscalía. Además, afirmó que el aprista realizó esta acusación por una venganza.

Gabriel Rojas señaló que el año 2008 detectó que un funcionario recomendado por Facundo Chinguel, que ocupaba un cargo de confianza de subgerente, tenía títulos falsos de abogado y bachiller.

"Frente a esta comprobación no me quedó otra alternativa que despedirlo y denunciarlo penalmente, pero antes que lleve a cabo esta acción, enterado, este señor Facundo me llama amenazantemente para que no lleve a cabo el despido", señaló.

"La denuncia que me formula fue tan descabellada e inconsistente que fue archivada por el fiscal. Y lo que no ha dicho este señor (Facundo) es que yo le tengo una denuncia por estas acusaciones falsas en la vía penal y en la vía civil", sentenció Rojas.