Un equipo de científicos del National Optical Astronomy Observatory (NOAO) de Tucson (Estados Unidos) ha encontrado dos agujeros negros que orbitan uno alrededor del otro en una misma galaxia.

 

Se sabe que las galaxias más grandes albergan agujeros negros en su centro y que muchas de ellas han sufrido algún tipo de fusión con otras galaxias a lo largo de su vida.

 

Los científicos piensan que cuando dos galaxias se fusionan, sus agujeros negros orbitan uno alrededor del otro antes de colisionar y formar un gran agujero negro.

 

Los astrónomos daban por sentado que los sistemas binarios de agujeros negros en una misma galaxia tienen que ser muy comunes en el Universo, pero nadie había encontrado ninguno.

 

"Encontrar una aguja en un pajar puede ser una tarea fácil en comparación con localizar dos agujeros negros similares que se orbiten el uno al otro en una galaxia lejana", explican los investigadores del NOAO en un comunicado de prensa.

 

Tras analizar información de 17.500 quásares captados por un telescopio de 2,5 metros de diámetro situado en Nuevo México (EEUU), encontraron un ejemplo de sistema binario de agujeros negros en el quásar SDSS J1 53636.221 044127.0.

 

Un quásar es la versión más luminosa de las galaxias activas, que pueden ser cien veces más brillantes que la Vía Láctea y que funcionan gracias a que los agujeros negros masivos de su núcleo absorben materia y desprenden luz.

 

Boroson y Lauer encontraron dos agujeros negros, con unas masas 20 y 50 veces mayores a la del Sol, que orbitan uno alrededor del otro cada cien años.

 

Los investigadores indican que la galaxia en la que residen esos agujeros negros es el resultado de la fusión de dos galaxias más pequeñas en las que había un agujero negro.

 

Este descubrimiento, afirma el equipo, podría contribuir a explicar cómo se forman y evolucionan los agujeros negros masivos en el centro de las galaxias.

 

EFE