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La tensión entre Washington y Teherán ha alcanzado un punto crítico esta semana. Mientras el presidente estadounidense, Donald Trump, asegura que sus fuerzas navales están listas para intervenir con "rapidez y violencia", el gobierno iraní ha manifestado que ve el conflicto bélico como un escenario más realista que una solución diplomática.
A través de su red social Truth Social, el mandatario estadounidense advirtió que el "enorme" contingente de la Armada, liderado por el portaaviones nuclear USS Abraham Lincoln, se dirige a la zona con determinación.
En tanto, desde Teherán, mantienen una postura desafiante. El viceministro iraní de Exteriores, Kazem Ghariabadi, declaró ante la prensa extranjera que su gobierno considera "más probable la guerra que la negociación" y que la prioridad es la defensa del país.
Desde Ankara, el ministro de Exteriores de Turquía, Hakan Fidan, recomendó a Estados Unidos no atacar a Irán, y calificó el reinicio de una guerra como "un error".
Por su parte, las potencias de China y Francia buscan coordinar una respuesta conjunta. El ministro de Exteriores chino, Wang Yi, y Emmanuel Bonne, asesor diplomático del presidente francés Emmanuel Macron, sostuvieron una conversación telefónica este miércoles.