En Estados Unidos, los consumidores a menudo se enfrentan a términos financieros complejos al usar tarjetas de crédito. Dos de los términos más importantes son el APR (Tasa Anual de Porcentaje) y la tasa de interés. Aunque ambos están relacionados con el costo de utilizar el crédito, es fundamental entender las diferencias entre ellos.
El APR no solo incluye la tasa de interés aplicada al saldo pendiente, sino también otros cargos que pueden ser parte del crédito, como las tarifas anuales y las comisiones por pagos atrasados. Por otro lado, la tasa de interés es simplemente el porcentaje que se cobra sobre el saldo pendiente de la tarjeta de crédito.
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APR vs. tasa de interés
El APR ofrece una visión más completa del costo real de utilizar una tarjeta de crédito, ya que incluye los cargos adicionales que pueden no ser evidentes de inmediato. Por ejemplo, si una tarjeta tiene una tasa de interés del 18% y cobra una tarifa anual de U$D 50, el APR será más alto que el 18% debido a ese cargo adicional. Es importante que los consumidores tomen en cuenta el APR al evaluar las opciones de tarjetas de crédito, ya que les da una idea más precisa de cuánto realmente costará utilizar el crédito a lo largo del año.
Por otro lado, la tasa de interés solo refleja el costo por el uso del dinero prestado, excluyendo otros cargos como tarifas anuales. Aunque puede parecer más simple de entender, no proporciona la imagen completa del costo total.
Al comparar tarjetas, los consumidores deben considerar tanto la tasa de interés como el APR. Mientras que la tasa de interés puede ser más baja en algunas tarjetas, el APR puede ser más alto si incluye tarifas adicionales. Por lo tanto, es importante entender ambos términos para evitar sorpresas financieras y hacer una elección informada que minimice los costos a largo plazo.
Créditos: USA con Juan | @usaconjuan