Algunas enfermedades son ignoradas hasta que es demasiado tarde. Esta fue la historia de Levi Dewey, un jugador del Wimblington FC, quien perdió sus piernas tras pasar un choque séptico que pudo quitarle la vida.
La historia del futbolista
Todo sucedió cuando el joven británico (en la actualidad, de 21 años), comenzó a tener síntomas parecidos a los de una gripe: tos, cansancio, dolores. Estos síntomas fueron ignorados hasta que empezó a tener dificultades para respirar.
De inmediato, Levi fue llevado de emergencia al hospital. Su diagnóstico dejó sin esperanzas a su familia. La joven promesa del fútbol tenía una infección generalizada, convertida en una falla multiorgánica, mejor conocida como shock séptico.
En las instalaciones de urgencias del Royal Derby Hospital en Reino Unido, avisaron a la familia que se trataba de una sepsis y debían amputarle las piernas para salvarle la vida. “Solo tiene 30% de probabilidades de vivir”, sentenciaron los doctores.
La tragedia antes de su cumpleaños 21
Antes de entrar a sala de operaciones para que le amputaran la pierna, el británico tuvo que recibir otros tratamientos en otro hospital por unos días. La mayoría del tiempo estuvo en un coma inducido.
Al regresar al primer nosocomio, la enfermedad había empeorado. “Nos dijeron (...) que Levi podría perder las piernas y necesitar una operación, estábamos preparados para este resultado si era para salvarle la vida”, contó la madre de Levi, Lara Dewey, a medios locales.
A pesar de la angustia de la familia, la operación fue exitosa y el paciente quedó fuera de peligro. Los familiares del exfutbolista crearon un GoFundMe para reunir el dinero suficiente para comprar unas piernas ortopédicas para Levi, dándole la oportunidad de caminar nuevamente.
“Queremos que Levi tenga la mejor calidad de vida posible como doble amputado y, por lo tanto, queremos recaudar dinero para ayudarlo con su recuperación”, declaró la familia mediante un comunicado en medios.