La Administración del Seguro Social de Estados Unidos (SSA, por sus siglas en inglés) ha anunciado una transformación en la manera en que realiza los pagos a sus beneficiarios. A partir del 30 de septiembre de 2025, los cheques en papel quedarán obsoletos y todas las transacciones se realizarán exclusivamente a través de depósitos electrónicos. Esta medida, impulsada por el gobierno de Donald Trump, busca modernizar el sistema financiero gubernamental.
La Casa Blanca comunicó en marzo de 2025 que el presidente Trump firmó una orden ejecutiva para hacer más eficientes los pagos del gobierno, eliminando el uso del papel y adoptando opciones digitales seguras y rápidas. Esta decisión impactará no solo a los beneficiarios del Seguro Social, sino también a otros pagos gubernamentales, como reembolsos de impuestos y pagos a proveedores.
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Medio millón de personas afectadas por el cambio
Según estimaciones oficiales, aproximadamente 456 000 personas aún reciben sus pagos mediante cheque físico. Aunque esta cifra representa solo el 0.7% del total de 68.2 millones de beneficiarios, la transición podría generar dificultades para algunos sectores, especialmente para adultos mayores que no están familiarizados con tecnologías digitales.
Para evitar contratiempos, la SSA está instando a los beneficiarios a actualizar sus datos bancarios lo antes posible. Quienes necesiten asistencia pueden hacerlo a través del sitio web oficial del Seguro Social, llamando al 1-800-772-1213 o visitando una oficina local.
Ventajas y razones detrás de la medida
El gobierno justificó esta decisión argumentando que el uso de cheques en papel genera gastos innecesarios, retrasos en los pagos y vulnerabilidad ante fraudes y robos. Además, los depósitos electrónicos permitirán a los beneficiarios recibir su dinero de forma más rápida y segura, sin depender del servicio postal o del extravío de documentos físicos.
Los pagos se realizarán mediante transferencias electrónicas de fondos (EFT, por sus siglas en inglés), lo que incluye depósitos directos en cuentas bancarias, pagos con tarjetas de débito o crédito y billeteras digitales. Esta modernización busca agilizar los procesos y alinearse con las tendencias financieras actuales.
Opciones para quienes no tienen cuenta bancaria
Para los beneficiarios que no poseen una cuenta bancaria, el gobierno ofrecerá alternativas como tarjetas de pago prepagadas, que permitirán acceder a los fondos sin necesidad de un banco tradicional.
La SSA ha enfatizado que este cambio es definitivo y que quienes no actualicen sus datos antes de la fecha límite podrían enfrentar retrasos en sus pagos. Ante ello, recomienda a los beneficiarios realizar los ajustes necesarios con anticipación para garantizar una transición sin inconvenientes.
Créditos vídeo: YouTube | @KarlaSoriano_.