Tecnología médica que cambia la vida de los pacientes

Los equipos médicos usan la tecnología no solo para brindar mejores resultados técnicos, sino también para contribuir a la salud emocional del paciente.

La tecnología de hoy permite que los pacientes tengan diagnósticos más precisos y tratamientos más cortos. Así, fortalecen la prevención y contribuyen a la salud emocional, logrando que el nivel de estrés y ansiedad se reduzca.

Hace 50 años se tenía que esperar semanas y hasta meses para obtener un diagnóstico acertado y, en muchos casos, los pacientes no sobrevivían luego de tanta espera. Hoy, las tomografías computarizadas y las resonancias magnéticas permiten tener diagnósticos más precisos y tratamientos mucho más cortos.

“Prevenir antes que lamentar” es un dicho muy usado y alrededor del cual los nuevos equipamientos también aportan. Las nuevas tecnologías aplicadas a la medicina son capaces de detectar lesiones tan pequeñas que aún no muestran síntomas. Así, varios tipos de cáncer que antes eran difíciles de detectar o que eran diagnosticados tardíamente hoy se pueden detectar y tratar a tiempo, como el cáncer de mama o el cáncer de pulmón.

Gracias a la tecnología enfermedades como el cáncer de mama o de pulmón hoy se pueden detectar y tratar a tiempo.
Gracias a la tecnología enfermedades como el cáncer de mama o de pulmón hoy se pueden detectar y tratar a tiempo. | Fuente: Shutterstock

¿Qué tipo de beneficios ofrece el equipamiento tecnológico?

Gracias a la tecnología han sido evidentes los cambios y mejoras en cuanto a diagnóstico y tratamiento, además de la rapidez en las consultas y procesos. De hecho, según datos de Statista, en 2016 las aplicaciones de salud con mayor potencial eran aquellas dedicadas al monitoreo remoto, al diagnóstico, al manejo de condiciones médicas y a las consultas online, las cuales hoy en día, apenas dos años más tarde, ya son una realidad necesaria.

Hay que tener en cuenta que todos estos nuevos equipos y avances presentan dos tipos de beneficios: por un lado, los beneficios técnicos que tienen que ver con los procesos médicos y, por otro, los emocionales, tanto para el paciente como para su familia.

En cuanto al aspecto técnico, lo primero es que permiten un diagnóstico rápido y con mayor nivel de confiabilidad sin tener que invadir el cuerpo del paciente. Los tratamientos son más adecuados e incluso personalizados, haciendo que la experiencia total de recuperación sea más cómoda y segura.

Otro beneficio es que permiten la detección temprana de enfermedades, lo que facilita el tratamiento y evita complicaciones, sobre todo para enfermedades oncológicas, reduciendo las tasas de mortalidad. Todo esto facilita la labor de los médicos; sin embargo, no todo depende de los equipos.

De acuerdo con el Dr. Ramírez, los médicos requieren de una base de conocimiento y experiencia para repotenciar el uso de los nuevos equipos, “requerimos de capacitaciones y actualizaciones de los temas de la especialidad, además del apoyo y respaldo del equipo asistencial y administrativo enfocado en la atención centrada en el paciente”, agrega.

Sobre esto, la Organización Mundial de la Salud (OMS), indica que los dispositivos médicos desempeñan una función fundamental en la prevención, el diagnóstico, el tratamiento y la atención de las enfermedades, pero el aprovechamiento de sus ventajas depende en gran medida de un sistema de salud operativo, incluidos personal médico y asistencial capacitado e infraestructura adecuada.

Beneficios emocionales: ¿Cómo cambian la vida de los pacientes?

Cuando sufrimos alguna enfermedad o estamos haciéndonos exámenes para averiguar si algo anda mal, el nivel de estrés y de temor puede llegar a niveles muy altos; sin embargo, gracias a los equipos tecnológicos, el paciente puede gozar de un entorno seguro y con el menor riesgo posible.

Así el beneficio no solo es técnico, sino también, emocional, pues los tiempos de espera se acortan y la incertidumbre del paciente es menor, por lo que sus niveles de ansiedad se reducen. Todo esto no solo representa un beneficio extra para el paciente, sino para toda su familia, que es la pieza fundamental en su recuperación.

Para el Dr. Luis Ramírez, director médico de SANNA, el equipamiento y el modelo de atención cada vez están más centrados en el paciente. El especialista detalla que se busca una experiencia menos traumática, menos invasiva y de mayor confort. Agrega que el bienestar del paciente y el de su familia se ve reflejado en los diagnósticos precisos, en los tratamientos efectivos, en la cada vez más corta permanencia en hospitalización y en la rápida recuperación de sus dolencias.

¿Qué tipo de equipos han revolucionado la medicina?

Algunas de las especialidades que requieren mayor inversión en equipos tecnológicos son: cardiología, neurocirugía, anestesiología, radiología y oncología. ¿Por qué estas y no otras? La respuesta tiene que ver con las enfermedades con mayor nivel de mortalidad, así como aquellas difíciles de prevenir, diagnosticar y tratar, como los derrames cerebrales, los ataques cardiacos o el cáncer.

Sin embargo, la tecnología es transversal a todos los campos de la medicina, por lo que ya existen equipos especiales para cada tipo de lesión. Probablemente hemos usado muchos de ellos en algún momento de nuestra vida, pero no hemos sido conscientes de todos los beneficios que ofrecen.

Por ejemplo, quien ha pasado alguna vez por una resonancia magnética sabe que estar unos 30 minutos dentro de la cámara puede ser agobiante. Para este problema, el Equipo de Resonancia Magnética de 1.5 Teslas, tiene un diferencial especial para el paciente, pues cuenta con el túnel más amplio de su tipo, ofreciendo mayor comodidad, sobre todo para pacientes con claustrofobia. Además, registra información fisiológica y funcional de varios órganos, siendo capaz incluso de detectar infarto agudo del cerebro.

Otro punto que ha mejorado es que ya no se necesita internamiento para estudios simples. Antes, por ejemplo, para analizar las arterias coronarias se requería punzar alguna arteria e introducir un catéter, haciendo todo el proceso más complejo. Hoy, gracias al Tomógrafo Espectral Multicorte, esto se hace en segundos de manera no invasiva. Este además posee un sistema avanzado que reduce la dosis de radiación y puede analizar la composición química de ciertos cálculos urinarios.

Una de las áreas con más requerimientos es la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). Ya que la atención aquí es de 24 horas al día, todos los días del año, existen también equipos especiales para este sector. Ejemplo de ello son los monitores multiparametros conectados a una central que registra en tiempo directo todos los cambios del paciente y también los equipos de ventilación mecánica en sus diferentes tipos: invasivo, no invasivo, etc.. Así no solo se ofrece un ambiente más seguro para el paciente, sino que los médicos también pueden realizar mejor su labor.

Si regresamos en el tiempo, recordaremos que las fracturas de los huesos se detectaban solo palpando por encima del cuerpo y se medían según el nivel de dolor. En su momento los rayos X con las placas fotográficas cambiaron eso y, actualmente, las imágenes radiológicas digitales han revolucionado todo lo anterior, pues ofrecen resultados en cuestión de minutos, facilitando el trabajo en el área de emergencias, UCI e incluso en la misma sala de operaciones.  

Así, “una vez realizada, por ejemplo, una radiografía del tórax en el área de radiología, casi en tiempo real puede ser vista en el consultorio, por el médico tratante o algún otro especialista que ha sido consultado a través de la red virtual”, indica el Dr. Ramírez, y agrega que todos estos equipos ya están siendo utilizados en la red de clínicas para beneficio de los pacientes.

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