Guerrero, la película, se estrenó el 08 de diciembre en las salas de cine nacional. | Fuente: Difusión

Guerrero, la película, está basada en las anécdotas de niñez del delantero del Flamengo, y buscar alentar a los más pequeños a alcanzar sus metas. La primera afirmación aparece escrita al final de la película, y la segunda, la menciona el protagonista, Ronny Shapiana, en una de las promociones del largometraje: “Todos los niños podemos soñar en grande”. La sinopsis también lo recalca cuando dice que Paolo Guerrero logró superar los obstáculos de la vida para convertirse en un profesional.

Hasta el momento tenemos tres elementos que nos indican que la historia es sobre un niño que no se dio por vencido, e hizo realidad su sueño. ¿Pero la película retrata bien esa lucha de Paolo Guerrero por ser futbolista? Solo parcialmente. La pelea del nueve peruano está en el Club Alianza Lima, mientras persevera para ser parte del equipo titular, y también se aprecia en las prácticas que realiza con su padre en la playa. 

Ambas secuencias se repiten a lo largo del filme, pero no son suficientes para comunicar al espectador la perseverancia y terquedad de Guerrero por querer conseguir su objetivo. El resto de imágenes son recuerdos alegres de su niñez, en donde se hace evidente su gusto o afición incontrolable por querer jugar al fútbol, como todo muchacho de su edad. Es evidente que Tondero quiso hacer una comedia familiar con una carga de drama, pero este último género brilló por su ausencia.

Los aciertos

Las imágenes aéreas aportan información valiosa sobre los lugares que Paolo Guerrero frecuentó de niño. Llama la atención que estos sitios no hayan cambiado mucho en dieciséis años. Su barrio en Chorrillos continúa casi idéntico. Por eso sirvió para adaptar hechos que ocurrieron en los noventas. El cine también juega un papel importante para reconocernos como ciudadanos, como país y hacernos algunas preguntas: ¿Por qué no se ha avanzado en infraestructura? ¿Cuántos niños podrían alcanzar sus sueños si la pobreza disminuyera? Punto para el director Fernando Villarán.

Las actuaciones no desentonan. Se destaca el trabajo de Ronny Shapiana (el pequeño Paolo), Magdyel Ugaz (Doña Peta, madre del jugador), de Paul Vega (el papá de Paolo) y de Javier Valdés (Constantino Carvallo, el director de los Reyes Rojos).

Los desaciertos

El maquillaje le jugó una mala pasada a Ugaz en los ambientes exteriores, quien interpretó a una mujer afroaperuana sin serlo en la realidad. El tono de su piel es marcadamente morena cuando está bajo algún techo, pero en la calle su rostro se aclara demasiado, creando un contraste notorio. Un inaceptable error de producción.

La película nos cuenta una historia que ocurrió en los años noventa. Pero Shapiana sueña que se encuentra con el verdadero Paolo Guerrero en una playa de Río de Janeiro. ¡Y se toman un selfie! En ese tiempo los teléfonos inteligentes no existían. ¿Cómo el niño imaginó en su sueño tal aparato? ¡Ni Mark Zuckerberg!

El final es muy brusco y da la impresión que se tratase de una historia que no ha terminado. No se cierra el círculo narrativo del niño que se convierte en jugador profesional. Todo acaba a orillas de su carrera, cuando logra ser titular en una división de menores del Alianza.

Conclusión

Faltó ingresar más a la parte dramática de la historia de Paolo Guerrero. La muerte de su abuela y el primer encuentro con su padre pasaron por agua tibia en el relato. El niño y su progenitor se hicieron amigos rápidamente. Me hubiese gustado ver la aparición de un obstáculo que ponga a prueba la perseverancia del niño Paolo, ya que esta es la principal característica del nueve peruano en la cancha. Ese ingrediente hubiese hecho más efectivo el mensaje hacia los niños, sin dejar de cumplir con la cuota de comedia que el filme siempre quiso tener.

Recomendación

Es una película que seguramente agradará a los más hinchas de Paolo Guerrero y también a quienes han disfrutado de las producciones anteriores de Tondero.

Puntuación: 3.9 puntos.

¿Ganas de ir al cine? Te presentamos todas las películas en la Cartelera RPP.

La película abraza los momentos felices de la infancia de Paolo Guerrero. | Fuente: Difusión
Madre e hijo. Las actuaciones de Ronny Shapiana y Magdyel Ugaz fueron destacables. | Fuente: Difusión
0 Comentarios
¿Qué opinas?