Scott Pilgrim vs. The World: The Game - Complete Edition se estrenó el pasado 14 de enero para PlayStation 4, Xbox One, Nintendo Switch, PC y Stadia. | Fuente: Ubisoft
Más Consolas

Por: Fernando Chuquillanqui

Periodista, cinéfilo, coleccionista, gamer.

Scott Pilgrim vs. The World: The Game fue una de las sorpresas del 2010. Era un beat 'em up de estética retro, con una mística indie. Sin embargo, estaba desarrollado y publicado por Ubisoft, una de las grandes compañías de la industria.

El videojuego tuvo un éxito inmediato, que se vio catapultado por la película homónima, que fue estrenada casi en paralelo. Sin embargo, The Game no era una adaptación del filme, sino de la novela gráfica de Bryan Lee O'Malley.

Por ello, tanto el videojuego como la película -que volví a ver recientemente- tienen sus propias particularidades y lenguaje, pero con respeto del producto original. Lamentablemente, el juego no llegó para quedarse.

The Game desapareció de las tiendas a fines de 2014, aparentemente por problemas de licencias, con lo que se convirtió en una suerte de mito en la industria: solo quienes compraron el juego en su momento podían disfrutarlo, privando a los nuevos jugadores o a quienes se enteraron tarde de él (como este servidor).

Afortunadamente, no fue un adiós permanente, ya que Ubisoft anunció a mediados del 2020 Scott Pilgrim vs. The World: The Game - Complete Edition, reedición del juego original, con todos los DLC que salieron hasta antes de su desaparición, y ahora para prácticamente todas las plataformas: PlayStation 4, Xbox One, Nintendo Switch, PC y Stadia.

¿Vale la pena apostar por esta Complete Edition? Esta semana estuve jugando varias horas el título y creo que tengo una respuesta. Huelga decir que este análisis está basado en la versión de Nintendo Switch, que es la que obtuve para review.

Lo bueno

El argumento parte de una premisa tan sencilla como absurda: Scott Pilgrim está enamorado de Ramona Flowers, pero, para poder ser pareja, nuestro héroe deberá derrotar a los siete exnovios de su amada.

Este es el gatillazo de partida para una historia cargada de humor y muchas referencias al mundo de los videojuegos. Acá me permito recomendar la película protagonizada por Michael Cera y Mary Elizabeth Winstead, que también es un homenaje hecho y derecho a nuestro querido hobby.

Scott Pilgrim vs. The World: The Game es muy divertido de jugar, especialmente con amigos. La estética de los personajes y de los enemigos, las situaciones que se presentan, las referencias a la cultura pop, los diálogos, etc., hacen de este videojuego una grata experiencia de principio a fin.

Lo bueno de la Complete Edition es que viene de arranque con la posibilidad de jugar vía online con amigos o creando una sala pública. Esta es una característica que se implementó en el juego original tiempo después de su lanzamiento.

Sin embargo, debo señalar que mi experiencia con el online fue pobre en Switch. Me costó muchísimo encontrar party para jugar; y cuando yo armaba una sesión, nadie entraba a acompañarme. Asumo que esto se debe a que el universo de jugadores de este título en la consola de Nintendo no es muy grande, por lo que estimo que habrá mejor suerte en las demás versiones.

Como ya adelanté, la Complete Edition incluye no solo el juego original, sino los DLC que llegaron post lanzamiento: dos personajes jugables extra, Knives Chau y Wallace Wells, y dos modalidades extra de juego, Balón prisionero y Batalla total, que se suman al ya mencionado modo online.

El apartado artístico de Scott Pilgrim vs. The World: The Game es simplemente genial. Los diseños en pixel art de los personajes están muy bien conseguidos, mientras que los escenarios, variados y cambiantes, están cargados de muchos detalles.

Esto se complementa con muy buenos efectos de sonido y con un soundtrack magistral, a cargo de la banda chiptune Anamanaguchi.

Scott Pilgrim vs. The World: The Game viene completamente doblado al español, lo cual es un buen agregado para la región. Huelga decir que no hay diálogos hablados en el videojuego, algo que podría haberse implementado en este relanzamiento.

El desempeño del videojuego en Switch es correcto. Todo corre fluido, tanto en la modalidad portátil como conectado a un televisor. Los tiempos de carga son reducidos y prácticamente no he tenido glitches ni bugs en mis horas de juego.

Lo malo

El apartado jugable evidencia los más de diez años que tiene este videojuego. Tal vez en 2010, cuando se estrenó, podríamos hablar de un beat 'em up competente. Pero en este 2021, la experiencia se siente un tanto deficiente, y más si lo comparamos con otros títulos del género más recientes.

No solo los movimientos de los personajes son lentos, sino que el juego exige demasiada precisión para conectar los golpes: esto se debe a que tanto el personaje como el enemigo deben estar exactamente alineados para que se active el hitbox. De lo contrario, realizaremos un combo al aire sin golpear al rival.

El repertorio de ataques es bastante limitado al inicio de la aventura. Esto se va atenuando a medida que subimos de nivel a nuestro personaje y vamos ganando nuevos ataques. Si bien esto nos impulsa a invertir más horas de juego, también se puede ver como una forma artificial de ampliar las horas de juego.

Me explico: pasar la campaña -al menos en solitario- nos exige tener un personaje con nivel alto, porque de lo contrario seremos presa fácil de los enemigos (ni qué decir de los bosses). Y para subir de nivel deberemos ‘farmearlo’ repitiendo una y otra vez una misión. Solo así podremos llegar con opciones al boss final.

Otra cosa que me di cuenta al repasar la campaña es que las situaciones y los enemigos se reciclan constantemente. Hay pocas clases de enemigos, al punto que sobre la mitad de la aventura ya habremos visto prácticamente a todos. Los bosses son variados y tienen ataques particulares; pero los enfrentamientos con ellos son bastante similares unos con otros, casi sin variantes ni parámetros específicos por cumplir.

El mapa me parece un acierto a nivel visual, porque es un claro homenaje a Super Mario World; pero es plano y con nulas opciones de interacción, salvo para moverse entre las misiones del juego. Hubiera sido genial poder entrar a las tiendas o a las casas de la ciudad a través del mapa.

Si bien destaqué la inclusión del modo online, este solo está disponible para la campaña. Hubiera sido ideal que los modos extra del juego también puedan jugar en línea, especialmente en estos momentos de pandemia.

Lo feo

Debo cuestionar que la Complete Edition sea apenas el relanzamiento de un juego de hace 11 años. Saludo que esta versión incluya todos los DLC (y el modo online) a un precio bastante atractivo (15 dólares), pero siento que Ubisoft se limitó a recomprar los derechos de Scott Pilgrim para volver a poner a la venta el mismo juego. No ha habido mejores gráficas o técnicas, tampoco nuevos agregados.

Conclusión:

Pese a sus deficiencias, más que nada a nivel jugable, Scott Pilgrim vs. the World: The Game es un producto con mucha personalidad, con una historia curiosa y notables referencias a los videojuegos y a la cultura popular. Además, tiene un apartado audiovisual envidiable. Sin duda, es un título que puedo llegar a recomendar, pero solo para quienes no lo jugaron en su momento. Como ya dije en este análisis, la Complete Edition se limita a incluir los DLC que llegaron tras su estreno original, hace 11 años; pero no trae ninguna novedad, ni a nivel jugable ni de contenido.