Star Wars: Squadrons se estrenó este 2 de octubre para PlayStation 4, Xbox One y PC. | Fuente: Electronic Arts
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Por: Fernando Chuquillanqui

Periodista, cinéfilo, coleccionista, gamer.

Pese a las cuestionables decisiones argumentales de la última trilogía de Star Wars, no podemos negar que el universo creado por George Lucas es una fuente inagotable de historias por explotar. Prueba de ello son las nuevas series estrenadas (y en camino), las novelas, los comics y, cómo no, los videojuegos de la querida ‘Guerra de las Galaxias’.

Precisamente, lo que nos convoca en esta oportunidad es Star Wars: Squadrons, un simulador de naves ambientado cronológicamente tras los eventos de la película Return of the Jedi. El videojuego, publicado por Electronic Arts, fue desarrollado por Motive, estudio que participó en el desarrollo de Battlefront II, por lo que es un equipo familiarizado con la saga galáctica.

¿Vale la pena comprar Star Wars: Squadrons?, ¿es un paso adelante en la saga? Tras haber terminado la campaña y haber invertido varias horas en el multijugador, acá les traigo las respuestas.

Lo bueno

A nivel jugable, Star Wars: Squadrons me gustó, y mucho. Admito que al inicio me costó acostumbrarme a la distribución de botones (¡lo quería jugar como Ace Combat 7!), pero, apenas entendí cuál era propuesta de los canadienses de Motive Studios, todo fluyó con naturalidad.

Saludo que se haya puesto énfasis en diferenciar el control de las distintas naves, notándose claramente cuando estamos al mando de un ágil X-Wing o de un pesado TIE Reaper, por poner un par de ejemplos.

Las diferencias del control no solo se expresan en la velocidad de movimientos, sino especialmente en la maniobrabilidad. Además, tenemos todo un set de armamentos que podemos editar antes de cada misión (en la campaña) o de cada partida (en el multijugador).

Además, se han incluido mecánicas interesantes, como dirigir la energía de la nave para mejorar nuestro ataque y defensa. Además, el menos en la campaña, podemos dar órdenes para dirigir los ataques de nuestro escuadrón a un objetivo específico o para defender a algún aliado.

La oferta jugable de Squadrons está dividida en la campaña y en el multijugador. Mis comentarios de la historia me los reservo para la siguiente sección, por lo que ahora enfoquémonos en el online.

Si bien este apartado (al momento de su lanzamiento) solo cuenta con dos modalidades, no puedo negar que ambas son entretenidas y nos pueden mantener por horas enganchado al juego.

La primera es Dogfight, que es básicamente un duelo por equipos, en el que gana la escuadra que alcanza un mínimo de puntos. Motive no descubre la pólvora con este modo, pero los enfrentamientos son frenéticos y divertidos.

La otra modalidad online es Fleet Battles, en la que, como se desprende de su nombre, nuestra misión es proteger nuestra flota y eliminar la enemiga. Es una modalidad que, en mi opinión, se disfruta mucho más con amigos, ya que se pueden coordinar estrategias para defensa y ataque, algo fundamental para salir con la victoria.

Algo que me gustó de Star Wars: Squadrons es su fidelidad a la saga de la que se basa. Desde el primer momento sientes que estás dentro del universo Star Wars, con referencias y guiños a personaje y eventos que hemos visto en las películas. Si eres fanático de la saga, te sentirás como en casa.

El apartado gráfico me dejó bastante satisfecho en las secciones en las que controlamos a las naves, que afortunadamente son la mayoría. El diseño de las naves, de las fragatas y bases, la ambientación de las distintas zonas de la galaxia y la iluminación conjugan para presentarnos un espectáculo visual magnífico.

A nivel técnico, igual. En todas mis horas de juego, prácticamente no me topé con glitches o bugs, y el framerate se mantuvo bastante estable, pese a que jugué Squadrons en mi veterana PlayStation 4. En la misma tónica, los tiempos de carga son bastante reducidos.

Star Wars: Squadrons viene completamente doblado al español, aunque no está localizado para Latinoamérica. Para el doblaje, se usaron actores españoles, aunque debo reconocer que es un lenguaje neutro, sin mayores jergas o modismos que nos hagan inentendible la experiencia.

Lo malo

Al iniciar la campaña, nos piden crear dos pilotos, uno de la Nueva República y otro del Imperio Galáctico. Y acá empiezan los problemas; el editor de personaje es uno de los más pobres y genéricos que recuerde en un videojuego. Solo puedes elegir entre un puñado de modelos, todos humanos. Para ser un juego de Star Wars, realmente me sorprendió que se hayan limitado tremendamente las opciones.

La edición incluye la posibilidad de elegir un tipo de voz para nuestros pilotos: un total despropósito, ya que nuestro personaje apenas emite pequeñas frases en todo el juego. Es un protagonista silente en todo momento, pese a que participa en conversaciones e informes de combate.

Tal como adelanté en la primera sección del análisis, la mayor parte del juego la pasamos a bordo de una nave, lo cual es bueno. El problema es que las pequeñas secciones entre misiones de campaña son aburridas y muy parametradas.

No podemos movernos libremente, teniendo que apuntar a puntos predeterminados para activar diálogos o, en algunos casos, desplazarnos a un punto en específico. Acá debo cuestionar estas conversaciones, que se sienten demasiado armadas, irreales... acartonadas.

Esto se condice con una trama bastante plana, con un pobre desarrollo de personajes, tanto de los protagonistas como de los acompañantes de las distintas escuadras. Creo que se desaprovechó, una vez más, la oportunidad de mostrar la guerra desde ambos frentes.

Si bien resalto la inclusión de personajes y guiños a eventos de la saga cinematográfico, sí siento que algunas cosas fueron metidas con calzador como mero fan service.

Star Wars: Squadrons llega al mercado con una cantidad de contenido bastante apretada, por no decir pobre. A la campaña, que tampoco es muy extensa, le acompañan las dos modalidades online que ya describí en su momento. Sé que el juego llega con precio reducido al mercado, pero no por ello podemos dejar de mencionar la falta de opciones. Ojalá llegue más contenido y expansiones en el futuro; y si son gratuitas, mejor.

Lo feo

Uno de los principales atractivos de Star Wars: Squadrons era la posibilidad de jugarse íntegramente con cascos de realidad virtual. Para comentar esta característica, le pedí apoyo a mi camarada Enrique ‘Junior’ Martínez, de Parallax, que pudo jugar Squadrons con la PlayStation VR, aunque sus impresiones no son del todo satisfactorias:

Star Wars: Squadrons en PlayStation VR tiene sus altibajos. En niveles del Modo Historia y mapas con poca geometría, la sensación de realidad virtual está bien lograda. Pero basta que se añadan elementos gigantes como alguna estación espacial o un Star Destroyer para que veamos donde flaquea el VR de consolas.

En una PS4 estándar -la configuración en la que pude jugar-, estos elementos se ven extremadamente borrosos a la lejanía y, una vez cerca, pasa algo peor: elementos más pequeños como las naves enemigas empiezan a perder definición, viéndose como simples formas poligonales planas, sin texturas que las diferencien.

En videos comparativos de la experiencia en consolas PlayStation 4 Pro, pude ver que la cosa mejora, aunque no llega al nivel de fidelidad del VR en PC, usando un HTC Vive o un Oculus Rift. Definitivamente, al visor de PlayStation le hace falta una mejor definición en pantalla y más potencia que lo respalde”.

Conclusión:

La propuesta jugable de Star Wars: Squadrons es satisfactoria, recreando muy bien los combates aéreos que vimos en el cine. Pese a tener una campaña floja a nivel argumental, creo que las distintas misiones que nos plantean son acertadas y entretenidas. Esto se suma a una oferta online que, a pesar de ser limitada (apenas dos modalidades), termina siendo bastante divertida y rejugable. Esto habla a las claras de que estamos ante un título con mucho potencial, pero que -creo- quedó a medio camino de explotar. Me gustaría, eso sí, que Electronic Arts siga apostando por esta nueva subsaga, ya sea con una expansión o con una secuela. Pero que no quede en el olvido. No se lo merece.