DOOM fue considerado uno de los mejores videojuegos del 2016, año en que fue lanzado al mercado. | Fuente: Bethesda

Aprovechando la ventana de fin de año e inicios del 2019, días en los que casi no hay lanzamientos, jugué DOOM (2016), una de mis deudas pendientes de la generación. El juego lo compré hace casi un año, pero la vorágine de lanzamientos, con su correspondiente cobertura, me impidió darle el tiempo que merecía este videojuego.

En verdad me hacía falta jugar un título como este. DOOM no solo es un homenaje a los orígenes del género, a la vieja escuela de los shooters, sino que se rebela a los cánones establecidos actualmente.

La jugabilidad se basa en los shooters clásicos (hay la opción incluso de jugar como los DOOM de los noventa), pero todo está muy pulido y medido. A medida que avanzamos en la campaña, iremos ganando habilidades y movimientos que nos convertirán en una auténtica máquina de matar.

Tal como me dijo un lector en el fanpage del blog, DOOM no hace gala de una buena historia, acaso es anecdótica y sirve apenas de trasfondo para justificar todo el baño de sangre: el juego -que sirve de reboot de la franquicia- nos ubica en Marte y nuestro único objetivo es eliminar la amenaza demoniaca imperante.

Así, arma en mano, debemos eliminar a miles de enemigos. Desde que tomamos el control del protagonista, un anónimo marine estadounidense, tenemos como objetivo sobrevivir. Y para ello tenemos el más variado y poderoso arsenal: escopetas, bazucas, metralletas, fusiles de plasma, granadas, entre otros.

DOOM te invita a ser ofensivo (jugar a la defensiva garantiza la muerte), incluyendo los geniales Glory Kills, que nos dan la oportunidad de ultimar a los enemigos heridos de diversas y sangrientas formas. Acabar a los rivales de esta manera nos premia con vida, munición y blindaje.

Mención aparte se merece la soberbia banda sonora: brutal metal industrial que convierte cada enfrentamiento en un vendaval de adrenalina. Hace años que no quedaba tan enganchado con la música de un videojuego.

No quiero convertir este post en un riguroso análisis, ya que hablamos de un juego con algunos años en el mercado. Por ello, me limito a decir que DOOM se ha convertido en uno de mis shooters favoritos, lo recomiendo si aún no lo has jugado, y desde ya espero la anunciada secuela.

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