Tras más de un año en early access, Dead Cells se estrenó oficialmente el 7 de agosto para PlayStation 4, Xbox One, PC y Nintendo Switch. | Fuente: Motion Twin

En una industria saturada, con franquicias que se niegan al cambio o tímidos intentos por innovar, son los estudios y desarrolladores independientes los llamados a imponer nuevas tendencias. Un ejemplo de esto es Dead Cells, de los franceses de Motion Twin.

Este juego ya tiene poco más de un año en acceso anticipado en Steam, donde fue muy bien recibido por la comunidad. Sus creadores cogieron todas las sugerencias y críticas, y pulieron el producto, que a inicios de agosto por fin se estrenó oficialmente, y ya no solo para PC sino también para PlayStation 4, Xbox One y Nintendo Switch.

Dead Cells ha recibido una inusual publicidad indirecta por la polémica generada tras la denuncia de un youtuber por un supuesto plagio de su análisis por parte de IGN. El portal reaccionó inmediatamente y despidió al autor de la copia, quien luego saldría a alegar que no fue algo “intencional”. ¿Cómo se plagia sin intención? En verdad es un debate interesante, pero es harina de otro costal.

Lo bueno

La premisa del juego es sumamente interesante y utilizaría la palabra “inédita”, pero mis conocimientos de la industria indie no son tan extensos. Dead Cells combina el estilo de juego de un metroidvania con las mecánicas de un rogue-like.

Es decir, tienes diversos niveles en los que hay enemigos por eliminar y secretos por descubrir, pero solo tienes una vida para hacerlo. Si mueres, vuelves a empezar desde cero, pero el reto cambia: los mapas se modifican radicalmente en cada reinicio.

El juego se divide en niveles diferenciados, con sus propios enemigos, trampas y secretos. Esto hace de cada partida un redescubrir constante, con el reto de llegar lo más lejos posible. En cada fase, iremos ganando dinero y células (de ahí el nombre Dead Cells), que nos servirán para desbloquear mejoras y nuevo armamento.

Asimismo, hay secciones secretas en las que haremos frente a los enemigos “élite”, que tras derrotarlos nos otorgarán habilidades únicas, como teletransportación, romper el suelo, entre otras. Esto nos permitirá acceder a zonas que antes eran inaccesibles en el juego. Acá es donde se siente esto de ser un metroidvania, aunque con matices, ya que en Dead Cells no puedes regresar a niveles pasados hasta que mueras.

Terminar cada fase nos lleva a un segmento intermedio en el que podemos canjear las células por mejoras permanentes: podemos tener más kits de recuperación de vida o iniciar la partida con mejores armas. Dead Cells compensa así su nivel de dificultad, que es elevado, pero no injusto.

El juego bebe mucho de la saga Dark Souls en este aspecto, ya que estamos ante un reto mayúsculo, pero nunca inalcanzable. Las veces que morí me sirvieron de experiencia para una próxima partida. Y créanme que en Dead Cells reiniciarán muchas veces antes de estar en la capacidad de terminarlo.

Tenemos gran variedad de armas, que no solo se limitan a las típicas espadas y escudos. También hay látigos, lanzas, mazos, ballestas, explosivos, etc. Además, podemos equiparnos hasta con dos artefactos, que pueden ser granadas o trampas.

Dead Cells ofrece varias características que enriquecen el gameplay. Por ejemplo, hay retos contrarreloj realmente difíciles, pero que nos recompensan con tesoros. Además, hay puertas que se abren con dinero (aunque descubrí que puedes destruirlas, lo que nos cuesta quedar malditos) y secciones bloqueadas por tiempo.

El juego tiene un apartado artístico -estilo pixel art- genial, con un diseño de niveles sobresaliente y, como ya dije, muy variado para hacer que nuestras partidas no se sientan repetitivas. Las animaciones son muy fluidas y el control de personaje, casi perfecto. Se nota el tiempo de desarrollo y haber escuchado el feedback de los usuarios.

La música y los efectos de sonido me han encantado. Las piezas elegidas son el perfecto acompañamiento durante nuestro paso por este mundo.

Lo malo

Hay pocos detalles que creo faltan pulir o decisiones que no me cuadran dentro de este juego. Por ejemplo, algunos artefactos y armas me parecieron más útiles que otros. Sé que cada uno tiene un estilo de juego (puede ser ofensivo o defensivo), pero hay herramientas que son mucho más poderosas que otras.

Otro detalle que no me gustó es que las células que canjeamos no se pueden recuperar pese a que no damos el botón de confirmación. Si por error, utilizamos células en un arma o artefacto, y cambiamos de parecer, no hay vuelta atrás.

No entiendo por qué no perdemos la partida al caer al vacío. Esto creo que complota con la esencia del juego, ya que si caemos por un abismo simplemente reapareceremos en el borde. Nos cuesta un poco de vida, pero no morimos.

Hay momentos puntuales en los que la cámara se mueve bruscamente, para alinearse con la ubicación del personaje en el mapa. No es algo grave y que ocurra constantemente, pero creo que podría pulirse con una actualización.

Lo feo

Dead Cells lo analicé en base a una copia de prensa para PlayStation 4, y casi no vi problemas técnicos o de optimización. Sin embargo, en las redes sociales abundan las quejas contra la versión de Nintendo Switch, que tiene molestos bajones en la tasa de frames, algo que la propia Motion Twin ha reconocido y que se ha comprometido a corregir con un parche.

“Tenemos constancia de que las bajadas de imágenes por segundo en algunas zonas del juego. Sin embargo, nos pareció que no afectaba a la jugabilidad ni nos impedía disfrutar de Dead Cells, y tuvimos que tomar una decisión: retrasábamos el lanzamiento de esta versión o lo lanzábamos junto a las demás. Esto último nos pareció lo menos dañino para los usuarios de Switch”, aseguró la desarrolladora.

Conclusión: Dead Cells no solo es firme candidato a indie del año, sino que tiene las credenciales para aspirar a GOTY. Es un juego imprescindible para los amantes de los sidescrollers y una prueba más de que la industria puede darnos aún gratas sorpresas. Puedes iniciar una partida y pasar horas enganchado tratando de mejorar tus registros. 100% recomendado.

Y ustedes, ¿ya han jugado Dead Cells? ¿Qué opinan del nuevo juego de Motion Twin?

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