Shadow of the Tomb Raider se estrenó este 14 de septiembre para PlayStation 4, Xbox One y PC. | Fuente: Square Enix

El relanzamiento de Tomb Raider, en 2013, llegó en un momento crucial para la franquicia. Lara Croft había perdido el fuego de sus orígenes, y la fórmula creada hace casi dos décadas ya no tenía el impacto de antes. Por ello, el juego de Crystal Dynamics tuvo tanto impacto.

Pese a la innegable inspiración en Uncharted, este Tomb Raider probó que reiniciar la saga fue la mejor decisión. El juego se sentía fresco y sorprendió por mostrar una Lara bisoña y hasta indefensa, una imagen distinta a lo que estábamos acostumbrados.

La secuela -en 2015 y con exclusiva temporal para Xbox One- mejoró todos los apartados y elevó el listón en la franquicia. Lara Croft volvió a la palestra, y hasta Hollywood volvió a apostar por la cazatesoros en una nueva película (con resultados discutibles).

Por ello, creo yo, el arribo de Shadow of the Tomb Raider -desarrollado por Eidos Montréal- ha generado bastante expectativa. ¿Será el gran cierre de la trilogía? Los invito a seguir leyendo.

Lo bueno

Me gustó mucho el apartado jugable de Shadow of the Tomb Raider, se nota que es el tercer juego de la franquicia. Ya que casi no hay fisuras. El control de personaje es correcto, ya sea en el combate o en las secciones de plataformas, y las nuevas habilidades de Lara se implementan casi naturalmente.

Resalto el más que interesante diseño de niveles, con escenarios amplios y llenos de secretos y secciones ocultas. No estamos ante un mundo abierto, pero las áreas en las que se desarrollan las acciones son grandes, dando una satisfactoria sensación de libertad.

Se han realizado ciertos ajustes a las habilidades de Lara, que en el anterior juego tenía demasiadas ventajas sobre sus enemigos. Ahora la protagonista sigue siendo poderosa, pero ya no tiene armas/habilidades abusivas que rompen la experiencia.

Lo mejor del juego son las tumbas de desafío y las criptas, secciones en su mayoría opcionales en las que debemos resolver puzles y/o sortear peligros hasta llegar a un tesoro. Son puzles muy bien planteados, y algunos son realmente retadores. Lo interesante es que estas secciones nos premian con mejoras para el personaje, aparte de los tesoros que están desperdigados por el recorrido.

Yo jugué Shadow of the Tomb Raider en mi veterana PlayStation 4. Pese a ser una consola de casi cinco años de antigüedad, el juego se ve genial, con un montón de detalles, escenarios vivos y dinámicos, y un diseño de personajes monumental. Evidentemente, el juego corre mucho mejor en PC, pero quedo conforme con lo visto.

En la siguiente sección hablaré en detalle de la campaña y el argumento del juego, que tiene un ritmo muy irregular. Sin embargo, no quería dejar de resaltar que Shadow of the Tomb Raider tiene momentos pico de emoción muy bien logrados, que me dejaron gratamente sorprendidos. Lamentablemente, no es una constante.

En el juego hay decenas de cosas que hacer aparte de la campaña principal. Además de las mentadas tumbas y criptas, hay misiones secundarias -algunas vinculadas a las anteriores-, pero también hay curiosos tesoros escondidos, alijos enterrados e interesantes desafíos, como cazar algún tipo de animal.

El 80% de la campaña se desarrolla en la selva peruana. | Fuente: Square Enix

Lo malo

La campaña de Shadow of the Tomb Raider lleva la lucha de Lara contra La Trinidad -este grupo de mercenarios saqueadores de tumbas- a México y Perú (de hecho, el 80% del juego se desarrolla en la selva peruana). Esta vez, la protagonista está detrás de unos artefactos que, según la mitología, pueden desencadenar el apocalipsis.

No voy a darle demasiada importancia a las licencias que se dan los guionistas para mezclar las culturas latinoamericanas, ni al torpe coqueteo con la ciencia ficción, pero sí me enfocaré en la inconsistencia del argumento.

Por ejemplo, es paradójico ver a una Lara que reniega de las muertes causadas por La Trinidad y minutos después está matando -con inusitado gore- a decenas de enemigos sin el mayor remordimiento.

Además, como ya mencioné en la sección anterior, el ritmo del juego es sumamente irregular, con momentos pico muy bien logrados, pero también con segmentos lentos y poco inspirados. De hecho, creo que la campaña -que de por sí es corta- se alargó en demasía.

El nivel de dificultad sigue siendo un tema por revisar. Si bien el nivel más elevado quita muchas de las asistencias (como los comentarios de Lara o las manchas en las salientes que nos gritan “¡por aquí!”), esto no atenúa que la inteligencia artificial de los enemigos sea muy mejorable.

Hay algunos detalles que no me terminaron de convencer. Por ejemplo, los viajes rápidos solo pueden hacerse entre campamentos. O sea, debes llegar a uno para poder ir a otro. El problema es su distribución y los tiempos de carga prolongados cada vez que los hacemos.

Encontré algunos glitches curiosos que supongo se irán corrigiendo con los respectivos parches, pero nada grave que me haya obligado a reiniciar una partida.

Los guionistas se tomaron muchas licencias y han mezclado a su libre albedrío las culturas latinoamericanas. | Fuente: Square Enix

Lo feo

La experiencia que ganamos encontrando tesoros, enfrentando enemigos, cazando bestias, nos permite obtener puntos para canjear por habilidades y poderes, pero lo que conseguimos es -en su mayoría- poco útil. De hecho, las mejores habilidades las ganamos en las tumbas de desafío y las criptas.

A la par, las herramientas y armas se compran en los distintos comerciantes que nos encontramos. El dinero es muy fácil de obtener, algo que nos facilita las cosas en demasía.

Conclusión: Shadow of the Tomb Raider tiene momentos muy buenos y emocionantes, marca de fábrica, pero son esporádicos y, para llegar a ellos, debemos de pasar por segmentos poco inspirados. Esta irregularidad está presente a lo largo del juego, que no llega a cuajar como un todo recomendable. Esperaba mucho más del cierre de la trilogía, y tal vez ese es el gran problema de Shadow of the Tomb Raider: en el balance, queda como el peor de los tres.

0 Comentarios
¿Qué opinas?