El remake de Resident Evil 2 sale este 25 de enero para PlayStation 4, Xbox One y PC. | Fuente: Capcom

Resident Evil 2 es, de lejos, mi juego favorito de la franquicia. Lo pasé decenas de veces, tanto con Leon como con Claire, escudriñando cada rincón, leyendo cada texto, conociendo más de esta emocionante historia. Por ello, y por más contradictorio que suene, el anuncio del remake me causó sentimientos encontrados: quería volver a Raccoon City, pero también temía que el producto final no le haga justicia al juegazo de 1998.

Sin embargo, mis miedos se disiparon al ver los primeros avances del remake. Capcom ha tomado decisiones arriesgadas para esta producción: primero, se cambió la jugabilidad del original y se adoptó un enfoque en tercera persona como el de Resident Evil 4. Pero también, y lo más importante, se tomaron licencias para cambiar el desarrollo de la historia.

Ayer probé la 1-Shot Demo del remake, tan particular como ‘injusta’ para los fanáticos, ya que se trata de un avance que solo podemos probar una vez y durante treinta minutos cronometrados. Eso sí, si tienes con varias cuentas en tu consola, puedes probar la demo con cada una, lo cual te da chances extra de revisitar Raccoon City.

La demo -en la que controlas a Leon- comienza dentro de la estación de policías, poco después del inicio del juego. Imposible no destacar el gran acabado gráfico, con un nivel de detalle altísimo, tanto en los personajes y zombis como en la ambientación. El juego de luces y sombras es soberbio, manteniendo una sensación de tensión en cada momento.

Si bien la estación de policías se siente familiar, lo cierto es que muchas cosas han cambiado. Eso, para mí, es un tremendo punto a favor, ya que estamos redescubriendo un clásico. Hay viejos conocidos, pero los encontramos en distintas circunstancias a las del juego original. Todo se siente nuevo.

Acá me permito hacer un símil con los remakes de primer Resident Evil y de Shadow of the Colossus, que respetaron el juego base, limitándose a mejorar los gráficos y la jugabilidad. Eso sí, no olvidemos que estamos hablando de una demo, y el producto final puede terminar siendo más fiel al original de lo que pensamos ahora.

Hay pequeños detalles que no me gustaron de la demo, como que no se haya incluido la música relajante de los cuartos donde podemos guardar la partida o que el efecto de sonido al abrir el baúl se haya cambiado. Lo sé, nimiedades, pero igual me hubiera gustado tenerlas en el remake.

Si se puede sacar una conclusión de una demo es que el remake de Resident Evil 2 promete, y mucho. Podríamos hablar, incluso, de un candidato a GOTY 2019 pese a estar recién empezando el año. Todo se sabrá este 25 de enero. Apunten la fecha.

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