Just Cause 4 se lanzó el pasado 4 de diciembre, para las plataformas PlayStation 4, Xbox One y PC. | Fuente: Square Enix

Mi camarada Beto Pinto vuelve a colaborar con Más Consolas con sus impresiones de Just Cause 4, la nueva entrega de la popular saga de acción y aventura. El juego de Avalanche Studios y Square Enix se lanzó el pasado 4 de diciembre y, pese a que ha tenido poca repercusión en la prensa especializada, todo apunta a que estamos ante un título entretenido y una opción para tener en cuenta. Sin más, los dejo con el análisis:

Si partimos del supuesto que el gamer promedio juega para divertirse, podríamos decir que el mejor juego es aquel que resulte divertido para más personas, sin importar si tiene los mejores gráficos o la mejor historia. Solo bastaría que sea el más divertido.

No obstante, la comunidad gamer ha aprendido a reconocer aspectos complementarios e igualmente importantes como parte de la calidad de un juego. Por ejemplo, en el mundo de los juegos de autos tenemos a Gran Turismo como un representante del realismo y dedicación al detalle gráfico, pero también tenemos la saga Burnout, cuya simplicidad y enfoque orientado a la destrucción de los rivales lo hace por demás divertido.

Durante las fiestas de fin de año, llegó a mis manos Just Cause 4, la más reciente entrega de esta saga. No está de más decir que es la primera vez que probaba un título de esta serie, por lo que no tenía alguna expectativa sobre él. Sin embargo, después de una buena cantidad de horas invertidas probándolo, estas son mis conclusiones:

Para empezar, Just Cause es un juego del tipo sandbox, donde controlaremos a Rico Rodríguez, un exagente de la CIA con su propio código de justicia y que tiene como objetivo liberar al ficticio país Solís de la opresión del dictador Oscar Espinosa.

Los primeros minutos del juego nos ayudarán a familiarizarnos con las habilidades de Rico y sus herramientas de combate/exploración. Podemos lanzarnos desde alturas con un paracaídas que nos permite dirigir nuestro punto de aterrizaje, contamos también con un dispositivo para volar distancias cortas. Pero nuestro equipo más utilizado será el gancho retráctil, con el que podemos llegar rápidamente de un punto a otro.

Pasada esta introducción, se nos presentará con el extenso y variado mapa donde se desarrollará el juego. En este punto, es importante destacar el buen trabajo realizado por el estudio desarrollador, ya que el mapa tiene varios escenarios y climas, así como estructuras donde se desarrollan las misiones. No todas las misiones están disponibles desde el inicio, ya que estas se desbloquean en función a la influencia que tenga tu “movimiento revolucionario” en el país.

Al principio, comenzarás teniendo una poca cantidad de aliados, pero con el tiempo irás ganando más territorios y herramientas, hasta el punto en que podrás solicitar tanques o aviones para que puedas cumplir las misiones más difíciles.

Como en todo sandbox, puedes hacer las cosas usuales: ‘tomar prestados’ los vehículos de los transeúntes o los que encuentres en el camino, también puedes destruir pequeñas estructuras del escenario y tomar las armas de los enemigos.

Un juego con todas estas posibilidades corre el riesgo de convertirse en un festival de bugs y errores, pero fueron muy raras las veces en las que me encontré con algún enemigo atrapado en algún bucle. Son bastantes raros también los casos en que alguna explosión produce restos que se mueven aleatoriamente y no conforme a la física del juego, pero esto es lo que se puede esperar de un sandbox, donde se puede interactuar con el escenario.

Para concluir, puedo decir que Just Cause 4 es un juego divertido que aún tiene espacio para mejorar, perfecto para aquellos que quieren meterse de lleno a la acción y experimentar con el mundo abierto que nos brinda.

¿Qué opinas?