Little Hope se estrenó el pasado 30 de octubre, para PlayStation 4, Xbox One y PC. | Fuente: Bandai Namco
Más Consolas

Por: Fernando Chuquillanqui

Periodista, cinéfilo, coleccionista, gamer.

El camarada Beto Pinto vuelve a colaborar con Más Consolas, esta vez con el análisis de Little Hope, la segunda entrega de la saga de terror The Dark Pictures Anthology, de Supermassive Games y Bandai Namco. El año pasado Beto quedó bastante satisfecho con Man of Medan (pueden leer su análisis aquí), por lo que sus expectativas por la segunda entrega eran elevadas. ¿Vale la pena invertir en este título? Sin más, los dejo con su review:

Con el lanzamiento de la PlayStation 5 y la Xbox Series X/S, mucho se está hablando de las capacidades gráficas de las consolas; y es innegable que estamos ante una nueva guerra de consolas en la que nosotros, los gamers, somos los que ganamos. Sin embargo, no puedo evitar pensar que la obsesión por el apartado gráfico a veces nos nubla la visión en cuanto a aspectos muy distintos a las gráficas y los frames por segundo.

El año pasado pude jugar Man of Medan, la primera parte de una antología llamada The Dark Pictures, que nos presenta historias de thriller y terror que, aparte de hacer gala de un soberbio estilo de ramificación de la historia en múltiples eventos y finales, presenta también una historia trabajada que nunca es lo que parece.

Este año me tocó probar Little Hope, que es la más reciente entrega del estudio Supermassive Games. Si bien el año pasado el juego me agarró de “sorpresa” por no haber tenido experiencia con este tipo de títulos, veamos si este nuevo videojuego es capaz de superar a su antecesor.

Historia: 4.5 / 5.0

Nuevamente, la historia es un mind-blowing. Es probable que al mencionarla recorramos el terreno difícil del spoiler, así que tomaré la estrategia que usé la vez anterior, con bullets que son bastante objetivos en cuanto a la construcción de la historia.

-La historia es un poco más larga que la del juego anterior, por lo cual hay que valorar el esfuerzo realizado por el estudio, porque alargar también significa agregar todas las posibles variables de escenarios, tomando en cuenta los diálogos de los vivos y los no tan vivos (por decirlo así).
-El ritmo de la historia no aburre (y aquí un cambio respecto al año pasado)... la mayor parte de las veces. Existen momentos complicados que, luego, terminan siendo jocosos (o tratan de serlo), pero no siempre son orgánicos a la historia, sino más bien parecen forzados.
-La historia es más amplia y oscura; es decir, con una sola jugada no podrías saber todo lo que pasa. Tomar otras decisiones puede revelar más detalles que no podrías saber en una “ruta”. Es más, con la adición del Curator's Cut, la historia debería adquirir matices diferentes, tal como pasó con Man of Medan.
-Hay jumpscares, pero son de buen gusto (nuevamente, la mayor parte de las veces). Lo malo es que algunos tratan de ser jocosos, y suceden también más de la cuenta, al punto que pierden su efecto.

Lo interesante en este juego es que la historia se pone sobrenatural desde el inicio, ya que -apenas comienza el juego- observas a las mismas personas viviendo épocas distintas, lo cual es una gran diferencia respecto a Man of Medan, donde las cosas comienzan de manera muy cotidiana.

Jugabilidad: 3.5 / 5.0

La jugabilidad emula un molde ya establecido. El juego te ofrece un perfil de cada protagonista y te dice sus fortalezas y debilidades. Esto puede tener un efecto sobre la dinámica del juego, pero -ahora que he puesto más atención a estos detalles- noto que, si bien están en control del usuario por las decisiones que toma en cada momento, no son fácilmente identificables por el jugador. El juego cumple con informar, pero hasta ahora me pregunto qué impacto real tiene en la jugabilidad.

Ha habido una mejora respecto a cómo el juego toma algunas decisiones que haces al inicio, especialmente cuanto te da la opción de salvar a una determinada persona y cómo su forma de muerte influye en las escenas subsiguientes.

El juego repite la mecánica de escenarios dedicados a cada protagonista: es importante mencionar que el conocimiento que vas adquiriendo formalmente (a través de interacción con objetos y lecturas) influye en las decisiones disponibles a futuro. Por ejemplo, si tu personaje leyó el uso de una muñeca vudú, sabrá cómo usarla en un determinado momento. Pero si nunca leíste el libro, será un objeto no usable.

No he podido observar nuevas formas de quick time events, ya que se repiten los clásicos de presionar botones en un orden establecido, presionar muchas veces un botón para esfuerzos físicos y presionar los botones rítmicamente en caso de sigilo.

Nuevamente, algunas escenas no encajan del todo. En general, se presentan cuando un personaje ya no está contigo por equis razones (morir es una de ellas) y el sistema tiene que saltarse todas las escenas donde participaba.

Gráficos y banda sonora: 4.0 / 5.0

Los gráficos son más que cumplidores, especialmente porque ahora es más evidente el parecido de los renders a los actores reales en los que están basados los personajes. Supermassive Games evita hacer un apartado gráfico más detallado mediante el uso de escenarios oscuros y boscosos.

Cuando se trata de secuelas, se debe poner una valla más alta en cuanto a los aspectos de movimiento y fluidez de personajes, más que todo porque si tienes un motor gráfico establecido. La idea es mejorarlo, y aquí es donde siento que falla Little Hope. Los movimientos de los personajes son más acartonados e, incluso, me atrevería a decir que el juego anterior era mejor en este apartado. Por razones de hardware y optimización, continúan las ralentizaciones en algunos puntos de la historia.

Me apena que el juego no venga doblado al español latinoamericano. Si bien el doblaje español (de España, vale la aclaración) es cumplidor, no llego a empatizar mucho con los modismos y adaptaciones realizadas por el equipo de doblaje. Espero que en entregas posteriores hagan el esfuerzo de incluir la localización para Latinoamérica.

Rejugabilidad y diversión: 4.5 / 5.0

Como no podría ser de otra manera, Little Hope es muy rejugable. Pero, nuevamente, tenemos que alzar la valla: los finales son variados, pero tampoco son demasiados. Si bien el añadido de Curator's Cut le pone un valor adicional al juego, no deja de ser un DLC.

En este punto, mi sugerencia es que para lograr un final completamente diferente tengas que completar una serie de tareas específicas o retos superdifíciles, que hagan que el jugador pueda obtener un final mucho más interesante, si logra tomar las decisiones perfectas.

Conclusión y nota final: 4.5 / 5.0

Little hope es una excelente secuela (en espíritu) de Man of Medan. Construye sobre los aciertos del juego anterior, pero siento que se pudo hacer más, ya que, de por sí, este género es una aproximación diferente al género survival horror. Espero que Supermassive dé un giro a la tuerca para llevar la fórmula a nuevos niveles, que puedan llevar este género a un lugar de mayor importancia en el mundo de los videojuegos. Y, como diría el Curador (un amigo muy querido), “posiblemente nos encontremos en House of Ashes”.