Ace Combat 7 salió al mercado el 18 de enero para consolas y el 1 de febrero para PC. | Fuente: Bandai Namco

Mi relación con Ace Combat se remonta a las épocas de PlayStation 2, cuando la franquicia era exclusiva de las consolas de Sony. Jugué el correcto Shattered Skies (2001) y los geniales The Unsung War (2005) y The Belkan War (2006), suerte de sagrada trinidad de la saga de Banda Namco.

Con estos juegos, Ace Combat se convirtió en natural referente de un género poco explorado en la industria de los videojuegos: la simulación de combates aéreos. Lamentablemente, después del éxito en la generación de PlayStation 2, llegó un periodo discreto para la franquicia.

La sexta entrega numerada, Fires of Liberation (2007), llegó en exclusiva para Xbox 360. Pese a que recibió notas aprobatorias, muchos fanáticos no tuvieron la oportunidad de jugarlo, ya que -recordemos- Ace Combat era una franquicia exclusiva de PlayStation.

Luego, llegó una serie de entregas para móviles y consolas portátiles, así como cuestionables experimentos, como el Ace Combat: Assault Horizon (2011) -que alejó a la saga de su habitual historia y hasta se aventuró a incluir helicópteros en su campaña- y el free-to-play Ace Combat Infinity (2014).

¿Será Skies Unknown  el esperado retorno de la otrora gran franquicia de aviones? Los invito a seguir leyendo.

Lo bueno

Skies Unknown vuelve a ambientarse en Strangereal, este universo ficticio creado para la franquicia Ace Combat y cuyos países -claramente inspirados en naciones reales- están en constante conflicto. Quienes jugamos los viejos Ace Combat, volveremos a escuchar en este juego nombres como Erusea, Osea, Belka, entre otros.

A nivel jugable, este Ace Combat es una maravilla. Los controles mantienen la clásica distribución de botones (se sentirá muy familiar para los veteranos), pero ahora se han agregado factores que influyen en el desempeño de las naves, como turbulencias, tormentas de arena, tormentas eléctricas y hasta el peligro de que se congele nuestro motor si es que nos mantenemos mucho tiempo a nivel de las nubes.

De hecho, las nubes ahora cobran un inusual protagonismo, ya que nos sirven para ocultarnos y despistar a los enemigos, y para pasar desapercibidos ante el radar rival. Sin embargo, como ya mencioné, es un arma de doble filo, ya que abusar de este escondite puede provocar que nuestro motor se congele y nuestro avión deje de funcionar.

La campaña -dividida en 20 misiones- nos plantea variados retos, que no se limitan a combates contra naves enemigas. No hay misiones idénticas, todas tienen diferentes enfoques e imprevistos cambios de rumbo. Esto nos obliga a estar atentos y elegir sabiamente las armas y beneficios que instalemos en nuestro avión.

Dentro de estas misiones, destaco los retos contrarreloj, en los que debemos hacer el mayor daño a las instalaciones enemigas para ir sumando puntos. También me gustaron mucho las misiones de infiltración, en la que debemos irrumpir en territorio enemigo sin ser detectados antes de desplegar un ataque masivo. Están muy bien conseguidas y mantienen la tensión en todo momento.

Bandai Namco utilizó para este juego el Unreal Engine 4, que se ha convertido en el motor gráfico por antonomasia de la presente generación. Y realmente lo conseguido por el equipo japonés es sobresaliente: Skies Unknown destaca visualmente, con magníficas representaciones de bases militares, cañones, desiertos, bosques, así como cambios climáticos en tiempo real.

De igual manera, los aviones -más de 25 modelos- han sido diseñados con mucho cuidado y dedicación. Además, su desempeño en misiones es marcadamente diferenciado, por lo que -una vez más- cobra vital importancia saber elegir nuestra nave antes de cada misión.

El nivel de dificultad es inusualmente elevado, con misiones bastante complicadas de pasar y que plantean auténticos retos, incluso en la dificultad ‘Normal’. Si bien hay algunos detalles que mencionaré en la siguiente sección del análisis, en líneas generales se ha cuidado mucho que el juego no sea un paseo, con misiones que no solo retarán nuestra habilidad para derribar enemigos sino nuestra pericia en el control de los aviones.

Ace Combat 7 es bastante rejugable, ya que al pasar cada misión obtenemos una calificación dependiendo de nuestro desempeño y del tiempo que invertimos en completar el objetivo. El reto de mejorar nuestros registros siempre está presente, incluso probando los niveles de dificultad más elevados, en los que -por ejemplo- tenemos munición limitada.

Aparte de la campaña, tenemos un correcto Modo Multijugador, en el que podemos jugar partidas de dos modalidades: Duelo por equipos y Todos contra todos. En las horas que jugué, no tuve mayores problemas para conseguir una partida y casi no he sufrido de lag. Sin embargo, creo que se puede profundizar más esta modalidad, con -por ejemplo- más opciones para jugar con amigos en equipo y más mapas.

Yo he jugado la versión de PlayStation 4 de Skies Unknown, que tiene una característica única: las misiones VR. El equipo de Bandai Namco ha desarrollado tres misiones exclusivas compatibles con el casco de realidad virtual de Sony. Pese a que la oferta es pequeña, lo hecho por la desarrolladora nipona es notable y deja con ganas de más.

Las nubes tienen un inusual protagonismo en Ace Combat 7. | Fuente: Bandai Namco

Lo malo

La campaña del juego no me terminó de cuadrar. Saludo el retorno a Strangereal y a este conflicto bélico entre naciones ficticias. Pero creo que el desarrollo de la historia no terminó de cuajar y terminan ocurriendo cosas inverosímiles, como que nuestro protagonista, el silente Trigger, sea acusado de traición por el Gobierno de Osea, pero igual lo ponen a pelear por ellos.

A nivel gráfico, no todo es perfecto. Se ha descuidado el diseño de las estructuras en tierra, que desde lejos se ven bien, pero que una vez nos acercamos, vemos que aún tienen ese look de maqueta de colegio que quita toda la inmersión lograda.

Ace Combat 7 se juega muy bien en mi vieja PlayStation 4, aunque noté algunos bajones en la tasa de frames cuando hay muchos elementos en pantalla con explosiones de por medio. No es algo grave, pero está presente y vale la pena mencionarse.

La inteligencia artificial de nuestros aliados merece una revisión, ya que apoyan muy poco en combate. Esto se hace más evidente en las misiones en las que debemos proteger a un objetivo o cuando debemos sumar bajas para conseguir un puntaje mínimo, ya que casi todo el trabajo -y, por ende, el éxito de la misión- depende de nosotros.

Un detalle no menor es la distribución de los checkpoints, que solo aparecen cuando cumplimos un objetivo de la misión (y hablamos de varios minutos). Esto puede verse con un reto atractivo, pero creo que puede terminar de frustrar a los menos pacientes y dedicados. Otro problema es que para que haya un save debemos haber terminado la misión de turno (así hayamos llegado a un checkpoint).

El juego tiene voces en inglés y japonés, y llega subtitulado en nuestro idioma. El problema de los subtítulos es que irrumpen en pleno combate y se convierten más en un estorbo que en una ayuda para quienes no dominan la lengua extranjera. En casos como estos, creo que es necesario un doblaje integral para evitar apelar a los engorrosos textos en pantalla.

A nivel visual, Ace Combat 7 impresiona.  | Fuente: Bandai Namco

Lo feo

El juego te invita a elegir entre dos tipos de control: Fácil y Experto. Pésima decisión de los desarrolladores, ya que esto es confuso y hasta puede alejar a los jugadores de la verdadera experiencia de Ace Combat.

El modo Experto (que no guarda relación con el nivel de dificultad en general) es como siempre hemos jugado y no veo la necesidad de haber incluido el modo Fácil, que complota totalmente contra la esencia del juego.

Tal vez se tomó esta decisión para hacer Skies Unknown más accesible, pero -como seguidor antiguo de la saga- estoy en total desacuerdo. Por último, la elección de los nombres está mal, debiendo ser por último Arcade y Simulación en vez de Fácil y Experto.

Conclusión: Ace Combat 7: Skies Unknown es el gran retorno de la franquicia que tanto esperaba. Es respetuoso con sus raíces y se adapta genialmente a los tiempos que corren. No es un juego redondo (hay cosas que se pueden mejorar para una eventual secuela), pero creo que los fanáticos de la franquicia quedarán completamente satisfechos. Es, sin duda, uno de los grandes lanzamientos de inicios del 2019.

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