Ape Out salió al mercado el 28 de febrero para PC y Nintendo Switch. | Fuente: Devolver Digital

Un simio está atrapado dentro de un laboratorio donde experimentan con primates. A su lado, yacen muertos otros simios, tal vez miembros de su manada. Desesperado, nuestro protagonista destruye el vidrio que lo mantiene en cautiverio, tras lo cual empieza su frenética huida. Así arranca Ape Out.

El título de Gabe Cuzzillo, Matt Boch y Bennett Foddy, publicado por Devolver Digital, salió al mercado el pasado 28 de febrero para PC y Nintendo Swtich, plataforma que está convirtiéndose en receptor de auténticos juegazos del circuito independiente. ¿Será Ape Out uno más? Los invito a seguir leyendo.

Lo bueno

La premisa de Ape Out es simple, no hay una historia detrás salvo lo que podamos interpretar de los títulos de cada capítulo. Sin embargo, el juego de Gabe Cuzzillo y compañía sienta sus bases en una jugabilidad frenética, divertida y harto retadora.

El control del simio protagonista es sencillo, un botón para atacar y otro para interactuar con elementos, y no creo que necesite más. El objetivo también es simple: escapar de nuestros captores, yendo de un punto a otro del escenario sorteando a decenas de enemigos.

Ape Out tiene una estética muy particular, jugando con colores y sombras, desde una perspectiva cenital, al estilo de Hotline Miami y The Hong Kong Massacre. Y tal como estos títulos, Ape Out hace gala de una violencia y gore explícitos: nuestro escape literalmente deja un reguero de sangre y destrucción.

Un elemento esencial de Ape Out es su música, y la interacción que esta tiene con nuestras acciones. Todo empieza en silencio hasta que matamos al primer enemigo. Con ello, arranca la música, un frenético jazz que aumenta su intensidad a medida que vamos avanzando y matando enemigos.

El nivel de dificultad de Ape Out es elevado. Hay niveles más accesibles que otros, pero esto es debido a su diseño, no a la inteligencia artificial de los enemigos. Hay mapas abiertos, en los que casi no hay coberturas, mientras que hay otros que parecen laberintos con más opciones de esconderse. Los checkpoints se activan solo al pasar un mapa, así que morir a un metro del final significa hacer todo nuevamente.

En este punto, quisiera destacar que los mapas son variados, con distintas situaciones que afrontar. También hay variedad de enemigos, con mayor o menor resistencia a nuestros ataques. Estar atentos al entorno es fundamental, ya que -por ejemplo- matar a un enemigo cerca de barriles de combustible puede significar el fin de la partida.

El juego está dividido en cuatro vinilos, que funcionan como capítulos, con sus temáticas muy marcadas: el inicio -como comenté- es en un laboratorio, pero también hay misiones en un rascacielos, en un barco y en un zoológico. Todo muy bien cuidado.

Una vez que completamos un vinilo, se activan el Modo Arcade, que nos reta a superar un nivel matando a la mayor cantidad de enemigos, y el Modo Difícil, que -como supondrán- eleva el reto sustantivamente.

Lo malo

Ape Out carece de objetivos secundarios para darle más profundidad al juego: tal vez rescatar a un colega simio o algún camino alternativo para descubrir algo. Pero todo se limita a escapar raudamente.

El juego es algo corto. Terminar los cuatro vinilos no nos demandará más de tres horas. Como mencioné líneas arriba, hay modalidades que amplían la experiencia, pero el juego base se siente algo corto.

A nivel técnico, Ape Out tiene unas de cal y otras de arena: no hay tiempos de carga excesivos y no me encontré con glitches. Sin embargo, en la recta final (en la que por motivos de historia -que no revelaré- aparecen decenas de personajes en pantalla) sí hay notorios bajones en la tasa de frames.

Debo mencionar que jugué la versión de Nintendo Switch de Ape Out, por lo que -asumo- en PC no se presentan estos problemas técnicos.

Lo feo

Desierto. No encontré nada en Ape Out como para poner en este apartado, salvo que se haya lanzado solo en formato digital. Sé que es muy difícil que un videojuego independiente llegue al formato físico, pero desde esta tribuna siempre apostaré por estas versiones.

Conclusión: Ape Out es videojuego frenético, entretenido y retador, y posee una banda sonora pegajosa que refuerza la intensidad de las acciones. Ape Out es una gran alternativa dentro del catálogo y una prueba más de que el circuito independiente es una fuente inagotable de grandes producciones. Tal vez sea algo corto, pero la experiencia es inolvidable. Lo recomiendo.

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