Gato Roboto se estrenó este 30 de mayo para Nintendo Switch y PC. | Fuente: Devolver Digital

Los estudios independientes no dejan de sorprenderme con lanzamientos cada vez más interesantes. Solo este año ya hemos tenido dos gratísimas sorpresas, como Katana ZERO y A Plague Tale: Innocence, y hoy toca analizar una propuesta nueva, con bases conocidas, pero con una personalidad única.

Se trata de Gato Roboto, del estudio estadounidense doinksoft, publicado por Devolver Digital, para Nintendo Switch y PC. En este juego controlamos a una simpática gatita, que a bordo de un mecha tiene la misión de rescatar a su dueño, que ha quedado atrapado en su nave espacial.

Lo bueno

La premisa de Gato Roboto es simple, pero sirve bien como telón de fondo: la nave de Gary se estrella en un planeta misterioso. Producto del impacto, queda atrapado, por lo que solo lo puede ayudar la pequeña Kiki, su gata y fiel compañía de viaje.

Kiki tendrá a su disposición un poderoso mecha, con el que podrá enfrentar a las amenazas y abrirse paso en este hostil medio. Este es el preámbulo, y así comienza nuestra aventura.

No hay gran ciencia en el argumento de Gato Roboto. Todo se va contando a través de silentes diálogos con viñetas. Pese a su simplicidad, la historia es entretenida y los diálogos hacen muy llevadera toda la campaña. Además, la pequeña Kiki destila carisma y ternura en cada intervención, así que puedo decir que quedé satisfecho en este apartado.

A nivel jugable, Gato Roboto es un 'meowtroidvania' (así lo catalogan sus desarrolladores), en el que debemos ir ganando habilidades para poder acceder a nuevas zonas y así ir avanzando. Sin embargo, la gente de doinksoft apuesta por un modo de juego más directo, en el que no debemos hacer mucho backtracking, salvo para cuestiones específicas de la campaña o para desbloquear todos los secretos del juego (que no son muchos, dicho sea de paso).

Que mis palabras no se confundan: no es un juego plano y sin opciones. A lo largo de la campaña vamos ganando diversas habilidades y ataques. Esto no solo nos servirá para pasar las distintas misiones, sino especialmente con los bosses del juego.

Estas peleas son, en mi opinión, uno de los puntos más altos del juego, ya que son exigentes y muy bien diseñadas. Debemos estar muy atentos a los puntos débiles y echar mano de todo los aprendido para superar estos enfrentamientos.

Los gráficos de Gato Roboto son minimalistas, un pixel-art en blanco y negro que esconde detrás de su aparente simplicidad un diseño cuidado y acertado. Hay cartuchos coleccionables en la campaña, que nos permiten cambiar la paleta, pero esto no altera en lo más mínimo el uso de dos colores.

Finalmente, quería destacar el precio del juego. Sé que esto no determina la calidad del producto, pero me llamó poderosamente la atención que Gato Roboto llegue al mercado a apenas 8 dólares (la semana de estreno, con 15 % de descuento), un precio realmente atractivo.

Lo malo

La elaboración de los escenarios es correcta, pero no invita a la exploración. Hay pocos caminos por descubrir con las habilidades que vamos ganando, salvo los necesarios para continuar con la campaña y para encontrar los coleccionables desperdigados por el mapa.

Lamentablemente, los coleccionables se limitan solo a conseguir los mentados cartuchos. Llegados a cierto punto de la campaña, podemos canjear estos cartuchos por mejoras en un taller regentado por una rana (así de curioso es este mundo), pero esto también está limitado a un par de ítems.

Todo esto se traduce en pocas horas de juego. Yo acabé la campaña en apenas seis horas, faltándome pocos coleccionables para conseguir el 100 %.

El nivel de dificultad no es elevado. Salvo los enfrentamientos contra los bosses, que son demandantes, el resto de la campaña es bastante accesible. Y al no haber caminos secretos o zonas alternativas, es poco probable que terminemos atascado en un punto.

Otro problema es que no hay incentivo para rejugar la campaña, salvo volver a ver de Kiki en acción.

La música pasa casi desapercibida durante gran parte del juego, salvo en las peleas contra los bosses, donde cobra mucha relevancia.

Lo feo

Desierto. No encontré nada en el juego para esta sección. Sin embargo, a riesgo de caer repetitivo, lamento que Gato Roboto no tenga una versión física. La mayoría de indies se lanza solo digitalmente, para favorecer su distribución, pero creo que hay un público que le gustaría tener una copia física. Y si es con libro de arte o soundtrack, mejor.

Conclusión: Gato Roboto es solvente 'meowtroidvania', con mucha personalidad y una protagonista que destila carisma y ternura. Sin embargo, como propuesta jugable está contenida, con falta de opciones, caminos y secretos que le den más vida. No obstante, por su precio, es una opción recomendable para pasar un buen rato.

PD: Gente, me voy de vacaciones en la chamba, y Más Consolas también. Si bien no publicaré nada en el blog, seguiré en actividad en nuestras cuentas de Facebook y Twitter, ya que se viene el E3 2019 y seguramente habrá toneladas de información. ¡Nos vemos en unos días!

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