Tales of Vesperia: Definitive Edition llegó al mercado el 11 de enero para PlayStation 4, Xbox One, Nintendo Switch y PC. | Fuente: Bandai Namco

Tal como dije en mi análisis de Tales of Berseria (2017), la saga Tales of es una de las más longevas -con más de 20 años a cuestas- y queridas de Japón. Sus juegos son seguidos por una auténtica legión de fanáticos, que no solo se contenta con el juego de turno, sino que busca todo tipo de contenido por cada entrega (animes, mangas, figuras de acción, soundtracks, etc.).

En esta oportunidad me toca analizar Tales of Vesperia: Definitive Edition, remasterización del juego salido hace más de una década y que es considerado como uno de los mejores de la saga de Bandai Namco.

La historia de Tales of Vesperia es curiosa, ya que se lanzó en 2008 en exclusiva para Xbox 360. En aquellos años, Microsoft impulsó fuertemente su consola realizando alianzas con diversas compañías -entre ellas Bandai Namco- para que sus juegos lleguen en exclusiva para su plataforma.

Los usuarios de PlayStation 3 tuvieron que esperar un año para poder jugar Tales of Vesperia, que se estrenó en esta plataforma en 2009. Para compensarlos, esta versión incluyó personajes inéditos, más diálogos, misiones extra, entre otras novedades. El problema fue que esta versión solo salió en Japón, dejando a los fanáticos del resto del mundo sin la posibilidad de jugarla.

La Definitive Edition se basa en la versión de PlayStation 3, pero ahora sí disponible para todas las plataformas (PlayStation 4, Xbox One, Nintendo Switch y PC) y sin restricciones de regiones. Sin más, vamos con el análisis.

Lo bueno

Tales of Vesperia nos cuenta una buena historia, narrada con mimo y con mucho cariño. El personaje principal es Yuri Lowell, un renegado miembro de la Guardia Imperial de Terca Lumireis, el ficticio mundo donde se desarrolla este juego.

Todo empieza con nuestro protagonista haciendo frente a la inundación de su barrio debido a que alguien robó la ‘blastia’ que servía para controlar la distribución de agua en la zona. Para esto, nos explican que las ‘blastias’ son una antigua tecnología que los habitantes de Terca Lumireis usan para todo tipo de cosas.

Sin mencionar nada que arruine la experiencia, les puedo decir que este incidente -el robo- desencadena una investigación que lleva a Yuri por un largo viaje, en el que iremos conociendo a una serie de curiosos personajes que se unirán a nuestra gesta.

El argumento de Tales of Vesperia subraya que la explotación de recursos está llevando a Terca Lumireis a una muerte lenta, tal como ocurre actualmente en el mundo real. Esta alegoría está muy bien lograda, ya que los propios personajes se plantean la posibilidad de crear un sustituto a las ‘blastias’ que no sea dañino para su mundo.

Hablando de los personajes, la selección es variopinta y cada uno con rasgos muy definidos. Sin embargo, lo mejor es la interacción entre cada uno de ellos, generándose jocosos diálogos y situaciones que nos pueden arrancar más de una sonrisa.

Tales of Vesperia es un juego largo (me demandó poco más de 60 horas terminarlo) pero que en ningún momento se siente pesado ni extendido artificialmente. Aparte de la campaña principal, tenemos encargos secundarios que no solo sirven para conocer más sobre Terca Lumireis sino que nos ayudan a mejorar nuestros personajes, con armas, armaduras o ítems únicos.

Uno de estos encargos son eliminar a los 11 ‘gigantomonstruos’ que están dispersos en el mundo. Estos colosales enemigos son muy poderosos (algunos con más nivel que el propio jefe final) y conseguir derrotarlos nos da la posibilidad no solo de cerrar un simpático arco argumental, sino que nos premiará con jugosas recompensas.

A nivel jugable, Tales of Vesperia es un RPG de acción, en el que podemos combinar -en tiempo real- ataques físicos con artes mágicas. El sistema de combate es muy fácil de aprender y es harto intuitivo, así que a los pocos minutos ya estás familiarizado con los controles.

Un detalle interesante es que las habilidades de cada personaje (que van desde más vida o fuerza hasta nuevos tipos de ataques mágicos) no solo se ganan subiendo de nivel, sino que muchas de estas están ligadas a las armas que usamos. Así, podemos toparnos con un arma no muy poderosa pero que al usarla con regularidad nos desbloquea una habilidad muy útil.

La historia se cuenta no solo a través de diálogos y secuencias generadas por el motor del juego sino especialmente por geniales cinemáticas de anime, desarrolladas por Production I.G. (Ghost in the Shell, Blood, entre otras). De hecho, investigando me enteré que Tales of Vesperia tiene un anime precuela llamado The First Strike, que cuenta los años de Yuri como Guardia Imperial.

Otro punto para destacar es la música del juego, compuesta por el genio nipón Motoi Sakuraba. Las piezas elegidas son muy pegajosas y acertadas, en especial las de los combates: fuertes melodías que coquetean con el metal. Pero también hay elegantes y tiernas composiciones para los momentos más emotivos. Algo que quiero mencionar es que el juego rinde un pequeño guiño/homenaje a Sakuraba en una de las tantas ciudades que visitamos.

Tales of Vesperia llega con diálogos en inglés o japonés (debemos elegir antes de empezar el juego), pero completamente subtitulado en español. Se agradece que los textos estén en un español neutro, con casi ninguna jerga o modismo que arruine la experiencia.

Patty Fleur es uno de los curiosos personajes que nos acompañan en la campaña. | Fuente: Bandai Namco

Lo malo

A nivel gráfico, se nota que estamos ante un juego con más de 10 años de antigüedad. Si bien los modelados y las animaciones de los personajes son correctos, la ambientación se siente algo básica, falta de detalles.

Si comparamos las imágenes del juego original con las de la remasterización, hay una mayor definición de los colores, sombras mejor dibujadas y una iluminación más trabajada, pero tampoco es que veamos un salto superlativo.

Yo jugué la versión de Nintendo Switch de Tales of Vesperia, en la que casi no me topé con problemas técnicos (salvo uno en el que el juego se congeló y tuve que reiniciar desde el último punto de guardado), pero creo que en líneas generales el ‘porteo’ es correcto. Asumo que las versiones de PlayStation 4 y Xbox One tienen una mejor calidad gráfica y técnica, pero no puedo dar fe de esto.

Algo que no me gustó es que los diálogos, en su mayoría, nos piden apretar un botón para que fluyan. Por un descuido podemos saltarnos una intervención interesante o, peor, cortar el clímax de una discusión por no apretar el bendito botón.

El juego no es excesivamente demandante en el nivel Normal, por lo que recomiendo jugar en Hard a los más curtidos. Además, la inteligencia artificial de los aliados es dispar, ya que colaboran correctamente en batalla (con ataques precisos o magias curativas adecuadas), pero son unos auténticos malgastadores de recursos.

Así, a pesar de tener mucha vida o que su medidor de magia está aún lleno, tus colegas no dudan en utilizar ítems de recuperación a cada rato. Pese a que hay la opción de cancelar el uso de estos recursos en plena batalla, se vuelve incómodo estar no solo pendiente del combate sino también de lo que tus colegas están haciendo, para evitar que se gasten todo.

Lo feo

No es algo propiamente de Tales of Vesperia, sino de la Definitive Edition. Me explico: al ser la remasterización de uno de los mejores juegos de la saga, creo que el homenaje quedó algo corto. Por ejemplo, la Definitive Edition podría haber incluido el anime precuela del juego, un detalle que seguramente los fanáticos sabrían valorar.

Conclusión: Tales of Vesperia es un juego que no dejará indiferente a quienes lo prueben. Es un RPG con una historia notable, una jugabilidad sólida y una banda sonora exquisita. Todo fanático del género debería darle una oportunidad a un título como este, más si tenemos en cuenta que al momento de su estreno estuvo solo en exclusiva para Xbox 360 (y que la versión de PlayStation 3 solo salió en Japón).

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