La microgravedad produce desde un cambio de tamaño hasta pérdida de visión. | Fuente: Pics-about-space.com/

Luego de vivir un año en el espacio, el astronauta Scott Kelly regresó a la Tierra 3.81 centímetros más alto que su hermano gemelo Mark, también astronauta.Esto no sorprendió a los científicos de la National Aeronautics and Space Administration (NASA), que ya conocen algunas de las consecuencias de vivir lejos de la influencia de la gravedad terrestre.

Esta oportunidad, sin embargo, permite analizar con mayor detalle cómo el entorno espacial produce cambios en un cuerpo, comparándolo con otro genéticamente idéntico.

1. Puntería. Un primer cambio que notó Scott Kelly fue que perdió puntería. Cuando están en el espacio, los astronautas suelen soltar las cosas, que se mantienen a flote debido a la falta de gravedad. Esa tendencia a soltarlo todo se mantiene apenas regresan a la Tierra, lo que podría tener relación psicológica con el tema de la puntería. "Lo primero que intenté lanzar a una mesa lo fallé; intenté jugar al baloncesto y no pude encestar ni una vez. Tampoco es que sea un buen jugador", contó con una sonrisa.

Scott Kelly anunció su retiró de la NASA apenas llegó a la Tierra. | Fuente: Times

2. El misterio del tamaño. En un video publicado en Youtube por la cuenta Great Big Story, Leland Melvin contó su experiencia dentro de la Estación Espacial Internacional y algunos de los cambios físicos que experimentó. El astronauta explicó que llegó a la estación midiendo 1,80 mentros y regresó midiendo 1,83 (al igual que Kelly).

La explicación es sencilla: la gravedad de la Tierra comprime la columna, mientras que en un ambiente de microgravedad (estado cercano a la gravedad 0) la columna se estira. En un planeta con mayor volumen y gravedad, el ser humano perdería tamaño. "Después de que mi columna vertebral se alargara, me fui a la cama y sentí un dolor en la parte baja de la espalda. Tuve que hacerme un ovillo para aliviar el dolor y dejar que la columna se estirara todavía más", aseguró Melvin.

3. Ojo y Corazón. Marvin también contó que sin gravedad, el corazón no necesitan bombear con tanta fuerza para que la sangre circule por todo el cuerpo. Sin ya tanta actividad, las paredes del corazón terminan encogiéndose. Debido a que la presión intercraneal también disminuye, esto afecta los ojos. Una vez que vuelven a la Tierra, algunos astronauta suelen usar lentes por un tiempo.

4. Perdida densidad y calcio. En el espacio, los músculo pierden densidad y los huesos calcio. Esto obliga a cada cosmonauta a una intensa rutina de ejercicios durante sus misiones. La sangre también pierde volumen, por lo que son sometidos a una transfusión a su regreso.

Scott Kelly anunció su retiro de la NASA pocos días después de regresar a la Tierra, pero aún seguirá pasando pruebas médica durante 6 años, tiempo que estiman los científicos para publicar los resultados finales de sus análisis.

Para el cierre de esta nota, les dejo este minidocumental producido por la revista Time sobre el año que pasó Kelly en el espacio. Cuenta con el testimonio no solo del astronauta y de expertos, sino también con la experiencia de su hijo y su esposa durante la larga espera en la Tierra.

No, ese tampoco era el final de este artículo. Una costumbre que deberían tener todas las notas de todos los blogs de todos los medios de todos los planetas del Universo es cerrar con un video musical. En este caso, la tarea de selección no fue difícil. Estas son las canciones que deben sonar el día que el primer hombre pise la superficie de Marte.

PD: Gracias por todo el esfuerzo Scott Kelly. Gracias por la música David Bowie.

Astronaut on fire | Fuente: jack crossing


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