Resident Evil 7 vuelve a sus raíces, donde lo esencial era el terror.

Si hablamos de un juego de sobrevivencia por naturaleza, nuestra mente rápidamente relacionará a solo uno: Resident Evil. La franquicia de Capcom ha sabido posicionarse, dentro de sus 21 años de historia, como la serie de terror más importante de la industria de videojuegos. Sin embargo, luego de una trilogía perfecta en la década de los noventa y uno que otro spin-off aceptable, en los últimos tiempos esta pasó a convertirse en un juego de acción que, si bien algunos capítulos son excepcionales –como es el caso del cuarto (para muchos el mejor de todos– estos terminaron decepcionando a sus fanáticos, ya que estaban muy alejados del espíritu clásico; aquel en el que el miedo se apoderaba de nosotros cuando se tenía el mando en todo momento.

En lo personal, disfruté mucho los tres últimos. Sí, son más orientados a la acción, pero cuando un título es bueno, tan bueno, se disfruta así pierda su origen. Y así como no tuve problemas en adaptarme a ellos, también estuve de acuerdo con que la próxima secuela retorne a sus raíces, pero sin perder la calidad de su jugabilidad.

Todo esto fue mostrado en el último E3, cuando en la conferencia de PlayStation presentaron las primeras imágenes de Resident Evil 7: Biohazard, con un demo previo que se podía descargar gratuitamente para que la mayoría pueda adecuarse antes de su lanzamiento. No pasó ni un año y aquí lo tenemos. Esta séptima parte es el primer blockbuster del 2017 y ahora sí podemos decir que el juego retornó a lo que todos esperaban y de la mejor forma.

Los integrantes de la familia Baker serán nuestros principales enemigos en el juego.

Bienvenidos a la casa Baker

RE7 es un buen juego y cumple con todo lo que la fanaticada estaba esperando: terror en todo momento. Por primera vez en las entregas principales de la franquicia, la perspectiva es en primera persona, lo que, a diferencia de los antecesores, le da mayor libertad al personaje para explorar y enfrentarse (o escaparse) de los enemigos.

Y hablando del protagonista, este es Ethan Winters, un joven que ha perdido a su pareja hace tres años y que llega a un pueblo con la misión de buscarla, gracias a un mensaje que ella le dejó. Pese al video, la chica le ruega que no la busque (¿por qué será?). La aventura comienza en ese momento y nos introduce a la familia Baker. Estos psicópatas no pararán de buscarnos en su mansión, distribuida en distintos sectores, y donde mayormente se celebra el juego.

Si bien no es un mundo abierto, la exploración está presente siempre y, como en el mejor momento de la serie, se deberá buscar distintos objetos como llaves, armas o medicinas, para seguir avanzando en la campaña y luego regresar a escenarios que ya se han visitado si así la historia lo requiere. Y es que una de las mejores cosas desarrolladas por Capcom es que podemos retroceder y avanzar de forma constante, según nuestros intereses.

Los enemigos en Resident Evil 7 pueden aparecer cuando menos lo esperes.

Visualmente terrorífico  

Las ambientaciones son verdaderamente excepcionales. Estas parecen ser extraídas de una película de terror, con objetos viejos, sucios y con una iluminación que te asustará con solo moverte. Confieso que la tensión que experimenté se sintió en la primera mitad del juego y es por esa técnica de luz que le da mayor realismo a este título.

Quizás lo más bajo se encuentra en algunas texturas de objetos, pero estas no son muy significativas. En cuanto a los personajes, estas llevan mucho cuidado en detalles, dándole una caracterización única y espeluznante.

Todo esto también es ayudado por un apartado sonoro impecable. La música, como toda película de terror, se activará en momentos de nerviosismo obteniendo grandes resultados. Asimismo, los diálogos, por lo general, hacen que ingresemos a la historia. Cabe resaltar que el idioma y los subtítulos pueden escogerse, según nuestros gustos.

Las ambientaciones parecen extraídas de una película de terror.

Experiencia aumentada

Para los poseedores de PS4, se puede intensificar el terror al máximo con el PlayStation VR… si es que se atreven. Y digo esto porque se podrá experimentar el juego como si estuviéramos en la piel del protagonista, y las apariciones de los enemigos pueden hacernos gritar en las partes más espeluznantes del gameplay.

El resultado gráfico con este dispositivo es tecnológicamente más pobre que el que podemos presenciar en el televisor, además de que el control es un poco frustrante.

Si quieren pasar el juego, recomiendo que lo hagan sin las gafas de realidad virtual. Sin embargo, pueden probarlo en las primeras horas para experimentar el doble del miedo que nos entrega el título.

Conclusión

Resident Evil 7 nos retorna al pasado, donde predominaba el estilo de supervivencia y terror, dos características esenciales de la franquicia de Capcom. Tiene pocas irregularidades, como algunas texturas, pero con su novedosa primera persona y su fascinante exploración, podemos decir que el terror ha vuelto a lo grande. Este videojuego es capaz de satisfacer a los fanáticos de la serie y a los que les gusta el miedo como nunca antes lo habían experimentado.

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