En Infinity Warfare está ambientado en un futuro lejano. | Fuente: Activision

Si hablamos de una franquicia de videojuegos que más impacto ha causado en los últimos 10 años, esa es Call of Duty. La saga de Activision se ha posicionado en esta industria, aquella que evoluciona en todos los años y busca mostrar algo diferente. Sí, los FPS (first person shooters) jamás dejarán de existir, sobre todo en esta era de multijugador. Pero, ¿qué hace que cada entrega de COD tenga tanto éxito?

La línea era así: hace más de una década el tema era la Segunda Guerra Mundial, luego pasó a  los conflictos modernos y ahora con las batallas futuristas. Esto último no terminó de convencer a los gamers por su poca innovación en estas entregas, como lo presentado en Advance Warfare o Black Ops III. Sin embargo, Infinity Ward, uno de los desarrolladores de los Call of Duty –y quizás de su saga más importante: Modern Warfare– ha corregido esto y nos entrega Infinite Warfare, el juego que nos lleva a un universo fuertemente militarizado del futuro, que no solo incluye los “doble salto” o “correr por las paredes”. También afina varios problemas que nos dejaron sus antecesores. Empecemos.

Presentación

Esta decimotercera parte mantiene el modelo habitual de los Call of Duty: campaña, multijugador y zombies. Lo primero que tocaremos es la campaña, que, como lo hemos mencionado, nos lleva al futuro para ponemos en la piel de Nick Reyes, capitán de unidad. Debido a los conflictos bélicos, deberá salvar a la humanidad de las fuerzas del EDF, comandado por Salen Kotch (Kit Harington, actor que da vida a Jon Snow en la popular y galardonada serie Game of Thrones).

El villano. Jon Snow de 'Game of Thrones' aparece en el juego. | Fuente: Activision

Si bien esto sigue un hilo principal de misiones, en algún momento tendremos que escoger nuestro destino desde un mapa galáctico, algo novedoso para un FPS de este tipo. En algunos casos son objetivos alternos, por lo que solo nos bastará de dos horas más para completar al 100% el juego.

Las batallas, junto a la narrativa del juego y sus cinemáticas, son bastantes aceptables, pero lo que más me terminó de agradar fueron los combates aéreos. En algunos momentos tendremos que utilizar aviones para destruir enemigos o bombardear naves principales. Aquí podrás aterrizar en estas últimas, luego salir de la cabina de tu avión y batallar en el mismo espacio, en plena gravedad, y hacerla explotar desde adentro. Buenísimo.

Multijugador

Y si hablamos de un juego de Call of Duty no se puede obviar el modo multijugador, y este sigue sin convencer. No es por nada, pero cada año su competencia le saca harta ventaja y parece imposible nivelarse ante tanta innovación por parte de los chicos de EA en este punto. Battlefield ha sabido convencer a los que les encanta el multiplayer bélico y yo he podido apreciar esto temporada tras temporada.

En Infinite Warfare las guerras pueden llevarse acabo en el espacio. | Fuente: Activision

En Infinite Warfare el sistema de movimiento es igual al Black Ops III, lo que hace que su jugabilidad se familiarice rápidamente. Sí, las armas, habilidades y perks han mejorado, permitiendo adaptarlas a nuestro estilo, pero los creadores no han querido arriesgar en lo más mínimo, tan solo algunos modos distintos, aunque sin ninguna novedad.

Además, las armas se tienen que ir desbloqueando mientras subimos de nivel. Esto desequilibra la partida, porque los que tienen mayor rango pueden vencer sin problemas a los que recién se conectan al modo multijugador. Ah, por cierto, el progreso de niveles es más lento que otros juegos de la saga.

El tercer modo del Infinite Warfare es el de Zombies (cooperativo). Esta ha terminado por convencer desde el primer Black Ops y por eso lo vemos ahora con mayor frecuencia en las últimas entregas de este FPS.

Las batallas aéreas son para resaltar en esta nueva entrega de Call of Duty. | Fuente: Activision

Para este caso, la ambientación abandona el futuro y nos lleva a un modo poco convencional de la década de los 80 en la que enfrentaremos a una horda de muertos vivientes. Esta propuesta sigue la misma que las anteriores, presentando un mundo grande que debemos ir abriendo poco a poco y siempre poniéndose más difícil mientras avancemos. Simple pero efectivo.

Gráficos y sonido

En cuanto al apartado gráfico, este cumple sin necesidad de mostrar algo realmente sorprendente. Los niveles de detalle e iluminación son buenos, pero deja claro que sus desarrolladores no quieren ir más allá de lo que se ha visto en otras oportunidades. Sus creadores deberán convencerse de que se debe renovar urgentemente el motor gráfico y mostrarnos algo que impresione en estos tiempos.

El audio sí es para resaltar. Este siempre ha sido uno de los puntos fuertes de la serie. Dejando de lado los sonidos sobresalientes de las balas y explosiones, la traducción al español latino no desentona como en otras circunstancias. En mi caso, siempre voy a preferir jugar en el idioma original, es decir inglés, pero al pasarlo a mi lenguaje natal este no desentona como en otros momentos. Por si fuera poco, la épica banda sonora que acompaña en el juego es perfecta y agrada en todo momento de la campaña.

Conclusión

Infinite Warfare no es el desastre que muchos empezaron a pronosticar con su tráiler de lanzamiento. Si bien no va más allá que su competencia (BF), la campaña es para resaltar, con novedosas batallas y una historia que te enganchará como en los mejores tiempos de la saga de Call of Duty. Pruébenlo, no se arrepentirán.

- Valoración: 8.0 puntos

- Consola probada: Playstation 4.

- Disponible también: Xbox One y PC.

- Desarrollador: Infinity Ward.

- Publicado por: Activision.

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