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¿Qué tan dañino es para mi hijo el uso del andador?

Según el especialista este tipo de artefactos, así como los llamados ‘saltarines’, tienen efectos dañinos en el crecimiento físico del menor.

Existe el mito de que los andadores favorecen al desarrollo físico dle niño, es mentira. | Fuente: Getty Images. | Fotógrafo: Maria Roldan Pazos

No hay duda de que es una pregunta frecuente y aunque muy poca gente tiene la respuesta certera, son muchas las familias que los usan. Por esta razón, vamos a explicar los motivos por los cuales NO deben usarse en nuestros niños.

Los andadores infantiles, propuestos por muchos para ser utilizados desde los 5 o 6 meses de edad, existen desde el siglo XIV aproximadamente, y podemos encontrar algunos óleos de la época con niños pequeños utilizándolos. En aquellos tiempos fueron usados fundamentalmente por 2 motivos: para enseñarles a caminar y para conveniencia de los adultos.

Existen registros escritos históricos que fomentan el uso de los andadores para mejorar el aprendizaje y desarrollo de la marcha en los niños, los cuales datan de los siglos XV - XIX. Al igual que en tiempos modernos, los andadores han sido utilizados también para que los niños se entretengan en ellos, mientras los adultos estamos “libres” para realizar otro tipo de actividades.

Han pasado varios siglos y los andadores siguen siendo utilizados por los mismos dos motivos. Sin embargo, lo que no se nos informa es que su uso se asocia con potenciales riesgos físicos y del desarrollo.

Pues bien, mencionaremos todos y cada una de las razones por las que NO debemos fomentar ni usar los andadores en nuestros hijos. Son la causa de muchos accidentes, los cuales pueden ocasionarse por muchas razones: Los niños al tratar de salir de los andadores suelen caerse y golpearse la cabeza al no tener aún buen control de sus brazos; al desplazarse rápidamente por la casa pueden llegar a escalones o desniveles y caer violentamente.

Pueden acercarse a los estantes o mesas y jalar los objetos que están ahí, los cuales pueden caer sobre ellos (traumatismos y quemaduras) y pueden alcanzar algunas soluciones tóxicas con mayor facilidad.

La familia debe estar al lado del bebé para acompañarlo a lo largo de su crecimiento, sin presionarlo. | Fuente: Getty Images, | Fotógrafo: monkeybusinessimages

¿Cómo afectan el desarrollo físico del bebé?

Entorpece el desarrollo, ya que al estar en el andador los niños no gatearán (ya hemos discutido en páginas previas los beneficios e importancia del gateo).

Cuando un niño va aprendiendo a ponerse de pie (verticalización), se impulsan desde abajo hacia arriba, y apoyan toda la planta del pie. En el andador la secuencia es inversa, al estar los niños suspendidos extienden las piernas y buscan apoyo con la punta de los pies, siendo el esfuerzo de arriba hacia abajo. Esto generará que, al caminar, lo hagan en puntillas. Por otro lado, si los niños son altos, sus piernas estarán flexionadas, adoptando posturas que no favorecen el desarrollo.

Los niños que desarrollan dentro del andador, aprenderán que sus límites son los del andador, y se crea un esquema corporal erróneo: el andador al chocar contra algo se detiene y no se golpea el niño, entonces al caminar sin andador pensará que no se golpeará, pero esta vez sí sucederá.

Al caminar con el andador los niños lo empujan hacia adelante con el pecho y llevan los brazos hacia atrás. Avanzan con el cuerpo inclinado hacia adelante y sus piernas se dirigen hacia atrás extendidas. Este patrón de marcha no es adecuado, y podría generar en algunos niños que se potencien algunas patologías neuromotoras previas.

¿Y los saltarines?

Son sillas que cuelgan del techo a través de resortes de los que los niños cuelgan y se la pasan saltando, aparentemente con mucha diversión y dando la impresión que están desarrollando los músculos de las piernas.

Estos dispositivos lejos de proveer beneficios generan un patrón anormal del desarrollo infantil, generando la estimulación de la extensión, cuando a dicha edad deberían tener patrón de flexión de las piernas. Además, sus articulaciones no están aún listas para soportar su peso, ni los movimientos que estos saltarines generan.

El niño tiene su propio ritmo de aprendizaje. | Fuente: Getty Images. | Fotógrafo: fizkes

Conclusiones más importantes

En conclusión, al igual que Canadá prohibió el uso, la venta y la publicidad de los andadores en abril del 2007, nosotros deberíamos PROHIBIRNOS otorgar a nuestros niños dichos ANDADORES y artículos similares, que no sólo son negativos para el desarrollo y seguridad de los niños, sino porque constituyen el enriquecimiento billonario de algunas personas que jamás permitirán la prohibición de su comercialización, ya que es un negocio impresionante.

La multa en Canadá por su comercialización podría ser de 100’000 dólares, incluso sanciones de 6 meses en prisión. Desde 1990 hasta 2002 se registraron 1900 accidentes con daño en niños entre los 5 y 14 meses debido a los andadores (Baby Walkers).

Insisto en la necesidad de no apresurar los procesos del desarrollo infantil. Debemos permitirles crecer y desarrollar a su propia velocidad, sin comparar, ni tener expectativas que tan sólo ocasionan frustraciones. Los niños caminarán en momentos muy distintos, algunos a los 9-10 meses, otros lo harán a los 18 meses, y todos están bien. No mires a los que están a lado de tu hijo, míralo a él y acompaña su desarrollo con paciencia, soporte y paz. Disfruta de sus primeros pasos, de sus caídas, de sus errores, y ayúdalo a avanzar en la vida, pero permitiéndole que los sucesos se den en su momento y sin presiones.

Entiendo que a veces no hay tiempo y que el trabajo dentro y fuera de casa nos obliga a buscar alternativas. Estos aparatos podrían darnos algunos minutos de “libertad”. Pero es tan corto el tiempo durante el cual nuestros niños estarán descubriendo el mundo y aprendiendo a caminar, que bien vale la pena “SER EL ANDADOR” de nuestros niños.

La decisión está en ti, haz lo mejor para tu bebé.