Crítica | "Glass": El encierro de los superhumanos

El director M. Night Shyamalan retoma los temas que desarrolló en "El Protegido" y en "Fragmentado" para ponerle fin a una historia donde la realidad se explica a través de cómics de superhéroes y villanos. 

M. Night Shyamalan filmó la película con US$20 millones, un presupuesto reducido para este tipo de historias. | Fuente: Buena Vista International

Con "Glass" el director M. Night Shyamalan cierra una trilogía iniciada 19 años atrás con "Unbreakable" ("El Protegido"), quizá su mejor película. En aquella historia ─que se puede ver en Netflix─ David Dunn (Bruce Willis) era el único sobreviviente de un terrible accidente de tren. No tenía ni un rasguño. ¿Cómo podía ser posible? ¿Solo era un tipo con suerte o en verdad tenía un poder sobrenatural? En el camino de encontrar la verdad, Dunn conocía a Elijah Price (Samuel L. Jackson) un hombre muy inteligente pero que podía sufrir fracturas al mínimo golpe. Price era un especialista en cómics de superhéroes, y encontraba en esas historias toda la lógica para explicar episodios asombrosos en la vida real. La película tiene un sorprendente final.

Pero un final abierto. En el 2017 Shyamalan estrenó "Split" ("Fragmentado"), donde James McAvoy interpretaba a Kevin, un joven con personalidad múltiple, que puede comportarse como un niño y minutos después como una señora o más de 15 personajes distintos, el más temible de todos un hombre salvaje apodado La Bestia. En el final de esta película uno comprendía que "Unbreakable" y "Split" estaban conectadas, que sucedían en el mismo lugar y tiempo, y entonces hacía falta una historia más que confrontara a los tres personajes. Esa historia es "Glass".

Aquí los personajes interpretados por Willis, Jackson y McAvoy, están recluidos en un sanatorio con altas medidas de vigilancia. Allí la Dra. Staple (Sarah Paulson) quiere hacerles entender qué ellos no poseen poderes especiales sino que tienen un transtorno mental que es curable, y que en el fondo son como cualquier otra persona.

En tiempos en que las películas de superhéroes de Marvel y DC son puro efecto y espectáculo, y tan digitales como un videojuego, Shyamalan prefiere contar desde la realidad por qué hay un mundo que no quiere que los seres especiales, los diferentes, los raros, existan. Y aquí Elijah Price (Samuel L. Jackson), llamado también Mr. Glass, es el soporte del universo que ha construido Shyamalan. Una suerte de alterego del director, quien mueve los hilos de la historia para planear un escape y el que le encuentra a  todo lo que sucede o se decide hacer una correspondencia con los cómics. Por ejemplo, que el dolor y la pérdida son claves en el origen de un superhéroe, que el héroe y el villano son complementarios, porque uno no puede existir sin el otro; que todos tienen puntos débiles o que siempre hay un plan mayor que el que uno supone.

Ese plan oculto, eso que el espectador no ve, ha sido clave en el cine de M.Night Shyamalan. Desde "El Sexto Sentido" (1999) se volvió un director de finales sorpresivos, de giros en el último tramo de la película que llevaban a que uno se replantee lo que había visto hasta entonces. Pero su carrera entró en un bache creativo, un largo periodo de cuatro películas del 2006 al 2013, en el que sus historias (con sus finales) se volvieron absurdas, vacías y decepcionantes. Pero una pequeña película llamada "La visita" y luego "Fragmentado" lo encaminaron otra vez en el suspenso y en lo mejor de su estilo.

Es probable que alguien que no esté conectado con las historias de superhéroes ni con los cómics, pierda muy pronto el interés en "Glass". En buena parte de lo que ocurre en el sanatorio, la película se vuelve muy explicativa de sus acciones, y tan reiterativa que no fluye y más bien agota quizá porque sus tres personajes principales no tienen mayor interacción. Pero cuando el plan de Elijah Price se encamina es que todo mejora de gran forma. Es como si viéramos en este personaje al director de la película planteando en escena el desenlace y jugando con las expectativas del público, como diciendo que esto no va a acabar como un producto de Marvel.

"Glass" no tiene el misterio ni la puesta en escena tan calculada y brillante de "El Protegido", ni tampoco la fuerza emocional de "Fragmentado", pero sí es muy coherente como capítulo final que une tres historias de superhumanos contadas desde el drama y el thriller y no solo desde la acción y el entretenimiento. "Glass" es un buen cierre de esta trilogía sobre la confirmación de la identidad y sobre las ficciones como prolongación de la vida.

Valoración: 4/5

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