Crítica | "Wiñaypacha": La voluntad de sobrevivir

El primer largometraje del director Óscar Catacora es una valiosa sorpresa para el cine nacional.
Wiñaypacha fue premiada recientemente en el Festival de Cine de Guadalajara (México). Recibió los premios a Mejor Opera Prima y Mejor Fotografía en la categoría Largometraje Iberoamericano de Ficción. | Fuente: Cine Aymara Studios

"Wiñaypacha" es una de las mejores películas peruanas que se hayan hecho. Su historia, en apariencia sencilla, es un logro del uso del lenguaje cinematográfico y todo su poder para expresar sentimientos, temores, pero en especial la capacidad del hombre para resistir ante todo, resistir la furia de la naturaleza, el paso del tiempo y la proximidad de la muerte. "Wiñaypacha", filmada en aymara por un joven director puneño llamado Óscar Catacora, es también un logro para el cine que se hace en el interior del país, ese cine peruano que para el gran público no existe porque no llega a las salas.

Willka (Vicente Catacora) y Phaxsi (Rosa Nina) son una pareja de ancianos que vive cultivando el campo en una zona remota de los Andes, acompañados solamente de un rebaño de ovejas y de una llama. Cobijados por las montañas, parecen los últimos sobrevivientes de la Tierra. Sin embargo, sí hay un mundo exterior del que apenas tienen noticias. En su rutina diaria, se preguntan ─como tantas veces─ que pasó con su único hijo que se fue y no ha vuelto a verlos. ¿Los ha abandonado? ¿Volverá? En la espera, Willka y Phaxsi se enfrentan a un enemigo tan grande como la soledad.  

 

"Wiñaypacha" es un relato lento y contemplativo, que requiere del espectador una atención especial y una sensibilidad para captar su esencia. Es notable la expresividad que logran las imágenes filmadas por Óscar Catacora. En ellas los cuerpos Willka y Phaxsi, sus arrugas, sus respiraciones cansadas, se fusionan con las piedras, con el viento y el frio.

En los breves diálogos de la pareja se anuncia una serie de infortunios. Como dos seres expulsados del paraíso, ellos ven venir las consecuencias de haber quedado aislados, a la espalda del resto. Pero también sienten el peso de sus años, el destino irremediable de la vida. La cosmovisión andina, los rituales y las ofrendas que forman parte de lo cotidiano, esa sabiduría ancestral que parece siempre estar a punto de perderse en los pueblos más alejados encuentran cuerpo y alma en "Wiñaypacha". Y la historia nos dice que incluso en el peor momento se impone la voluntad de resistir.

"Wiñaypacha" no es un relato sobre la pobreza, sino uno muy digno y que enaltece la urgencia de sobrevivir a toda costa, en un país de jóvenes que se ha olvidado de su origen.

Valoración: 4.5/5

¿Qué esperar?: Estamos ante una cinta diferente que marca un hito para el cine que se hace en las regiones. Una propuesta artística con la que Óscar Catacora inicia una prometedora carrera.

¿Qué opinas?