Chocobo GP llegó al mercado el pasado 10 de marzo. | Fuente: Square Enix
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Por: Fernando Chuquillanqui

Periodista, cinéfilo, coleccionista, gamer.

Hace unos días llegó a mis manos Chocobo GP, el nuevo videojuego de karts desarrollado por Arika (sí, los de Street Fighter EX) y publicado por Square Enix en exclusiva para la Nintendo Switch.

Este videojuego es un spin-off de la saga Final Fantasy y es secuela directa de Chocobo Racing, estrenado en 1999 para la primera PlayStation.

Chocobo GP captó mi atención desde su anuncio (septiembre del año pasado), no solo por la gente detrás de su desarrollo, sino porque me intriga saber si hay algún título que puede hacerle sombra al todopoderoso Mario Kart 8 en este rubro. ¿Lo habrá logrado?

De arranque, puedo decir que Chocobo GP no es un juego de karts lanzado por lanzar. Tiene un apartado jugable sólido; de fácil acceso, por con una curva de aprendizaje elevada. Por ejemplo, debemos aprender a tomar las curvas con el derrape, ya que esto nos permitirá ganar un impuso de aceleración. Pero, como en todo juego de karts, no todo depende de la habilidad, sino que también hay variantes que debemos tener en cuenta.

En Chocobo GP, todos los personajes tienen poderes especiales inherentes a cada uno. Por ejemplo, Chocobo empieza a bailar en la pista, lo que nos otorga por unos segundos velocidad extra y control. Steiner, por su lado, sale disparado a gran velocidad y embiste al rival más cercado.

A estos poderes especiales debemos sumarles las ‘magicitas’, que son habilidades que encontramos desperdigadas en la pista. Hay las comunes y silvestres, como obtener un escudo defensivo o un turbo; pero también hay auténticas novedades en el género, como una que nos permite invocar un portal que nos teletransporta varios metros hacia adelante. Este poder es muy curioso, ya que otros competidores se pueden beneficiar del portal que abrimos, pero también se pueden perjudicar si entran al portal de salida: serán teletransportados automáticamente al inicio, perdiendo valiosos segundos.

El abanico de opciones jugables es realmente amplio: primero, tenemos un Modo Historia, en el que se camufla perfectamente el tutorial del juego. Acá se nos presentan también a todos los protagonistas de Chocobo GP, entre los que aparecen viejos conocidos de la saga Final Fantasy, así como de los juegos spin-off protagonizados por Chocobo.

La historia es poco más que anecdótica, pero graciosa; llena de referencias a Final Fantasy, así como curiosos detalles, como diálogos que rompen la cuarta pared. Eso sí, es en extremo corta, ya que en menos de tres horas podemos estar viendo los créditos finales.

Hay otros modos de juego, como el multijugador (offline y online), pruebas contrarreloj, Torneo y Carrera Personalizada, en la que ponemos las reglas de la competición.

Finalmente, tenemos Chocobo GP, que es la modalidad estrella del juego. Acá nos encontramos en una suerte de torneo/battle royale; en el que 64 jugadores alrededor del mundo se dividen en grupos de ocho. Cada grupo disputa una carrera y los cuatro primeros clasifican a la siguiente ronda, donde nuevamente se arman grupos para una segunda competición, con las mismas reglas. Así hasta que solo queden ocho jugadores, que disputan una carrera final, donde se conoce al ganador.

Un free-to-play de 50 dólares

El gran problema de Chocobo GP radica en la inclusión de un sistema de monetización que nos lleva a invertir dinero real, muy aparte de los 50 dólares que de por sí cuesta el videojuego. Tenemos hasta dos pases de temporada; uno gratuito, donde de tanto en tanto nos dan algunos premios; y otro de pago, en el que sí hay jugosas recompensas (entre ellos, Cloud Strife como personaje jugable).

Esto se complementa con una Tienda, en la que podemos comprar personajes y objetos estéticos, ya sea con dinero del juego como con dinero real. De más está decir que, debido a los precios que se manejan, lo más fácil es pasar por caja. Tantas microtransacciones serían justificables si el juego fuera de descarga gratuita, pero estamos ante un producto que, de lanzamiento, cuesta 50 dólares.

Lamento este enfoque hacia el free-to-play, ya que Chocobo GP no es un mal producto. Esto empaña todo lo bueno que se ha hecho por parte de Arika. Chocobo GP no llega a opacar a Mario Kart 8, que sigue siendo el rey indiscutible del género; pero tiene muy buenas ideas que lo podrían hacer una opción recomendable para más adelante, cuando baje de precio.

Lo que sí podría recomendar es que descarguen Chocobo GP Lite, la versión gratuita del juego, en la que pueden probar el prólogo de la campaña, disputar carreras online y offline (solo con tres personajes); así como el modo Chocobo GP, que ya detallé líneas arriba.

Hasta la próxima.