Life is Strange: True Colors se estrenó en consolas de pasada y nueva generación, PC y Stadia. | Fuente: Square Enix
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Por: Fernando Chuquillanqui

Periodista, cinéfilo, coleccionista, gamer.

Aún recuerdo cuando jugué el primer Life is Strange. Fue varios años después de su estreno, gracias a que un amigo -fanático de la saga- me prestó el disco. Le di una oportunidad... pero no fue amor instantáneo.

Y es que el primer Life is Strange -y la saga en general- está lejos de ser perfecto. Sin embargo, creo que todas las entregas siempre han logrado un balance positivo, con detalles que las hacen únicas.

Por ello, abordé con moderadas expectativas la llegada de la nueva entrega de la saga, Life is Strange: True Colors, que se estrenó este 10 de septiembre en consolas de pasada y nueva generación, PC y Stadia.

¿Life is Strange: True Colors está a la altura de la saga?, ¿es una opción recomendable? Tras haber terminado la campaña, acá les comparto mis impresiones.

Lo bueno

True Colors es Life is Strange en estado puro. La gente de Deck Nine, que ya estuvo a cargo del incomprendido Before the Storm, apuesta sobre seguro, con una entrega con una jugabilidad en la misma línea de todos sus predecesores. No hay sorpresas en ese sentido. Si has jugado los anteriores, True Colors se sentirá bastante familiar.

La historia de Life is Strange: True Colors nos lleva a conocer a Alex Chen, una joven que llega a la ficticia localidad de Haven Springs para reencontrarse con su hermano. En este juego, la protagonista tiene el poder de leer las emociones de las personas, lo cual nos permite empatizar con los distintos personajes que se nos cruzan.

El desarrollo de la historia es bastante interesante, ya que hay cambios marcados a lo largo de los cinco capítulos. Sentí, además, que ha habido un adecuado desarrollo de personajes, no solo de protagonistas, sino también de personajes secundarios.

A lo largo de la campaña, tomaremos decisiones que marcarán el devenir de la historia. Hay acciones simples que pueden desbloquear ciertos diálogos, pero también hay decisiones importantes que pueden determinar en futuro de algún personaje e, incluso, el destino de nuestra protagonista. Como dije líneas arriba, es un Life is Strange en estado puro.

En las distintas locaciones del juego, encontraremos máquinas arcade en las que podremos jugar videojuegos retro. Yo, particularmente, invertí varios minutos (hasta horas) probando los distintos juegos disponibles. No es un gran agregado, lo sé, pero es una opción entretenida.

La música tiene un papel bastante relevante en Life is Strange: True Colors. Los temas incidentales están adecuadamente elegidos, remarcando lo que ocurre en pantalla. Pero también hay momentos en los que una canción forma parte del desarrollo de la historia, algo bastante sobresaliente.

El trabajo de los actores de doblaje es bueno, con interpretaciones sólidas y creíbles. Ninguna queja en este apartado.

Lo malo

Como dije líneas arrriba, la gente de Deck Nine apostó sobre seguro, con una entrega muy poco innovadora a nivel jugable. Esto genera indefectiblemente que True Colors pierda mucho del factor sorpresa y el impacto que pueden tener los títulos de la saga cuando los abordamos por primera vez.

Saludo, por ejemplo, que Deck Nine haya querido implementar algunas novedades jugables a la fórmula de la saga, como convertir gran parte de un capítulo en un RPG hecho y derecho; pero en líneas generales estamos ante una entrega bastante continuista.

Life is Strange: True Colors mantiene el formato episódico de la saga, pero en esta oportunidad todos los capítulos llegaron el día de su lanzamiento. Ya no tendremos que esperar varios meses para ver completada la historia... lo cual tiene varias aristas.

Si bien ahora no tendremos que esperar mucho tiempo para conocer el desenlace de la campaña, creo que con este tipo de lanzamiento se ha perdido el debate que siempre se generaba tras el estreno de cada capítulo en las entregas anteriores. Cuestión de gustos.

Tal como en sus predecesores, en True Colors tenemos varios finales por desbloquear. Aunque, huelga decir, principalmente hay solo dos finales; y los demás son variaciones de estos, dependiendo de las acciones que hemos tomado durante la campaña.

El nivel de dificultad en este videojuego es poco más que anecdótico. No hay un reto propiamente dicho ni puzles que descifrar. Si bien hay un segmento que convierte el juego en un RPG, perder no tiene casito algo, mas sí influye en los diálogos y en algunos acontecimientos.

El control de Alex Chen es apenas correcto, algo lento y errático. Hay un buen margen de mejora en este apartado. Constantemente nos topamos con muros invisibles o zonas inaccesibles delimitadas por animaciones forzadas (el clásico “no debo ir por ahí, tengo un pendiente por otro lado”).

A nivel gráfico y técnico, Life is Strange: True Colors no representa una evolución significativa respecto a los anteriores videojuegos de la saga. Vi una tibia mejora en las expresiones faciales de los personajes, pero más nada.

He encontrado algunos problemillas técnicos y de optimización, como bajones en la tasa de frames. Debo mencionar, no obstante, que he jugado Life is Strange: True Colors en mi veterana PlayStation 4, por lo que -asumo- las versiones next-gen y de PC no presentarán estos inconvenientes.

Lo feo

Life is Strange: True Colors no viene doblado al español. Solo tenemos la opción de jugar con subtítulos en nuestro idioma, algo que puede resultar incómodo para quienes no manejen el inglés. Con cuatro entregas a cuestas, me es difícil creer que aún Square Enix no apueste por localizar al español latino esta saga.

Conclusión:

Tal como sus predecesores, Life is Strange: True Colors pasa con nota aprobatoria. Estamos ante un videojuego con una historia muy bien contada, con momentos emotivos y reflexivos, pero también con segmentos que nos arrancarán alguna sonrisa. Me he divertido mucho conociendo Haven Springs y sus pobladores; además de haber tenido mucha empatía con la nueva protagonista, Alex Chen. Sin embargo, a nivel jugable, creo que la saga ya debe apostar por cambios más significativos, ya que -como dije en el análisis- mucho del factor sorpresa se pierde para quienes ya hemos jugado los títulos anteriores. Pese a todo, me parece una opción más que recomendable, tanto para seguidores veteranos como para quienes desean incursionar por primera vez en la saga.