Skater XL busca emular fielmente la rutina de un patinador profesional. | Fuente: Easy Day Studios
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Por: Fernando Chuquillanqui

Periodista, cinéfilo, coleccionista, gamer.

A fines de julio, llegó al mercado Skater XL, videojuego del estudio independiente Easy Day Studios que nos pone en la piel de un patinador profesional y su duro entrenamiento para perfeccionar los trucos que tanto maravillan a la audiencia.

¿Es Skater XL un sabroso entremés antes del lanzamiento de Tony Hawk's Pro Skater 1 + 2?, ¿llena el vacío dejado por la saga Skate?, ¿vale la pena comprarlo? Tras invertir unas horas en el juego, creo que puedo responder estas interrogantes.

Lo bueno

El juego de Easy Day Studios bebe un poco de la saga Skate, con una jugabilidad muy enfocada a la simulación y a la repetición de rutinas para perfeccionar tus habilidades.

Skater XL literalmente te pone en la piel de un patinador que debe practicar una y otra vez sus trucos para perfeccionarlos. Para ello, tenemos cientos de retos basados en la repetición: haz un ollie sobre un murito; luego, sobre una silla; ahora, entre dos mesas; después, en una rampa; y así con cada truco que se te pueda imaginar.

Trato de ponerme en la mente de un skater profesional o de quienes practican el patinaje habitualmente, y definitivamente pueden sentirse identificados con su rutina diaria.

Para lograr que esta simulación, Skater XL tiene un apartado jugable bastante interesante. Cada stick del joystick controla uno de los pies del patinador, mientras que los gatillos sirven para mover el cuerpo hacia la derecha o izquierda.

Con esta distribución, podemos realizar todos los movimientos de nuestro personaje, a través de comandos intuitivos, que con la práctica salen orgánicamente. Es un punto que hace bastante única esta propuesta, alejándola completamente de Tony Hawk's Pro Skater.

La música licenciada de Skater XL no está dentro de mis gustos personales, con canciones de bandas como Interpol, Built to Spill, Silversun Pickups, Band of Horses, entre otras. Sin embargo, pese a no ser memorables, creo hacen un buen trabajo de acompañar a las acciones.

Lo malo

Como ya comenté, Skater XL nos pone en la piel de un patinador en entrenamiento. Y eso es algo terriblemente repetitivo y aburrido. El juego carece de objetivos salvo los mentados retos y los trofeos/logros que puedes desbloquear en PlayStation 4/Xbox One.

Tras un pequeño tutorial, Skater XL te suelta en terreno sin nada más, sin un norte. Eres tú, la patineta y el escenario. Si optas por hacer los retos que mencioné, el juego se ubicará automáticamente en un punto del escenario y aparecerá una sombra realizando un truco específico: tu única misión será repetir la maniobra... y se acabó. Pasas al siguiente reto. Y al siguiente. Y al siguiente.

Reconozco que hay desafíos bastante complicados que pueden demandarte varios intentos, pero, una vez superado, simplemente pasas al siguiente. No hay recompensas. Ni puntaje. Ni secretos. Nada.

Puedes dedicarte a explorar el escenario patinando libremente, pero acá se presenta otro problema: si te caes del skate, inmediatamente regresas al punto de inicio del mapa. Para evitar eso, puedes sembrar puntos de respawn a lo largo del escenario, pero me parece una mecánica cansina, cuando bien los desarrolladores pudieron implementar la posibilidad de que el patinador se levante y continúe su desplazamiento. Inexplicable.

Skater XL es extremadamente discreto en contenido. Apenas tenemos cinco escenarios para visitar, diseñados con poquísimo cariño, con pobres detalles y animaciones ausentes. Es llegar a un pueblo fantasma en el que eres la única alma en pena.

Para jugar, puedes elegir entre una de las ‘estrellas’ de Skater XL. Pongo estrellas entre comillas, porque me di el trabajo de investigar sobre los personajes que aparecen en el roster, que son apenas cuatro, y ninguno está entre los más ranqueados del circuito mundial: Evan Smith (puesto 81), Tom Asta (164), Brandon Westgate (2046) y Tiago Lemos (162).

Tienes la opción de crear tu propio skater, pero el gestor de personaje es poco más que básico, con contados tipos de rostro y estilos de peinado disponibles. Además, un detalle que me causó mucha gracia es que puedes elegir un modelo de calzado, pero este no puedes verlo por defecto, ya que los pies del personaje están pintados de rojo y azul.

Lo feo

A nivel gráfico y técnico, Skater XL está desfasado. Ni siquiera los juegos de inicio de generación lucen tan básicos, con animaciones pobres, poca (y lenta) carga de texturas, modelados genéricos, entre otras ‘perlas’.

Esto se agrava si tenemos en cuenta las inconsistencias en las físicas del personaje, que no cae... se desparrama como un monigote sobre el suelo. Sin mencionar que el personaje suele atravesar superficies y elementos en todo momento.

Conclusión: Skater XL nos muestra que detrás de la parafernalia y espectacularidad del deporte del skate hay rutinas de entrenamiento duras, repetitivas y extenuantes. Leyendas como Tony Hawk no hicieron maniobras como la 900 de la noche a la mañana, y este videojuego nos muestra un pedacito de este ciclo previo. El problema es que estamos ante un videojuego, y no ante un documental. Por ello, Skater XL falla tremendamente como videojuego, ofreciéndonos un producto que se siente incompleto, falto de un norte, sin objetivos, ni progresión, ni puntajes... ni diversión. Esto, sin mencionar su paupérrimo apartado gráfico y técnico, propios de la pasada generación. No lo recomiendo.