Super Mario 3D World + Bowser's Fury se estrenó el pasado 12 de febrero en exclusiva para Nintendo Switch. | Fuente: Nintendo
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Por: Fernando Chuquillanqui

Periodista, cinéfilo, coleccionista, gamer.

Prácticamente desde el estreno de la Switch, en 2017, Nintendo se ha dedicado a relanzar los videojuegos exclusivos de la incomprendida Wii U en esta plataforma. Esta práctica es vista por los detractores de la gran N como una forma ‘fácil’ de hacer caja, pero yo lo veo de otro modo: es darles a estos títulos una segunda oportunidad para que puedan ser disfrutados por la comunidad.

La Wii U no llegó ni siquiera a los 14 millones de unidades vendidas alrededor del mundo, una cifra que la Switch ya ha más que triplicado en sus cuatro años en el mercado. Por ello, muchos de los poseedores de la nueva consola con seguridad no tuvieron la oportunidad de jugar alguno de los exclusivos de Wii U, por lo que estos relanzamientos son más que bienvenidos.

El más reciente reestreno de un exclusivo de Wii U es Super Mario 3D World, que llega con la expansión Bowser's Fury, que -como verán en el análisis- guarda poca relación respecto al juego original y bien podría ser un lanzamiento independiente. Así que, sin más preámbulos, los invito a leer mi análisis de este título.

Lo bueno

Si son seguidores del blog, sabrán que la Switch fue mi primera consola de Nintendo en más de dos décadas. Pero eso no impidió que juegue alguno de los títulos de Wii U en su momento, ya que un amigo me prestó la consola por una temporada.

Lamentablemente, en su momento, no pude jugar Super Mario 3D World, ya que enfoqué mi interés en otros títulos, como Mario Kart 8, Bayonetta 2, Donkey Kong Country: Tropical Freeze o The Wonderful 101. Recién con este relanzamiento pude jugar a profundidad Super Mario 3D World, lo que me ha permitido ‘descubrir’ un auténtico juegazo.

La historia de Super Mario 3D World es poco más que anecdótica: Mario, Luigi, Peach y Toad están paseando por el Reino Champiñón, cuando, de pronto, ven a Bowser secuestrando a una pequeña hada. Nuestros héroes deciden perseguir al villano hasta el Reino Felino, para liberar a la prisionera y a sus amigas.

No hay gran ciencia detrás de la campaña, aunque debo destacar que Peach deja su rol de damisela en apuros, para ser protagonista de la aventura.

A nivel jugable, cada personaje tiene ciertas características que los diferencian. Esto podría, incluso, marcar una suerte de balance de dificultad en el juego, con Mario y Luigi como los personajes más balanceados, mientras que Peach es la más recomendable para jugadores casuales y Toad es el llamado a ser elegido por los más curtidos.

La versión de Switch permite jugar este título en cooperativo hasta cuatro personas, tanto offline como online. Esta opción es realmente recomendable, ya que las partidas se convierten en un festín de saltos, confusión y mucha diversión. Imposible no reír con las jocosas situaciones que se presentarán en todo este caos.

Super Mario 3D World destaca por sus variados niveles y vistosos diseños, todo con una paleta de colores vívida, alegre, casi marca de fábrica. La versión de Switch luce aún mejor que la de Wii U, con modelados y sombras más definidas, mayor profundidad y todo a 60 FPS sólidos como una roca.

La música es también un componente importante en este videojuego. Super Mario 3D World hace gala de uno de los mejores apartados sonoros que yo recuerde. No solo me encantan las canciones, con mención especial al jazz de apertura, sino que los efectos están cuidados al extremo. Ninguna queja en este apartado.

Super Mario 3D World tiene una duración más que aceptable. Pasar los ocho mundos antes del enfrentamiento final puede demandarnos entre 10 y 15 horas, dependiendo de tus habilidades; pero el verdadero reto está en conseguir todas las estrellas verdes y los stickers ocultos, así como superar el mundo secreto que se desbloquea tras los créditos (cuyo reto es mayúsculo). Todo esto puede llevar la duración del juego hasta más allá de las 40 horas.

Como adelanté, la versión de Switch incluye la expansión Bowser's Fury, que bien podría ser un lanzamiento independiente. Y es que no es un mundo extra de Super Mario 3D World, como podría pensarse; sino un extra con su propia historia y jugabilidad.

En esta expansión, Mario une fuerzas con Bowser Jr. para hacer frente a Bowser, quien ha sido corrompido por una masa negra que lo ha convertido en una bestia descomunal con ansias de destrucción. Desde un primer momento, la propuesta de Bowser's Fury, más oscura y tenebrosa; contrasta nítidamente con la vistosidad y alegría de Super Mario 3D World.

Pero Bowser's Fury va más allá de un mero cambio estético. Estamos frente a un juego mundo abierto en el que deberemos ir liberando zonas, al puro estilo sandbox (aunque se mantienen las directrices jugables de Super Mario 3D World, así como potenciadores y enemigos). El mapa está dividido en diversos sectores, en los que deberemos cumplir una serie de retos para sumar soles felinos, con los que derrotaremos al maléfico Bowser.

El enemigo estará en contante acecho y cada cierto tiempo aparecerá para hacer más complicados los retos por cumplir. Cuando el Bowser gigante aparece, tenemos dos opciones: conseguir lo más pronto posible un sol felino, para que se ilumine uno de los tantos faros del mapa (cada sector tiene su propio faro), lo que ahuyentará al enemigo. Pero si tenemos una cantidad determinada de soles felinos, podemos convocar a una campana gatuna, que convertirá a Mario en un gigante, con el que podremos enfrentarnos mano a mano a Bowser. Estas peleas son simples, sí, pero realmente vistosas, debido a las descomunales dimensiones de los personajes.

En este punto, debo destacar la genial optimización de la expansión, ya que la Switch mueve todo este espectáculo visual sin resentirse en absoluto. Todos los desplazamientos en el mapa y las transiciones cuando aparece el Bowser gigante se realizan prácticamente sin tiempos de carga y sin bajones en la tasa de frames. Todo un logro por parte de los desarrolladores.

La expansión es algo corta, ya que llegar a los créditos puede demandarnos entre tres y cuatro horas. Empero, si queremos conseguir los cien soles felinos de Bowser's Fury, estimo que la duración por lo menos se duplicará.

Lo malo

No todo es bueno en Super Mario 3D World + Bowser's Fury, que podría ser catalogado como un título demasiado accesible, no significando un reto mayúsculo para el jugador experimentado.

En Super Mario 3D World, no encontré una curva de dificultad a medida que iba avanzando. La primera misión era tan accesible como la última, sin mencionar los enfrentamientos contra los bosses y midbosses, que fueron simplones, repetitivos y nada retadores.

El problema acá es que Super Mario 3D World es irregular en ciertas misiones, pocas eso sí, en las que el nivel de dificultad salta hasta el techo. A estas le agregaría las misiones del mundo secreto, que desbloqueamos tras acabar la campaña, un reto bastante interesante que, debo confesar, aún no culmino al momento de redactar este análisis.

Bowser's Fury, en tanto, es un tanto más retador que el juego original, pero tampoco es que haya una marcada diferencia. La expansión es un escalón más complicada, pero sin ser extenuante ni injusta.

Una diferencia más entre Super Mario 3D World y Bowser's Fury es el tratamiento de la cámara. En el port del juego del 2013, teníamos muchas restricciones de movimiento de la cámara, que en determinados momentos se ubicaba en la peor posición posible. Esto se hace más evidente cuando jugamos en cooperativo: muchas veces terminamos perdiendo no por falta de pericia, sino porque la cámara complotó en nuestra contra.

Esto cambia en la expansión, en la que sí podemos controlar la cámara a nuestro libre albedrío.

Algo que me olvidé de mencionar de Bowser's Fury es que nos permite jugar en cooperativo con una persona más. El problema es que solo uno puede controlar a Mario, por lo que el segundo jugador tendrá que utilizar a Bowser Jr., que es más un assist que un personaje per se. La expansión, definitivamente, se disfruta más jugándose en solitario.

Como novedad, tenemos un Modo Foto para tomar capturas de nuestro gameplay y realizar algunas ediciones. Esta modalidad es una suerte de constante en todos los títulos de la actualidad, por lo que la versión que vemos en Super Mario 3D World + Bowser's Fury queda, creo yo, un escalón por debajo de lo visto en otros títulos.

Lo feo

No sé si ha sido por mala fortuna o es que realmente no hay muchos jugadores alrededor del mundo conectados, pero por más que lo intenté no pude encontrar con quién jugar en cooperativo online. Todas las veces que intenté hacer party fueron infructuosas, igual cuando traté de unirme a alguna partida creada por otro usuario.

Conclusión:

Super Mario 3D World + Bowser's Fury es la forma cómo Nintendo debe traer los ports de Wii U a la Switch. No solo es una oportunidad de oro para quienes no jugaron el juego original del 2013, sino que la expansión es tan buena que -con algunos agregados y más contenido- bien pudo ser un lanzamiento independiente. Es una compra obligatoria para los fanáticos de Mario, ya que te permite rejugar un auténtico clásico de la firma nipona y, de paso, te da acceso a una expansión buenísima, que no es un mero mundo extra, sino que tiene su propia personalidad, jugabilidad y presentación.