Aquí una foto de mi última adquisición gamer. | Fuente: Más Consolas

La semana pasada, casi como regalo de cumpleaños, adquirí una Nintendo Switch, una compra que había decidido hace meses pero que, por diversos factores, postergué.

Es curioso darme cuenta de que esta es apenas la segunda consola de Nintendo que he tenido en mi vida, después de la Super Nintendo, a quien culpo de hacerme un gamer a tiempo completo.

En los noventa, la SNES era una de las consolas más populares del Perú, vedette de los ‘vicios’, donde no faltaban cartuchos de Top Gear, Street Fighter II, Mortal Kombat y, cómo no, de Fútbol Excitante.

Yo pedí esa consola a mis padres, que hicieron un gran esfuerzo por comprármela. Fue un regalazo de Navidad para mí y para mi hermano menor. Y sí que le sacamos el jugo por varios años. Tantos juegos, tantas historias.

Pero los tiempos cambian, y los gustos también. El arribo de la PlayStation marcó un antes y un después en la industria de los videojuegos, y en los ‘vicios’ también. Con los años, era la ‘pley’ la que acaparaba miradas y poco a poco las cansadas Super Nintendo regresaban a sus cajas.

En mi caso -previa coordinación con mi hermano y con la venia de mi papá- vendí la Super Nintendo para comprar la PlayStation, otra consola a la que le sacamos el juego, pero eso ya es harina de otro costal.

Explicaciones

¿Por qué no compré otra consola de Nintendo? Principalmente por un tema económico. Solo alcanzaba para una consola y, como la ‘pley’ no nos falló, lo lógico era seguir apostando por la marca. Sin embargo, siempre iba a los ‘vicios’ o visitaba a mis amigos para probar los títulos que no podía jugar en casa.

Hace unos años casi compro la Wii U -estaba animado, lo admito-, pero el globo se desinfló muy rápido. Y Nintendo ‘mató’ la consola prematuramente. Tal vez por ello no aposté por la Switch inmediatamente y esperé a que pase al menos un año para ver asentada la propuesta.

Hoy veo con expectativa el futuro de la consola, aunque sus lanzamientos inmediatos (Mario Party y Super Smash Bros. Ultimate) casi no me llaman la atención. Eso sí, no dejaré de probar los juegos que ya están en el mercado, como Octopath Traveler, Super Mario Odyssey o el premiado Breath of the Wild.

Podría decirse que, parafraseando al gran Reggie Fils-Aime, “My body is ready!”. ¡A jugar!

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