The Tengu's Disciple salió a la venta el pasado 30 de julio. | Fuente: Team Ninja
Más Consolas

Por: Fernando Chuquillanqui

Periodista, cinéfilo, coleccionista, gamer.

Nioh 2 es uno de mis juegos favoritos en lo que va del año (¡ya estamos en agosto, por Dios!). El Team Ninja mantuvo la propuesta jugable que hizo grande al primer Nioh, agregando algunas mecánicas que mejoran la apuesta, aunque -como ya dije en mi análisis- esta secuela depende en demasía del juego original (con todo y sus DLC) para sentirse satisfactoria.

El pasado 30 de julio se estrenó The Tengu's Disciple, el primer DLC de los tres anunciados para Nioh 2. ¿Vale la pena comprarlo? El fin de semana lo jugué y terminé, por lo que -sin más- les comparto mis impresiones.

The Tengu's Disciple es una expansión de la historia que vimos en el juego base, aunque se desarrolla en el pasado, 430 años antes de los acontecimientos de Nioh 2. Hide continúa su cacería de yōkai en el Japón Feudal y llega a un antiguo santuario. Ahí encuentra una misteriosa flauta que, al tocarla, la transporta al pasado, a 1185, a la última etapa del Periodo Heian.

Ahí conocemos a Minamoto no Yoshitsune, líder del clan Minamoto, quien se encuentra liberando una batalla contra las huestes del clan Taira. Este guerrero llama inmediatamente nuestra atención porque tiene en su poder la Sohayamaru, la mítica espada que nosotros reconstruimos duranta la campaña de Nioh 2.

El protagonista (o la protagonista, si creaste un personaje femenino) se une a Yoshitsune con el interés de saber el origen de la famosa espada. Así inicia The Tengu's Disciple.

Hay novedades, pero...

A nivel jugable, no hay casi cambios, salvo la inclusión de un nuevo tipo de arma, la splitstaff, una vara versátil y maniobrable, pero que no hace demasiado daño. Además, llegan nuevas clases de yōkai, por lo que podemos aprender sus ataques para incluirlos en nuestro set de movimientos.

La expansión es -tal como la campaña de Nioh 2- todo un reto, con misiones que exigen un nivel mínimo de personaje de 120, por lo que está reservada solo para quienes han pasado todo el juego base.

Los enfrentamientos contra los bosses son largos y desgastantes, ya que tienen ataques variados y demoledores. Entre ellos, destaco la pelea opcional contra Minamoto no Yoshitsune, que bien podría estar entre los jefes más complicados de toda la saga.

The Tengu's Disciple es discreto en cuanto a contenido: apenas dos misiones principales y ocho secundarias (nueve, si incluimos la pelea para dominar la splitstaff). Además, se reciclan escenarios tanto de Nioh 1 y 2, así como un par de bosses que ya vimos antes en la saga.

The Tengu's Disciple se siente incompleto, porque es parte de un todo. Como adelanté, Team Ninja ya confirmó que serán tres los DLC de Nioh 2, por lo que debemos tener eso en cuenta al momento de hacer la compra.

¿Recomiendo The Tengu's Disciple? Definitivamente, pero solo para los que pasaron y disfrutaron de Nioh 2. Siempre es grato volver al universo creado por Team Ninja. Eso sí, si te animas a comprar este DLC, mi recomendación es ir directamente por el Season Pass, que incluye todas las expansiones por 20 dólares (individualmente te sale 10 dólares cada una).