Call of Duty: Black Ops Cold War llegará al mercado el próximo 13 de noviembre para consolas de actual y próxima generación, así como para PC. | Fuente: Activision
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Por: Fernando Chuquillanqui

Periodista, cinéfilo, coleccionista, gamer.

El pasado fin de semana estuvo activa para los usuarios de PlayStation 4 la alpha de Call of Duty: Black Ops Cold War, un pequeño avance del multijugador del esperado videojuego de Treyarch y Activision. Fueron apenas tres días, pero invertí una buena cantidad de horas en esta demo, así acá les comento mis impresiones.

Para la alpha, estuvieron disponibles dos vertientes del multiplayer: las de 6 contra 6 y las de 12 contra 12, con sus propias modalidades y mapas. En la primera vertiente, la más popular la saga, teníamos a nuestra disposición tres mapas: Satellite, Miami y Moscow, para jugar cuatro modalidades clásicas: Hardpoint, Domination, Team Deathmatch y Kill Confirmed.

En tanto, en la otra vertiente, teníamos a nuestra disposición dos mapas, para jugar una modalidad llamada Armas Combinadas: Dominio, en la que cada equipo debe luchar por controlar puntos del escenario. Para serles sincero, jugué muy poco estos mapas, ya que prefiero los modos clásicos de Call of Duty.

Una de las cosas que noté y que me preocupa respecto a Black Ops Cold War es su jugabilidad. No se me malinterprete, es un Call of Duty hecho y derecho. Quienes hayan seguido la saga, se sentirán tremendamente cómodos con la jugabilidad de esta entrega. Sin embargo, sí lamento que se hayan eliminado las mecánicas que hicieron a Modern Warfare (2019) especial.

Nos olvidamos del gameplay más pausado, de las coberturas y del comando para disparar desde una saliente. Se ha perdido ese acercamiento de la saga al realismo, para dar paso al control arcade de toda la vida. Sé que los cambios a nivel jugable del Modern Warfare no fueron bien recibidos por el grueso de la comunidad, pero particularmente me parecía un paso adelante en la saga.

Viejos vicios

Este regreso a la jugabilidad más arcade ha traído consigo males endémicos de la saga, como el quickscope, esta ‘técnica’ abusiva en la que los snipers pueden matar a un enemigo de un solo disparo prácticamente sin apuntar. De hecho, los francotiradores tenían una marcada ventaja en la alpha, algo que Treyarch ha reconocido y que promete corregir de cara al lanzamiento del juego.

Sobre los tres mapas de las modalidades 6 contra 6, mis favoritos fueron Miami y Moscow, con zonas abiertas y cerradas, muy bien balanceado para todos los modos. Satellite, por su lado, es un mapa interesante, pero que tiene una zona demasiado abierta y expuesta, en la que los francotiradores tienen todas las de ganar.

Un cambio positivo es que han regresado los scorestreaks, en vez de los killstreaks de Modern Warfare; con lo que se premia no solo a los que matan enemigos, sino también a quienes colaboran con el equipo y a los que cumplen objetivos durante el enfrentamiento. Punto a favor.

La alpha me deja sensaciones agridulces. No niego que me haya divertido un montón, pero lamento que la jugabilidad de Black Ops Cold War no esté siguiendo la senda marcada por Modern Warfare. Tal vez ha pesado el gusto de la mayoría o simplemente Treyarch tiene una visión distinta a Infinity Ward sobre la jugabilidad de Call of Duty. Sea como fuera, estamos ante un juego que definitivamente me genera muchas expectativas. La espera será larga hasta el 13 de noviembre.