Call of Duty: Modern Warfare se estrenó el pasado 25 de octubre para PlayStation 4, Xbox One y PC. | Fuente: Activision
Más Consolas

Por: Fernando Chuquillanqui

Periodista, cinéfilo, coleccionista, gamer.

“La gente odia Call of Duty hasta que sale”, me dijo José Altozano en una entrevista que le hice hace un tiempo. Con estas palabras, el buen ‘Dayo’ resumía la enorme controversia que genera esta franquicia, que suma tantos detractores como fieles consumidores.

Y es que, pese a que muchos cuestionen la saga, la acusen de continuista y hasta simplista, nadie le puede quitar su estatus como auténtica máquina de hacer dinero. Para muestra un botón: el Call of Duty de este año generó 600 millones de dólares en apenas tres días en el mercado.

Este año, Activision apostó por reiniciar Modern Warfare, la subsaga más querida y exitosa de la franquicia. Esto revierte un reto mayúsculo, ya que el recuerdo de la genial trilogía de Infinity Ward aún está fresco en la inmensa comunidad de Call of Duty. ¿Estará a la altura del legado? Los invito a leer mi análisis.

Lo bueno

Call of Duty: Modern Warfare supone un reinicio de la subsaga nacida en 2007, en la generación de PlayStation 3 y Xbox 360. La historia no trastoca en demasía los acontecimientos de la trilogía original, por lo que también podría verse como una suerte de precuela, detallando el origen de la unidad Task Force 141. Sin embargo, no tengo dudas de que Activision editará una secuela de este juego.

Modern Warfare tiene una historia madura, que muestra con inusitada crudeza los horrores de la guerra. La campaña está bien narrada, enfocada desde la perspectiva de distintos protagonistas. Lo malo, dentro de todo, es que la producción está plagada del sempiterno chauvinismo estadounidense marca de fábrica de Call of Duty.

A nivel jugable, Modern Warfare incluye saludables cambios respecto a entregas anteriores. Para comenzar, el desplazamiento de los personajes es más pausado, se siente el peso de las armas. También se ha implementado la opción de recargar mientras apuntamos, un cambio positivo y muy útil en el campo de batalla.

Otra novedad son las coberturas sobre prácticamente cualquier superficie. Esto significa un cambio significativo, ya que nos invita a jugar distinto, a no ser tan vehemente y estar atento al mapa, porque en cualquier lugar puede estar escondido un enemigo.

Pese al regreso del modo historia (que tanto se extrañó en Black Ops 4), es innegable que la basa de todo Call of Duty -la modalidad por la que es juzgado por el grueso de jugadores- es su apartado multijugador. Y el de Modern Warfare no pasará inadvertido.

Los cambios jugables antes mencionados se hacen más que evidentes en el multijugador, algo que sin duda ha despertado quejas en la comunidad, ya que acusan que se beneficia en demasía a los ‘campers’, aquellos jugadores que esperan agazapados la aparición del enemigo para disparar.

Siento que el multijugador de Modern Warfare se juega más lento, más estratégicamente, lo cual me parece harto positivo. Sin embargo, sí creo que se debe emparejar la apuesta elevando la resistencia a los disparos, ya que actualmente un par de disparos es sinónimo de muerte. Así podría haber más chances de salvarse de un ‘camper’ bien escondido.

Tal como adelanté en mis impresiones de la beta, el multijugador de Modern Warfare recoge algunos elementos jugables de Black Ops 4, como habilidades especiales por soldado: la posibilidad de dejar un alijo de munición en el campo, instalar una pequeña barricada, etc.

Los perks también se han reorganizado, con un cambio que no a todos gustará: Dead Silence, el perk que silenciaba nuestros pasos (indispensable para sorprender a los ‘campers’), ahora es una habilidad especial, con una corta duración en la batalla. Tiene recarga rápida, pero de todas maneras ya no es una mejora permanente durante las partidas.

Algo que me ha gustado mucho en el multijugador es la armería, en la que podemos personalizar nuestro arsenal. Así, mientras más usemos un determinado fusil, metralleta, etc., este irá subiendo de nivel y se desbloquearán mejoras, como silenciadores, miras, culatas, etc. De igual modo, podemos realizar cambios estéticos para nuestro armamento favorito.

En las varias horas que he jugado el multijugador, no he sufrido problemas para conseguir partidas y todo se desarrolló sin lags molestos o desconexiones. Si bien es algo habitual en la saga, hago hincapié en estos detalles, ya que con Modern Warfare debuta en la saga el crossplay entre plataformas.

Entre las nuevas modalidades del multijugador, destaca Gunfight, en el que se enfrentan parejas de soldados en mapas reducidos. Como adelanté en mis impresiones de la alpha demo, es un modo directo, breve y adictivo, en el que prima la habilidad del jugador para salir victorioso.

A nivel gráfico, Modern Warfare luce muy bien, con locaciones cargadas de detalles, animaciones faciales magistrales y una iluminación asombrosa. Las cinemáticas son brutales, bien dirigidas y con mucho realismo. Todo esto es gracias al debut -después de 14 años- del nuevo motor de Call of Duty, tecnología que ha demostrado ser muy solvente y que da pie a pensar en que podrá ser explotada adecuadamente en la próxima generación de consolas.

Me encantó que se incluyan detalles estéticos, como el humo que bota el arma cuando se sobrecalienta o animaciones más realistas cuando recargamos el arma. El feeling de combate se incrementa sobremanera.

Finalmente, y no por ello menos importante, el apartado sonoro. He quedado realmente impresionado con los efectos de sonido de Modern Warfare, poderosos, ensordecedores, tan protagonistas como las acciones que vemos en pantalla.

Lo malo

La campaña de Modern Warfare, fiel a la ‘tradición’ de los Call of Duty, no dura más de seis horas. En esta oportunidad, lamentablemente, no se han incluido ítems secretos como para incentivar la rejugabilidad, aunque debo admitir que yo estoy volviendo a pasar la campaña solo para volver a vivir la experiencia.

Yo jugué Modern Warfare en PlayStation 4, y debo resaltar que prácticamente no he tenido problemas de orden técnico. De hecho, el juego está tan bien optimizado que los tiempos de carga son cortos, lo que dificulta leer las frases que colocan durante los intermedios.

Un problema que me incomodó fue detectar desincronización entre las voces y el movimiento de los labios en las cinemáticas, algo que mata la experiencia. Ojo que esto ocurre tanto en inglés como en español, así que no es un tema de la adaptación a nuestro idioma (de hecho, en español la sincronización está mucho mejor).

Y ya que hablo del doblaje al español latinoamericano, creo que este queda muy por debajo de otros trabajos. Recientemente destacaba lo hecho en Death Stranding, pero no puedo decir lo mismo ahora. Las interpretaciones son planas, sin mucha entonación, y sin el mínimo esfuerzo de darles un dejo a los rusos o árabes.

En los foros de Call of Duty, he leído muchas quejas contra los mapas del multijugador, y debo ser hidalgo en reconocer que no son el punto más elevado de esta modalidad. Son mapas intrincados, pasilleros, pero con tanto recoveco que los ‘campers’ están de plácemes. Tal vez lo que falta es variedad, mapas más cerrados, que inviten a los jugadores a salir de los escondites.

En este punto, debo lamentar que ninguno de los mapas originales de Modern Warfare 1, 2 y 3 haya sido reeditado en este reinicio de la saga. Espero que lleguen en los anunciados paquetes de mapas gratuitos que se lanzarán a lo largo de los meses posteriores al lanzamiento.

Aparte de la campaña y el multijugador, tenemos la modalidad Spec Ops, en la que tenemos misiones para cumplir en cooperativo hasta con cuatro amigos. Particularmente, encontré este modo algo falto de vida, con poco contenido, insustancial.

Activision tomó una decisión bastante cuestionable al incluir contenido exclusivo para los usuarios de PlayStation 4: se trata del Survival Mode de la modalidad Spec Ops. Sé que ya son temas comerciales, pero hablamos de un año de exclusividad, lo cual sesga el juego prácticamente por todo su tiempo de vida, ya que -como sabemos- de acá a un año saldrá otro Call of Duty.

Lo feo

El multijugador de Modern Warfare incluyó un cambio tan arriesgado como llamativo: eliminar el minimapa. Esto no gustó a gran parte de los jugadores, que sentían insuficiente la brújula que aparece en la parte superior de la pantalla. Tras probar la beta, muchos alzaron su voz de protesta y plagaron los foros de Activision con quejas y reclamos. La compañía cedió a la presión y volvió a incluir el minimapa. Lamentable.

Sé que quienes quieren jugar sin minimapa tienen la modalidad extrema, pero el grueso de jugadores está en los modos ‘normales’. La ausencia del minimapa me parecía algo positivo: te invitaba a jugar distinto, a ser más estratégico, tal como la jugabilidad en general te lo propone.

El grueso de la comunidad exige siempre novedades en Call of Duty, cambios que eviten que la saga se quede estancada. Pero es lamentable que cuando se toman estas decisiones, los propios jugadores terminan reclamando y pidiendo que todo vuelva a la normalidad. ¿Quién los entiende?

Conclusión: Modern Warfare es un Call of Duty distinto, un saludable esfuerzo de Activision e Infinity Ward por llevar a la saga a otros rumbos. Si bien se ha implementado una jugabilidad más pausada y realista, el producto no deja de ser divertido, intento y retador. La campaña destila chauvinismo estadounidense, pero -quitando eso- estamos ante un argumento maduro, serio y hasta reflexivo. ¿Recomiendo Modern Warfare? Sí y solo si estás dispuesto a mirar la saga con mente abierta, sin pensar en que nada debe cambiar. De lo contrario, sigue con Black Ops 4.