La alpha demo de Modern Warfare estuvo disponible entre el 23 y 25 de agosto para los usuarios de PlayStation 4. | Fuente: Activision

Este fin de semana estuvo disponible, en exclusiva para los usuarios de PlayStation 4, el alpha demo de Call of Duty: Modern Warfare, centrada en la modalidad Gunfight, dos contra dos, que se estrena con esta entrega.

En Gunfight, se enfrentan parejas de soldados en mapas reducidos (en la demo, estuvieron disponibles Stack, Docks, King, Pine y Speedball), con el único objetivo de eliminar a los rivales: gana la partida el equipo que llega primero a las seis victorias.

La modalidad es frenética, cambiante y retadora, especialmente por la suma de puntos por ronda ganada. Cada ronda tiene un tiempo límite de 40 segundos, por lo que cada equipo está obligado a salir por la victoria desde el ‘vamos’.

Si por alguna razón, termina el tiempo y quedan vivos soldados, se activa un tiempo extra para que podamos ir por una bandera al centro del mapa. Esto obliga a los sobrevivientes a salir de sus escondites, garantizando que la partida sea ganada por quien arriesga más.

En la demo estuvieron disponibles dos versiones de Gunfight: La normal, en la que los soldados están equipados con armamento aleatorio y cambiante entre ronda y ronda; y la versión OSP (On Site Procurement), en la que los soldados inician la partida sin armas y deben buscarlas en el mapa.

Ambas versiones tienen sus atractivos, pero particularmente me quedo con OSP, ya que te obliga a salir en busca de las armas, aumentando el frenetismo y la tensión.

No todo es genial

El alpha demo no permitía jugar en pantalla partida con otra persona, algo que espero se implemente con Modern Warfare en el mercado. Además, en las diversas partidas que jugué, encontré algunas cosas que pueden corregirse.

En el modo normal, la ubicación de los soldados -al menos en un par de mapas- permite que uno de los equipos tenga ventaja para acabar con sus rivales en contados segundos.

En tanto, en el modo OSP, noté que las armas desperdigadas en el mapa son siempre las mismas. Acá sería interesante variar la ubicación de las armas o, en todo caso, mantener la ubicación, pero cambiar el tipo de arma entre ronda y ronda.

A nivel gráfico, no noté un salto notable respecto a Black Ops 4, pese a que con el remake de Modern Warfare se estrena un nuevo motor. Por ejemplo, los escenarios están cargados de detalles y efectos, pero los elementos del mapa siguen indestructibles.

La mezcla de sonido también requiere una revisión, ya que los efectos y la música se escuchan alto, pero las voces de los soldados pasan casi desapercibidas.

En resumen, la alpha demo me ha dejado sensaciones mixtas, y con muchas ganas de probar la beta, que estará disponible en septiembre para quienes reservaron el juego.

La cuenta regresiva para Call of Duty: Modern Warfare ya ha comenzado.

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