Final Fantasy XIV se estrenó oficialmente en septiembre de 2010, pero tuvo un impacto negativo, por lo que fue relanzado en 2013 con el subtítulo de A Realm Reborn. | Fuente: Square Enix

¡Lo prometido es deuda! Nuestro colaborador eficaz Beto Pinto, gran fanático de Final Fantasy XIV, nos comparte su extenso informe sobre el MMORPG (massively multiplayer online role-playing game) de la popular saga de Square Enix. Particularmente, soy un ignorante total del tema, pero imposible no reconocer el gran impacto que ha tenido este título alrededor del orbe. Sin más, los dejo con la nota:

Siempre he sido un fan de la saga Final Fantasy. Recuerdo que el primero que jugué fue Final Fantasy VII. Conocerlo fue como experimentar un nuevo modo de disfrutar un juego; jugar un título de rol tan extenso, con magias y habilidades, era totalmente nuevo para mí, incluso el hecho de tener una magia Hielo (Blizzard) y convertirla en Hielo 2 (Blizzara) se sentía como todo un logro. Cada mejora y cada nivel adquirido abrían infinitas posibilidades.

Con el tiempo, seguí intentando jugar todos los Final Fantasy numerados, pero cuando llegó el XI no pude conseguirlo porque era un juego de rol online. No tenía mucha idea qué exactamente significaba eso, incluso, creo que alguien me llegó a decir que la única diferencia era que se podía jugar con una IA más avanzada por parte de los enemigos.

Con el tiempo, World of Warcraft se volvió famoso y pude aprender qué era un MMORPG. Y, luego, luego llegó un tráiler que para mí fue legendario: el anuncio de Final Fantasy XIV, un nuevo MMORPG para consolas.

Lamentablemente, meses después, el juego tuvo un discreto estreno y llegué a pensar que nunca lo jugaría. Sin embargo, Square Enix no se dio por vencido y redobló la apuesta con Final Fantasy XIV: A Realm Reborn, una versión reconstruida del juego con mejores prestaciones.

A pesar de todos mis temores, creé una cuenta y compré el juego para PlayStation 3. Y debo decir que me alegro de haberlo hecho. El mundo de los MMORPG es inmensamente grande, con muchas posibilidades y formas de jugar, tanto como para los jugadores casuales -como yo-, como para hardcore players e, incluso, para los jugadores de rol que nunca salen de sus ‘personajes’.

Los invito a leer este largo post acerca del mundo de Eorzea y las incontables aventuras que forman parte de esta fantasía, cuyos protagonistas son los millones de jugadores alrededor del globo.

Historia

Hydaelyn es el mundo en que se desarrolla la historia. En el amanecer del tiempo, la Diosa con el mismo nombre aprisionó al Dios de la Oscuridad (Zodiark) en un plano de la realidad llamado El Vacío. Sin embargo, el proceso resultó en la creación de trece mundos alternativos conectados al mundo ‘origen’.

Muchas razas e imperios han habitado Eorzea a través de épocas de progreso y prosperidad, llamadas Eras Astrales y Épocas de Oscuridad, y recesión, llamadas Eras Umbrales. Estas últimas usualmente precedidas por un cataclismo mundial que marca el fin de una Era Astral.

Tu aventura comienza al final de la séptima Era Umbral, pasados cuatro años desde el despertar del Primal Anciano Bahamut, donde gran parte de la población ha perecido debido al ataque del dragón que inexplicablemente desapareció del cielo después de su ataque más despiadado.

Producto de estos eventos, Eorzea se encuentra en un estado de desgobierno y desasosiego. Las tres naciones principales, Uldah, Gridania y Limsa Lominsa, se encuentran preparándose para la invasión del Imperio Garleano, que desea esclavizar a toda criatura libre. Algunas tribus de razas no humanoides también se preparan para la guerra a través rituales, para invocar a los Dioses Primales, manifestaciones físicas del Aether, con voluntad propia, que son considerados un peligro para las tres naciones principales, debido a su naturaleza mágica.

Tu historia comienza eligiendo tu raza, clase y nación de origen, donde se desarrollarán tus primeras misiones, que te convertirán en el Guerrero de la Luz, protector de Hydealyn y de toda Eorzea.

Jugabilidad

Final Fantasy XIV cuenta con un robusto creador de personajes, que nos permite elegir entre las diferentes razas dominantes de Eorzea. Si bien al principio se podían escoger cinco razas, Hyur, Miqote, Lalafel, Elezen y Rogeadyn, con el tiempo se han agregado más razas, como los Au Ra -en la expansión de Heavensward- y recientemente, en la nueva expansión Shadowbringers, las razas Hrothgar y Viera, esta última muy conocida debido a su aparición en Final Fantasy XII.

Luego, se te pedirá elegir tu clase, la que está muy relacionada con la función que ocuparás en tus siguientes aventuras. Aquí, el apartado tampoco es escaso: tendrás disponibles las clases básicas Gladiador, experto en el uso de la espada y escudo; Conjurador, hechiceros con capacidades sanadoras que están en contacto con la naturaleza; Lancero, guerreros miembros de las fuerzas militares de la nación de Gridania ubicada en los bosques de Eorzea; entre otras.

Finalmente, puedes elegir la fecha de nacimiento de tu personaje, un añadido que tiene ligeras consecuencias.

Al principio, el juego te llevará de la mano, aprendiendo todas las mecánicas necesarias, tanto en la interacción con los demás personajes como en el uso de los comandos de ataque en batalla. Los comandos de acción se encuentran muy bien integrados, resultando bastante intuitivo su uso.

Hasta el nivel 15 puedes llevar tu aventura en solitario, pero en la primera mazmorra tendrás que formar una party de cuatro jugadores distribuidos en tres roles:

-Tanque: Personaje con grandes cantidades de Hit Points (vida) que se encarga de recibir la mayor parte de los ataques de los enemigos.

-Sanador: Personaje con habilidades sanadoras que se encarga de mantener con vida a los miembros de la party o resucitarlos de ser necesario.

-Atacantes: Personajes con comandos orientados a causar y maximizar el daño.

Las mazmorras no forman parte del mapa principal, sino que son instancias que se crean cuando se forma una party y el servidor te transporta a las mismas con tus compañeros.

No todo es luchar, ya que también tienes la posibilidad de adquirir una profesión para ganarte la vida. Puedes ser herrero, para hacer armas y herramientas; puedes ser alquimista, para hacer pociones o varitas mágicas; o, ¿por qué no?, ser un cocinero, para alimentar a las tropas y mejorar sus atributos. Si lo tuyo no es fabricar, también puedes optar por ser recolector, como botanista o minero, para recoger materiales de apoyo para los demás personajes.

No existe restricción sobre cuántas clases puedes aprender. Es suficiente que te acerques al cuartel general de la clase y registrarte como aprendiz para que puedas usar esa clase, empezando desde el nivel 1.

Llegar a nivel 30 representa un cambio para la jugabilidad también, ya que en ese punto se desbloquean los ‘Jobs’. Actualmente, puedes obtener un ‘Job’ solamente incrementado el nivel de la clase principal asociada a ese. Esto ha sido cambiado recientemente, ya que, por ejemplo, para llegar a ser Paladín, se requería tener un Gladiador a nivel 30 y Conjurador a nivel 15. Ahora solo es necesario llegar a nivel 30 con un Gladiador.

El juego también nos permite unirnos a las Grandes Compañías de Eorzea, que son una suerte de ejércitos abanderados que protegen a las naciones más grandes. Incluso, podrás tener un rango dentro de ese ejército. Incrementar el rango te permite tener acceso ítems especiales y mejores armaduras en etapas tempranas del juego.

Los clanes entre jugadores están implementados a través de las compañías libres, a las que puedes pertenecer para poder comunicarte con jugadores afines a tu estilo de juego.

Hasta ahora, me he enfocado en aquellas cosas que me parecen lo primordial de la experiencia, pero hay muchas cosas más que se pueden hacer. Las detallo brevemente a continuación:

-A lo largo de tu aventura, obtendrás armaduras que podrás guardar para mejorar tu equipo, o conservarlas como ilusión para hacer que tu apariencia sea la de una armadura básica, pero con stats super avanzados.

-Podrás montar un chocobo propio y vestirlo con diferentes armaduras y trajes. Con el tiempo, este chocobo también podrá ayudarte en batalla e, incluso, volar.

-Puedes recibir monturas adicionales, como dragones, leones, lobos, águilas, de diferentes colores y temáticas.

-Comprar una casa o departamento, que podrás amoblar a tu gusto.

-Participar en FATEs, que son misiones relámpago que aparecen de forma aleatoria en el mapa.

-Participar en carreras de chocobos en el Gold Saucer, que es una suerte de casino basado en el parque de diversiones de Final Fantasy VII.

-Participar en expediciones para encontrar un tesoro en base a un mapa proporcionado por un jugador.

-Armar tu escuadrón de soldados para que hagan misiones en el frente de batalla.

-Jugar al Triple Triad (Final Fantasy VIII) y acopiar numerosas cartas.

Es importante recalcar que existe una nueva funcionalidad recién implementada en Shadowbringers: el Sistema Trust. Antes, era necesario formar una party de cuatro jugadores para entrar a una mazmorra. Ahora, a partir de las mazmorras de Shadowbringers, puedes llevar a los personajes NPC que te acompañan en el viaje como miembros de la party. Esto permitirá a muchos jugadores avanzar a través de la historia más rápido sin tener que esperar interminablemente hasta encontrar a un rol disponible.

Al llegar al nivel 50, se activa el contenido End-Game del juego, donde las mazmorras se vuelven más difíciles y aparecen versiones más fuertes de los bosses del juego. En este punto, la dificultad es bastante pronunciada, por lo que vencer a un determinado boss recompensa al jugador con mejor equipo y algún ítem especial.

También se activan las raids de 24 jugadores, que son mega-mazmorras, donde se tiene que vencer a varios bosses con mecánicas especiales adaptadas, antes de llegar a un boss final. En este tipo de contenido, los mínimos errores pueden llevar a que se tenga que retar el boss nuevamente.

Las expansiones del juego aportan cosas interesantes también: la capacidad de volar fue implementada en Heavensward y la capacidad de ir debajo del agua fue implementada en Stormblood. También se presentan nuevos ‘Jobs’, como Maquinista, Caballero Oscuro y Astrólogo. En Stormblood, se presentó al Samurái como adición junto con el Mago Carmesí. Actualmente, en la última expansión, se ha añadido al Gunbreaker y el Danzante como ‘Jobs’. Todos ellos brindan nuevas mecánicas que hacen variada la experiencia.

Final Fantasy XIV

Nuestro colaborador eficaz Beto Pinto nos comparte parte del gameplay de Final Fantasy XIV. Acá vemos una pelea contra el boss Cúchulainn de una raid del juego. Este enemigo también aparece en la última expansión.

Publicado por Más Consolas en Viernes, 19 de julio de 2019

Gráficos y banda sonora

Los gráficos de un juego en su lanzamiento son generalmente los más ambiciosos que la tecnología existente puede brindar. Pero es evidente que los avances tecnológicos hacen que poco a poco se aprecien limitaciones gráficas si comparamos Final Fantasy XIV con títulos más recientes.

World of Warcraft y Final Fantasy XI son un ejemplo de eso. Pero creo que la estética del juego se encuentra bien lograda y me animo a pensar que será relevante durante cinco años más, por lo menos.

La música es soberbia y de muy alta calidad, especialmente en las batallas contra los bosses principales. Los creadores son conscientes de ello, pues existe la posibilidad de que obtengas después de cada batalla pergaminos que puedes canjear en la rocola, para así escuchar la música de las batallas cuantas veces te apetezca.

Rejugabilidad y diversión

Final Fantasy XIV ofrece, definitivamente, más de lo que un juego promedio brinda. Es uno de los pocos MMORPG con modelo de suscripción pagada que aún permanece en el mercado sin tener a la vista razones para entrar en un modelo free-to-play.

Es cierto que una barrera importante para apreciar este este juego es el idioma, ya que no se desarrolló una versión en español. Esperemos que Square Enix priorice el mercado latinoamericano en algún momento y podamos disfrutarlo en nuestro idioma.

Por mi lado, puedo decir que siempre hay algo nuevo que hacer si te apetece la variedad. Lamentablemente, algunos de los objetivos que te puedas plantear puede requerir que tengas que vencer un boss una determinada cantidad de veces para obtener un ítem preciado o acumular algún tipo de material en grandes cantidades que solo es obtenido a través de una misión específica.

También está la dificultad de los bosses, que pueden parecer invencibles, pero la derrota es parte del viaje porque de ella se aprende.

Les recomiendo de todas maneras darle una oportunidad. Yo me encuentro en el servidor Midgardsormr y mi personaje es Griever Zeheart.

Hasta otra oportunidad.

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