Legendary Eleven ya está disponible en Nintendo Switch, Xbox One y PC y, próximamente, en PlayStation 4. | Fuente: Eclipse Games

“No somos FIFA. Bajo esta curiosa premisa, los españoles de Eclipse Games describen Legendary Eleven, un interesante videojuego de fútbol inspirado en los títulos arcade ochenteros y noventeros, una auténtica -y tal vez necesaria- cachetada de nostalgia.

Legendary Eleven -ya disponible en Nintendo Switch, Xbox One y PC y, próximamente, en PlayStation 4- no es un juego pretencioso ni busca quitar mercado a los pesos pesados del género, FIFA y Pro Evolution Soccer, sino que se posiciona como una alternativa distinta, con una estética y una jugabilidad retro.

Legendary Eleven no solo destila nostalgia en su estética caricaturesca y en su jugabilidad (¡los supertiros!), sino especialmente en su contenido: una treintena de selecciones nacionales plagadas de jugadores históricos, sin nombres oficiales, pero reconocibles por su seudónimo (Maradona es ‘Armando’ y Valderrama es ‘Carlos’, por poner un par de ejemplos), ubicación en el campo y características físicas.

Entre las selecciones del juego, destaco a las desaparecidas Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) y Yugoslavia, así como a Perú, en cuya formación aparecen nuestros viejos mundialistas de los años setenta e inicios de los ochenta.

Pese a ser un título independiente, la oferta jugable de Legendary Eleven no es deleznable. Aparte de los básicos partidos amistosos, podemos disputar el Mundial y varias copas continentales. Además, está un interesante modo en el que nos plantean retos dentro de partidos históricos reales (como lograr el triunfo con Perú ante Escocia en el Mundial de 1978). Y, por si fuera poco, tenemos la opción de jugar partidos online.

La gente de Eclipse Games incluyó también una serie de tarjetas desbloqueables que otorgan a nuestro equipo ciertos beneficios, como más resistencia, más velocidad, etc. No creo que el uso de estas tarjetas incline la balanza en un partido, pero de todos modos su uso es opcional.

Me salió un golazo en #LegendaryEleven con la URSS.

Publicado por Más Consolas en Lunes, 4 de marzo de 2019

Unas de cal...

Sin embargo, no todo es bueno en Legendary Eleven. A nivel gráfico, pese a su estética retro, los modelados de los jugadores y el diseño de las tribunas dejan mucho que desear. Las animaciones de los jugadores no son fluidas y, por momentos, parecen robóticas.

También me he topado con varios glitches, algunos curiosos, otros no tanto (tuve que reiniciar una partida un par de veces), y también hay clamorosos problemas con la inteligencia artificial de los rivales (en especial de los arqueros).

El apartado sonoro tiene claroscuros, ya que mientras los efectos del golpe al balón y los gritos de los jugadores tienen ese ‘feeling’ retro tan llamativo, hay mucho trabajo por hacer en la ambientación de los partidos: los gritos de las barras se apagan por momentos, dejándonos con incómodos silencios, mientras que el narrador solo se escucha en acciones muy puntuales.

En conclusión, Legendary Eleven no es un imprescindible, pero sí una interesante alternativa para los amantes de juegos retro. Los fanáticos sabrán valorar la inclusión de selecciones clásicas y de auténticas leyendas del balompié mundial. Pese a sus falencias, me divertí, y eso creo que es algo básico en un videojuego.

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